El nombre de Alexia González-Barros González saltó a los medios de comunicación en 2008 con el estreno de la película Camino. La cinta de Javier Fesser retrataba la vida de una niña de catorce años, inspirada en la historia de la propia Alexia. Su batalla contra el sarcoma de Ewing que la dejó paralítica y la influencia del Opus Dei fueron reflejadas en una obra tan impactante como polémica.

El personaje del filme también llevaba a la gran pantalla la lucha contra el cáncer infantil, una enfermedad que es recordada hoy en redes sociales con el hashtag #QueLaRisaTeAcompañe. La iniciativa, promovida por Juegaterapia, pretende poner el foco en estos "pequeños héroes" y en sus familias y allegados. Porque el cáncer infantil es "un serio problema en los países desarrollados, aunque a veces no se le presta la atención que merece, porque queda oculto en la abundancia de los cánceres propios de la edad adulta y la vejez", según la Sociedad Española de Hematología y Oncología Pediátricas (SEHOP).

Un origen multifactorial y desconocido

Cada año se diagnostican en España 1.100 nuevos casos de cáncer infantil. Esto supone una incidencia de 155,5 casos nuevos anuales por millón de niños en edades comprendidas entre los cero y los catorce años. Pero si el cáncer es una enfermedad asociada normalmente con el envejecimiento, ¿por qué aparecen los tumores en los más pequeños? Durante el desarrollo embrionario, la etapa de nuestra vida donde más proliferación celular se da, "se producen fallos en nuestra maquinaria que provocan la aparición de distintas enfermedades, entre ellas estos tipos de tumores", señala Sara Monzón, de la Unidad de Bioinformática del Instituto de Salud Carlos III.Los tumores en los niños pueden aparecer por mutaciones genéticas que ocurren durante el desarrollo embrionario

Además de los casos de cáncer infantil de origen hereditario, los tumores en los niños pueden aparecer también por errores genéticos que ocurren durante el desarrollo embrionario. Sin embargo, el origen de la enfermedad es multifactorial, de acuerdo a la SEHOP, incluyendo una mezcla de factores medioambientales (físicos, químicos y biológicos) y factores genéticos. Pero las incógnitas sobre el cáncer infantil todavía son grandes, dado que los estudios epidemiológicos realizados hasta la fecha no han podido identificar riesgos medioambientales específicos. Dudas importantes que, a pesar de los importantes avances terapéuticos, demandan mayor investigación sobre estos tumores, que representan la primera causa de muerte por enfermedad en la infancia y la adolescencia, a partir del primer año de vida. El desconocimiento, sin embargo, no ha sido impedimento para que la atención sanitaria de los pacientes haya mejorado considerablemente en los últimos años. Una evolución favorable que también ha mejorado la supervivencia de los niños y adolescentes afectados por estos tipos de cáncer.

cáncer infantil
Fuente: Sociedad Española de Hematología y Oncología Pediátricas (SEHOP).

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Fuente: Sociedad Española de Hematología y Oncología Pediátricas (SEHOP).

Como se puede observar en las gráficas anteriores, el tratamiento de los pacientes con cáncer infantil en la Unidades de Oncología Pediátrica Españolas ha aumentado desde la década de los ochenta, de forma que la cobertura actual ronda el 93%. El incremento también ha provocado que la supervivencia a este tipo de tumores crezca 23 puntos, hasta situarse en el 77%.La atención sanitaria del cáncer infantil ha mejorado de forma considerable, lo que ha provocado un aumento en la supervivencia de los pacientes

El riesgo de fracaso por consiguiente se ha reducido. Según los datos de la SEHOP, este riesgo alcanzaba el 23% para el período de diagnóstico comprendido entre 2000 y 2004. Estas cifras positivas, sin embargo, no han permitido esclarecer por el momento cuestiones clave sobre el cáncer infantil. Destacan, entre otras, las preguntas sobre las causas del cáncer en la infancia, por qué un niño en concreto enferma de cáncer y si estos tumores se deben a la exposición a algún agente particular. Interrogantes que, de resolverse, ayudarán a mejorar el diagnóstico y el tratamiento de los tumores en niños y adolescentes, contribuyendo a la lucha contra el cáncer infantil.

Leucemias, el tumor más frecuente

La Asociación Americana del Cáncer señala a las leucemias como el cáncer infantil más frecuente, con una incidencia que alcanza el 30% de los casos diagnosticados. Este porcentaje es similar a las cifras recogidas en España, donde estos tumores de la médula ósea afectan al 30% de los pacientes, seguidos de los tumores del sistema nervioso central (21,5%) o los linfomas (12,9%).Leucemias, tumores en el sistema nervioso central o linfomas son los tipos de cáncer infantil más frecuentes

El lanzamiento del Registro Español de Tumores Infantiles (RETI-SEHOP), promovido desde la Sociedad Española de Hematología y Oncología Pediátricas, tiene como objetivo responder a los múltiples interrogantes que aún existen sobre el cáncer infantil. Además de las dudas de carácter epidemiológico, como el número de casos nuevos, las características de los tumores o la determinación del riesgo del cáncer infantil en España, el futuro de la investigación oncológica también debe determinar los factores geográficos y temporales que influyen en la aparición de estos tumores.

Otras consideraciones a tener en cuenta se centran en la atención psicológica y el seguimiento nutricional de los más pequeños. Dos aspectos también importantes para garantizar una buena calidad de vida de estos héroes infantiles. Héroes que siguen riendo a pesar de todo, contagiando su alegría y sus ganas de vivir.