Durante un MWC se habla de tecnología, dispositivos, hardware, pero también hay espacio para las redes y las telecomunicaciones. Una de las operadoras que ha aprovechado la feria para hacer balance y presentar sus planes de futuro en el evento es Vodafone, que ha centrado su discurso en el futuro de las redes móviles. Antes de hablar del futuro, hagamos repaso del pasado. Llevamos casi tres años desde que la propia Vodafone comenzó el despliegue de la red 4G en España. ¿Cómo ha avanzado?

Vodafone ha fechado el cierre del trimestre, el 31 de marzo, como punto en el que el 94% de la población española tendrá acceso a servicios 4G, desglosados en el 100% de los municipios de más de 15.000 habitantes, y el 80% de los de más de 5.000 habitantes. En total, 2.800 localidades con acceso a la red 4G en España. También ha hecho hincapié en el despliegue de la red 4G+, que permite alcanzar hasta 400 Mbps en algunas ciudades concretas (Madrid, Barcelona, Sevilla, Coruña, Valencia, Gijón, Burgos, Las Palmas de Gran Canaria, Santander y Jerez de la Frontera entre otras) aunque de momento sólo con el Galaxy S6 Edge+. No obstante, en breve llegarán nuevos terminales compatibles con estas velocidades. En cualquier caso, fuera de esas ciudades principales, el 4G+ permite alcanzar una velocidad de hasta 330 Mbps en descarga, ya presente en 580 municipios.

Orange, según los datos del tercer trimestre de 2015, a falta de actualizar para los más recientes, tiene una cobertura 4G menor en alcance municipal: "más de 1.000 localidades" según la propia operadora. En ellas están todos los municipios de más de 25.000 habitantes, y se centra en destacar la cobertura en playas y zonas turísticas. En total, el 82% de la población española tiene cobertura 4G de Orange. Para finales de año, los planes son de aumentar esta cifra hasta el 85%, en unos 1.300 municipios (todos los de más de 10.000 habitantes incluidos). Y para finales de 2017, dentro de casi dos años, subir el listón hasta el 95% de la población española bajo su cobertura 4G.

[Actualización 22 de febrero] A finales de 2015, Orange consiguió que, por primera vez, el tráfico de datos 4G en su red superase a la suma del 2G y el 3G, tendencia consolidada a principios de año. También cerró el año pasado con una cobertura del 85% de la población española mediante la red 4G.

Yoigo por su parte tiene más trabajo por delante: a finales de mayo espera haber llegado al 80% de la cobertura nacional, cuando acaben sus trabajos de ampliación de red 4G en los que está invirtiendo 25 millones de euros. Para entonces, se estima en algo más de 1.160 municipios (ese mencionado 80%) los que tengan cobertura 4G de Yoigo, unos 7.5 millones de habitantes más que en la actualidad. La idea es que toda la red de Yoigo tenga 4G, meta que se estima que se alcanzará a finales de año, cuando finalice el despliegue masivo que permita, en palabras de Yoigo, "maximizar el tráfico por nuestra red propia 4G y así reducir los costes por los pagos a otras operadoras.” Telefónica llega con ventaja frente al resto, lo cual le permite cerrar el trimestre con el mejor porcentaje de cobertura 4G en España: 94,3% a nivel poblacional.

800 MHz

Llevamos años hablando de la necesidad y los plazos de llegada real, más allá de proyectos piloto, de la banda de 800 MHz para la red 4G. Proyectos piloto como el de Ourense el pasado verano, para ver el efecto real de la liberación de esta banda.

En ese piloto, y otros sucesivos que han llegado, se ha posibilitado una mucho mejor cobertura en interiores de edificios, quizá la consecuencia más previsible y demandada; pero también ha aumentado el número de picos en los que se ha alcanzado la velocidad máxima, y ha hecho el despliegue más eficiente: con menos nodos, se logra mayor cobertura que en el caso del despliegue del 3G.

Despliegue de 3G, por cierto, que llevó el doble de tiempo que el que ha tomado el del 4G. La clave, el Proyecto Spring, un plan con 650 millones de inversión que ha permitido acelerar el proceso y que el estado actual esté tan avanzado en comparación a los plazos anteriores.

¿Qué hay de las small cells?

Otro de los nombres habituales desde hace unos años en el ámbito de las telecomunicaciones es el de las small cells, pequeñas antenas mucho más manejables que las habituales que permiten mejorar e intensificar la señal 4G allí donde sea necesario. En principio usables de forma puntual en ubicaciones específicas de alta concentración puntual: conciertos, playas en verano, estadios de fútbol, etc. Pero más allá, a nivel casi doméstico o comunitario.

"El problema de las small cells es que son muy caras. No el hardware, eso es relativamente barato. Lo caro es pagar el alquiler que supone instalarlas en comunidades de vecinos, fachadas, etc.", nos explicó Vodafone recientemente.

Así que ahí está el dilema: ¿pagar un precio alto por una solución sencilla, o intentar ir más allá con soluciones creativas, aunque no se puedan implementar a largo plazo? Lo segundo es lo que se está intentando responder mediante investigación, no sólo técnica sino también social. ¿Se le podría "cargar el muerto" de dar conectividad a otros a sus propios clientes? ¿Qué fórmula comercial se aplicaría para estos usuarios y este formato? Eso vamos a ir viendo durante este Mobile.

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