En 2014 Sony lanzó la cámara a7S, un modelo cuya principal baza era la de conseguir un buen rendimiento en escenas nocturnas. Solo un año después, la Sony a7S II aparece en el mercado para intentar mejorar el buen rendimiento de su antecesora. ¿Lo consigue?“Hace tiempo había solo oscuridad. Si me preguntas ahora, la luz es la que gana”. Rust Cohle cerró la primera temporada de True Detective con un discurso en torno a la lucha entre la luz y la oscuridad. O más bien, entre el bien y el mal. Blanco y negro, esos son los colores con los que culturalmente asociamos la disputa entre lo luminoso y sombrío, una guerra que también podemos extrapolar al mundo de la fotografía. Yo ya he elegido mi arma para combatir la oscuridad que mencionaba McConaughey, la Sony a7S II.

Aunque solo ha pasado un año desde el lanzamiento del primer modelo, Sony ha considerado que es tiempo suficiente para lanzar una revisión de sus cámaras mirrorless más importantes. La llegada de la a7 II y la posterior a7R II vaticinaron algo que ya estaba claro: la aparición de la laureada a7S II.

Así, mientras que la gama R está destinada a aquellos que esperan un sensor de gran resolución del que poder realizar inmensos recortes, los modelos S se centran más en ofrecer un buen rendimiento durante escenas de baja luminosidad. ¿Más megapíxeles o mejor sensibilidad? La respuesta solo la tenemos nosotros y el tipo de fotografías que realicemos. Es eso lo que determinará el tipo de sensor más apropiado.

Si nuestra respuesta a la anterior pregunta es la sensibilidad, entonces la cámara que analizamos debería ser una de las posibles candidatas. Pero, ¿justifican los cambios el lanzamiento de un nuevo modelo? Eso es algo que intentaremos aclarar a lo largo del análisis.

Diseño

En el apartado de la ergonomía no tenemos muchos cambios que reportar con respecto a su antecesora, pero sí que existen algunos. Por ejemplo, el dial frontal ahora se sitúa en una zona mucho más accesible. Además, tiene una empuñadura más profunda con la que se puede sostener de forma cómoda y sin miedo a que se nos resbale. Estamos ante el mismo diseño que marcó la a7 II y que corregía algunos pequeños detalles de la gama anterior, lo cual no significa que sean cambios innecesarios.

Lo que sí lamentamos es que todavía se siga manteniendo ese botón para grabar vídeo en una zona tan inaccesible. Es cierto que podemos empezar a grabar con otro botón si lo modificamos en los ajustes, pero esto no sería necesario si estuviera en el lugar correcto.

Al igual que ocurre con la a7R II, el visor electrónico de 2.359.296 puntos se encuentra a un nivel que incluso echaremos de menos si volvemos a una réflex. La calidad de los colores y la información otorgada en tiempo real son elementos que, sin ninguna duda, deben ser la evolución natural de los visores. Por otro lado la pantalla trasera TFT de 3 pulgadas es articulable y nos permite alcanzar ángulos complicados sin demasiada dificultad, tampoco destaca sobre el resto de pantallas, pero al menos cumple con lo que promete.

No obstante, echamos de menos algunas funcionalidades que, teniendo en cuenta el precio y la gama a la que pertenece la cámara, no son excepciones sin importancia. Por ejemplo, aunque quizá aumentaría algo el tamaño o el peso del dispositivo, una segunda ranura para tarjetas SD es algo que muchos aficionados al vídeo agradecerían. Asimismo, la pantalla trasera no tiene funciones táctiles, lo cual sería de gran ayuda para visualizar imágenes o marcar el punto de enfoque de una forma precisa.

Batería

Una batería debería aguantar unos 350 disparos, pero la teoría es muy distinta a la práctica. Si vamos a hacer fotos con la Sony A7S II, lo más probable es que una sola batería sea insuficiente para una tarde. Dicho consumo se incrementa todavía más si dedicamos la sesión al vídeo en lugar de a la fotografía. Por suerte, las baterías son bastante pequeñas y en la caja de la cámara incluyen dos de ellas. Galería de imágenes sin ningún tipo de edición. JPEG creado a partir del archivo RAW.

El interior

A pesar de que el sensor Full Frame de 12.2 megapíxeles continua siendo el mismo y tampoco podemos esperar grandes novedades en lo que a rendimiento de ISO se refiere, eso no implica que las novedades de la a7S II dejen de ser relevantes.

Por un lado encontramos el enfoque, el cual funciona por contraste y que puede detectar hasta 169 puntos en la imagen —25 más que su antecesora —. El rendimiento es muy positivo incluso en escenas poco luminosas donde no existe un punto claro de enfoque. A pesar de ello, la Sony a7S II consigue detectar dónde estamos apuntando y convertir nuestra toma en una imagen nítida.

También tenemos el sistema de estabilización de 5 ejes que inauguró la a7 II. Aunque puede usarse para emplear bajas velocidades de obturación, este sistema saca a relucir todo su potencial en el apartado del vídeo, algo de lo que veremos ejemplos posteriormente.

Asimismo, también existen modos como el super 35mm, que aprovecha el factor recorte propio de una cámara con sensor APS-C. Así, un 50mm montado sobre nuestro dispositivo puede convertirse fácilmente en un 70mm. Eso sí, como consecuencia, la resolución de la toma pasa de 12.2 megapíxeles a 5.2. Tal vez este sea un modo que tenía mucho más sentido en la a7R II para aprovechar su gran cantidad de megapíxeles, pero se agradece que también hayan incluido aquí esta posibilidad.

ISO 125 | f/4 | 1/80

**¿Son suficientes 12 megapíxeles? Obviamente no nos encontramos ante los 42 megapíxeles ofrecidos por la a7R II, pero el nivel de detalle sigue siendo muy positivo a pesar de la, para algunos, escasa resolución. Lo que sí podríamos echar de menos es una velocidad de disparo algo mayor. 5 fotogramas por segundo pueden ser insuficientes para una gran mayoría, especialmente teniendo en cuenta que estamos hablando de imágenes con una resolución de 12 megapíxeles.

Algo que nos sigue sin gustar demasiado es el apartado de las apps**. Existen algunas que son interesantes como complementos y por las cuales entendemos que requieran de un gasto adicional —como la dedicada al lightpainting—, pero no por otras que intentan vendernos funcionalidades tan básicas como un modo bracketing o timelapse y sin las cuales no podemos realizar tales fotografías.

Sensibilidad

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Es el apartado estrella de esta cámara. Aunque, como hemos dicho anteriormente, no muestre una evolución muy notable con respecto a su antecesora, sigue sorprendiendo el buen rendimiento que es capaz de alcanzar. Es una cámara con la que no debemos temer a la oscuridad.

ISO 3200 | f/4 | 1/160

El rango de ISO natural es de 100-102400, pero dichos valores son ampliables hasta 50-409600. Literalmente podemos sacar luz de donde no existe. Podríamos meternos en una habitación totalmente a oscuras e incluso obtener una imagen sobreexpuesta a causa de la leve luminosidad que entra por la ventana. Aquí es donde salen a relucir las virtudes de tener un formato Full Frame, el cual también es responsable de provocar un fino granulado cuando empleamos altos valores de sensibilidad ISO.

Procesado

A grandes rasgos, podemos decir que el procesado trabaja muy bien y aplica exactamente lo que necesitamos: algo de reducción de ruido, intensifica los colores y aumenta el contraste.

Pero por la noche, si bien sigue mostrando resultados positivos, quizá pueda ser un procesado algo excesivo para algunos. Algunas zonas tienden a contrastarse demasiado y a reducir así el rango dinámico de la instantánea —fijaos en la parte izquierda de la fotografía nocturna—. No obstante, desde el propio menú también podemos ajustar algunos valores del procesado para que éste funcione tal y como nosotros deseamos.

Vídeo

El vídeo es otro de los apartados más destacados de la Sony a7S II. Como principales novedades encontramos la posibilidad de grabar en 4K —esta vez sin ningún adaptador— , el sistema de estabilización de 5 ejes y el perfil de color S-log3, el cual modifica el gamma de la imagen captada para así obtener la máxima información posible de luces y sombras.

Por otro lado, también tenemos un modo HFR que nos permite grabar vídeo en 1080p a una velocidad de 120fps. No es una cámara lenta muy potente, pero es suficiente para otorgar un efecto muy visual a aquellos objetos que se mueven por nuestra escena. Aunque claro, también será necesaria una tarjeta SDHC de 64GB y clase 10.

El vídeo superior se encuentra grabado en formato MP4 a 1.920x1.080 (60p/28 Mbps) con el objetivo Vario-Tessar FE 24-70 mm f4. A pesar de encontrarnos ante una lente básica y con un diafragma algo limitado, la calidad del vídeo apenas disminuye conforme cae la noche.

Todos los planos que vemos están grabados cámara en mano, algunos de ellos en la máxima distancia focal de la lente y empleando el modo Super 35mm. En ocasiones hemos visto algo del efecto rolling shutter, pero tampoco se trata de algo demasiado excesivo.

Por último, hemos querido comprobar las capacidades de la Sony a7S II exclusivamente con la sensibilidad. Empleando los mismos ajustes que en el vídeo anterior, vemos cómo la cámara de la empresa nipona es capaz de convertir una escena nocturna en un día soleado. El ajuste más adecuado se corresponde con la luz real de ese momento, pero sorprende ver que puede afrontar sin temor entornos con una luminosidad todavía más baja.

Conclusión

La Sony a7S II centra sus novedades en 4 aspectos principales: sistema de estabilización de 5 ejes, un autofocus mejorado, el vídeo 4K integrado y el perfil de color S-log3. Si alguna de esas características no son las que estás buscando, quizá sea más interesante recurrir al modelo anterior de esta misma cámara. Sin embargo, creemos que son novedades suficientes como para justificar el cambio.

Nos habría gustado ver qué es capaz de hacer con un nuevo tipo de sensor, pero el tiempo transcurrido entre este modelo y su antecesora es demasiado escaso como para mejorar algo en lo que sigue siendo líder indiscutible: las escenas nocturnas.

¿a7S II o a7R II? Ambos son grandes dispositivos y se encuentran destinados a un diferente tipo de fotógrafo. Es difícil decir que una cámara es mejor que otra, ya que al final dependerá de qué tipo de imágenes deseemos capturar. De lo que no cabe duda es que estamos ante dos pesos pesados en las mirrorless y grandes referentes dentro del mercado de la fotografía en general.

Pros

  • Rendimiento a baja luz. Con un ISO de 50
  • 409600, seremos capaces de sacar luz incluso de la escena más oscura.
  • Vídeo. Con 4K integrado, sistema de estabilización de 5 ejes y perfil de color S
  • log3.
  • Mejora el autofocus. Parece que subir hasta los 169 puntos ha provocado una mejora sustancial en el enfoque.

Contras

  • Mismo sensor. Los mismos 12,2 megapíxeles efectivos y prácticamente los mismos resultados con altos valores de ISO. El rendimiento sigue siendo genial, pero nos hubiera gustado ver qué más puede ofrecer.
  • Duración de la batería. Es difícil que la batería aguante más de una tarde, una duración que disminuye todavía más rápido si nos dedicamos exclusivamente a grabar vídeo.
  • Precio. Es solo algo más cara si tenemos en cuenta precios de lanzamiento de otras competidoras, pero adquirir una a7S II y luego sumar el precio de algunos de los objetivos
  • necesarios para la montura E sigue siendo muy costoso incluso para los bolsillos más generosos.

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