Hasta hace relativamente poco, era normal que las renovaciones de las réflex de entrada, la más baratas del segmento, se beneficiasen de las pequeñas mejoras que se ya se consideraban un estándar en la gama media. Y con un mercado en que apenas hay renovaciones de gamas más allá del mercado profesional -ahora que el móvil se ha comido parte de ese terreno- siempre es interesante que los fabricantes añadan más valor a su entry-level.

En esta línea, Canon ha presentado una nueva actualización de la EOS 1200D de 2014, la Canon EOS 1300D, que parte de la versión anterior, también para el segmento de mercado de principiantes, pero añade dos características muy interesantes (y siempre ausentes para este tipo de cámara réflex baratas): Wi-Fi y NFC (Near Field Communication) para compartir imágenes directamente desde DSLR a móviles tablets u ordenadores.

Eso sí, poco más ha cambiado, pues el nuevo modelo es similar a su predecesor: el mismo sensor de 18 megapíxeles APS-C, aunque su procesador ahora es DIGIC4+ y una mejora con el sistema de enfoque automático de 9 puntos en el visor óptico. Por otro lado, el vídeo se queda en los clásicos 1080p 30 fps, demasiado pobres para estos días.

La Canon EOS 1300D estará a la venta a partir de abril, con un precio de 375 euros/dólares para el cuerpo, aunque también llegará en el clásico kit firma de la casa.