Actualización: La Asociación Afectados del Vuelo GWI 9525 publicó un comunicado tras el informe final de la BEA.

Las autoridades francesas que han investigado el vuelo estrellado de Germanwings en los Alpes franceses causando la muerte de 150 personas en marzo de 2015, han publicado el informe definitivo con sus conclusiones.

Los hechos más destacados son terriblemente sobrecogedores, pero ninguno altamente sorpresivo. El copiloto, Andreas Lubitz, provocó de manera individual y premeditada que la nave se estrellara contra una ladera de la cordillera francesa.

El piloto sufría un episodio psicótico el mismo día e intentó estrellar el avión durante el vuelo anterior.

  1. Los análisis toxicológicos del tejido humano del copiloto encontrado en el lugar del accidente los llevaron a cabo las autoridades judiciales francesas. Se detectó la presencia de citalopram y mirtazapina, dos antidepresivos, así como de zopiclona, un somnífero.
  2. Un mensaje de correo electrónico enviado por el copiloto a su psiquiatra responsable en marzo de 2015, mencionaba haber tomado medicación adicional: Mirtazapina 15 mg y Lorazepam 1 mg.
  3. En agosto de 2008, el copiloto comenzó a sufrir un episodio depresivo grave sin síntomas psicóticos. Durante esta depresión, tuvo ideas de suicidio y realizó varios “pactos de no suicidio” con su psiquiatra responsable y fue hospitalizado.
  4. En febrero de 2015, un médico privado le diagnosticó un trastorno psicosomático y un trastorno por ansiedad y envió al copiloto a un psicoterapeuta y psiquiatra.
  5. El 10 de marzo de 2015, el mismo medico diagnosticó una posible psicosis y recomendó tratamiento psiquiátrico hospitalario.
  6. Otro psiquiatra le prescribió medicación antidepresiva y somníferos en febrero y marzo de 2015.
  7. Ninguno de estos profesionales sanitarios, que probablemente conocían la profesión del copiloto, informó a ninguna autoridad de aviación ni a ningún otro organismo acerca del estado psíquico del copiloto.
  8. El día del accidente, el piloto aún padecía los efectos de un trastorno psicótico, posiblemente un episodio depresivo psicótico, y estaba tomando medicación psicotrópica. Esto lo incapacitaba para volar.
  9. Las acciones ejecutadas en el sistema de piloto automático durante el primer vuelo del día, anterior al vuelo final, pueden interpretarse como un ensayo de suicidio.
  10. La revisión de accidentes e incidentes previos confirma que las acciones realizadas por un piloto trastornado para estrellar deliberadamente un avión no pueden ser evitadas a veces por el otro piloto.

Para que hechos como este no vuelvan a ocurrir, la agencia francesa propone varios cambios.

  1. Dos personas siempre en cabina.
  2. Evaluación psicológica durante la formación y contratación de pilotos.
  3. Controles aleatorios de drogas y alcohol a la tripulación.
  4. Creación de un depósito europeo de datos médico-aeronáuticos para que los pilotos no puedan simplemente no declarar su problemas psiquiátricos y médicos.
  5. Implementar sistemas de información y apoyo a los pilotos por parte de las compañías.

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