mayores meteoritos

Johan Swanepoel - Shutterstock

Los impactos de meteoritos contra la Tierra, sobre todo desde que se popularizó la teoría de que uno de ellos fue lo que acabó con los dinosaurios, se unieron a nuestros temores tradicionales y han sido una fuente de inspiración para los relatos apocalípticos en la literatura y en el cine. Y estos relatos no son ningún disparate pues, si **ya han caído un buen número de meteoritos de una envergadura peligrosa y han causado estragos**, no es ilógico preguntarse cuándo volverá a ocurrir. Aunque los millones de años que separan a los más grandes conocidos también deberían hacernos pensar en si seguiremos aquí para tratar de librarnos del próximo.

## Los cráteres meteoríticos más grandes

Por si seguidores de *The X-Files* u otras personas que puedan estar en un error leen este texto, me parece conveniente aclarar antes de nada que **el suceso que tuvo lugar en la rusa Tunguska en junio de 1908 no fue la caída de ningún meteorito**, sino la explosión aérea de un fragmento del cometa Encke, que se volatilizó antes de tocar tierra porque estaba formado por hielo, por lo que ni siquiera dejó cráter alguno. Y si este bólido, que ocasionó un estallido de unos treinta megatones, derribó árboles en un área de más de 2.000 kilómetros cuadrados y a personas a 400 de distancia, hubiese sido un meteorito, que no os quepa duda de que **sería diminuto en comparación con los diez gigantes que vamos a conocer** a continuación.

El cráter de Manicouagan, en Canadá, hoy - TheGuardian.com

Hace la friolera de unos 145 millones de años, un pedrusco gigantesco se estrelló en lo que hoy llamamos Sudáfrica y creó una hondonada de **unos 70 kilómetros de diámetro**, a la que conocemos como **el cráter de Morokweng**, en el que se hallan los restos fosilizados del meteorito. Y el causante del **cráter de unos 80 kilómetros de diámetro de Puchezh Katunki**, en Rusia, se precipitó hará unos 170 millones de años.El meteorito que mató a los dinosaurios fue 20 veces más rápido que una bala, y su energía, 1000 millones de veces la de las bombas de Hiroshima y Nagasaki

**Los cráteres de Acraman**, en Australia, **y de la bahía de Chesapeake**, en Estados Unidos, son de **unos 90 kilómetros** de diámetro, y fueron el resultado de sendos impactos meteoríticos hace unos 590 millones de años y unos 35 respectivamente. Y **los de Manicouagan y de Popigai tienen unos 100 kilómetros** de diámetro; el primero se encuentra en Canadá, es uno de lo mejor conservados y el meteorito que lo causó se nos vino encima hace unos 250 millones de años; el segundo se estampó contra Rusia cerca de 36 millones de años atrás.

**El meteorito más famoso de todos los tiempos, que fue el que mató a los dinosaurios** y zanjó su era, de unos diez kilómetros de diámetro, impactó al noroeste de la mexicana península de Yucatán con una velocidad veinte veces superior a la de una bala y una energía 1000 millones de veces mayor que las de las bombas de Hiroshima y Nagasaki, produciendo el que se conoce como **cráter de Chicxulub, de unos 180 kilómetros** de diámetro, hace unos 65 millones de años de nada. Si esta hipótesis sobre la extinción masiva se lanzó en 1980, fue en 2010 cuando hemos podido confirmarla. Y la **cuenca de Sudbury**, en Canadá, es un cráter de unos **250 kilómetros** de diámetro, producido por un meteorito que se precipitó hace unos 1.850 millones de años.

Impactos de la cuenca de Warburton - Andrew Gilkison

**El cráter visible más antiguo es el de Vredefort**, en Sudáfrica, **de unos 300 kilómetros** de diámetro, cuyo meteorito, de entre cinco y diez kilómetros de ídem, impactó hace cerca de 2.020 millones de años; en 2005 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Y en marzo de 2015 se anunció en descubrimiento de un **cráter de unos 400 kilómetros de diámetro en la cuenca de Warburton**, en plena Australia, producida por un gigantesco meteorito que se partió en dos poco antes de estrellarse contra el suelo hace más de 300 millones de años y que, según las cuentas, doblaba el tamaño del que puso fin a la era de los dinosaurios. Pero aún es pronto para saber cuáles fueron sus consecuencias para la vida terrestre, que es lo que sus descubridores están investigando.