Aviso: este artículo contiene SPOILERS.


En el mundo del fútbol se suele decir que la afición del Madrid es una de las más exigentes que existen, pero eso es porque no conocen la presión que ejercen los fans de Star Wars. Solo tenemos que ver el caso de las precuelas. A mí me gustaron mucho (a excepción de "La Amenaza Fantasma"), pero no es una opinión generalizada. Detalles como el uso excesivo de cromas y escenarios virtuales, la aparición de personajes tan polémicos como JarJar Binks o el excesivo protagonismo del Senado Galáctico han hecho que muchos fans le hayan puesto la cruz a esta trilogía.

Por eso, cuando se conoció que Disney había comprado Lucasfilm y anunciaron que iban a grabar una nueva trilogía, todas las espadas (láser) se pusieron en guardia. Existía la oportunidad de mejorar todo lo que se había hecho hasta ahora, pero también se podían volver a cometer los errores del pasado. Cada decisión, cada palabra, cada acción de J.J. Abrams y su equipo se iban a examinar con lupa. Y más les valía hacerlo bien si no querían caer en el ostracismo.

Desde el jueves he visto dos veces "The Force Awakens" y puedo decir que tanto Finn (también conocido como FN-2187), el personaje interpretado por John Boyega, como Rey, interpretada por Daisy Ridley han pasado la prueba con nota.

La decisión está en sus manos

Finn es el claro ejemplo de que siempre podemos elegir nuestro futuroTodo empieza con los orígenes de Finn (o FN-2187 como se le conoce al inicio de la cinta). En la película no se cuenta todo lo que ha vivido, pero si nos dejan claro que su vida no fue nada fácil: La Primera Orden le separó de su familia al poco de nacer y le adiestraron para ser un soldado de asalto, una máquina de matar. Aunque ese no fue su único cometido, también le obligaron a trabajar en la construcción de la nueva arma secreta de la Primera Orden en la base StarKiller donde se ocupó del saneamiento.

El General Hux, la capitán Phasma y Kylo Ren no le dejaron elegir su destino, ni tampoco sus ideas. Sin embargo, su alma nunca les terminó de pertenecer: le enseñaron a luchar, pero nunca tuvo un motivo por el que pelear. Esto hace que a la primera vez que se enfrenta a los horrores de la guerra y las atrocidades de la Primera Orden en Jakku tome la decisión de huir. Y ahí es donde está la grandeza de Finn (y también de Rey), que nos demuestra que sea cual sea tu pasado, que vengas de donde vengas, tienes la oportunidad de decidir qué hacer con tu futuro. Siempre puedes escoger cuáles son tus ideales y luchar por ellos.

Aunque también es digna de mención la reacción que tienen el resto de protagonistas y el mensaje de integración y ayuda que transmiten al aceptar a Finn y su pasado. Ni a Poe, ni a Rey, ni a Solo, ni a Leia les importa de dónde venía Finn o que había hecho, sino lo que quería hacer con su futuro. Un mensaje que no solo debería calar entre los fans, sino también en toda la sociedad.

Una historia que, por cierto, recuerda mucho a la de esos valientes alemanes que antepusieron sus ideales a la locura del nazismo. Una ideología que se combatió desde dentro, con pequeños actos de personas anónimas que sirvieron para cambiar el curso de la historia. Y no es el único elemento que recuerda a la Alemania de Hitler que vemos en "The Force Awakens": el discurso del General Hux a sus tropas antes de destruir la república podría haberse escuchado perfectamente en 1936. Aunque eso mejor dejarlo para otro artículo.

Un héroe de carne y hueso

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Pero lo que más me ha gustado de Finn es cómo encarna a un héroe distinto al que solemos ver en las grandes películas. No hablo del papel antihéroe, que tan bien recrea Harrison Ford con el contrabandista Han Solo, sino del héroe de carne y hueso. Un héroe que lucha valientemente al mismo tiempo que tiene miedo. Una personalidad que le da un toque de realismo a la que puede ser la saga más fantasiosa de la historia.

Cualquiera, incluso el más cobarde, es capaz de luchar por algo que merezca la penaEn la primera batalla de la película ya vemos como tantos años de instrucción no le han servido a Finn para prepararse para los horrores de la guerra. De ahí que una vez que empieza a huir de la Primera Orden no pare de hacerlo: lo hace con Poe Dameron, lo hace con Rey e incluso con Han Solo y Chewbacca. Una situación que se repite constantemente hasta que por fin encuentra algo por lo que luchar: Rey. Esto nos puede llevar a pensar que el puesto de héroe le viene grande, sin embargo, para mí transmite un mensaje totalmente distinto: cualquiera, incluso el más cobarde, es capaz de luchar por algo que merezca la pena.

Finn teme a su pasado, teme a lo que le puede pasar si la Primera Orden le encuentra y apenas sabe disparar un bláster, pero eso no quita que se enfrente a todos sus miedos cuando es necesario. Boyega interpreta a un héroe de carne y hueso en un universo de sables láser, naves espaciales, Jedis y Siths, y por contrario que parezca encaja tan bien como mitos de la saga como Obi-Wan o Luke Skywalker.

Sintiendo la fuerza desde pequeño

John-Boyega-Finn-Star-Wars

Y por último está el propio John Boyega, un fan de Star Wars de toda la vida, que ha cumplido el sueño de muchos: formar parte de la saga. Nacido en 1992 en Peckham, uno de los barrios más conflictivos de Londres, su padre (de origen nigeriano) quiso que se convirtiera en un predicador como él. Sin embargo, el pequeño John empezó a destacar desde muy joven en el mundo del teatro. Un camino en el que su familia le apoyó en todo momento aunque, como confiesa en una entrevista, en algunas ocasiones no terminan de comprender la magnitud de lo que había logrado:

Un vídeo publicado por @john_boyega el

Esto no es la primera vez que pasa en el mundo del cine. Evanna Lynch acabó interpretando a Luna Lovegood en "Harry Potter y la Orden del Fénix" después de cumplir una promesa que le hizo a J.K. Rowling, pero eso no hace que sea menos especial.

Solo hay que ver cómo reacciona John a los distintos escenarios donde se rueda la película. O la emoción que llena su rostro cuando Harrison Ford le firma uno de sus juguetes de Star Wars. O el entusiasmo que sienten él y Daisy Riddley cuando ven por primera vez el trailer de "The Force Awakens":

Un cariño por la saga que también se nota en la naturalidad con la que Boyega participa en los distintos gags y referencias al resto de las películas que aparecen a lo largo del film. Como cuando rescata a Poe Dameron con el uniforme de stormtropper, cuando encuentra una de las orbes de entrenamiento que usaba Luke en el Halcón Milenario o cómo se maneja con la tecnología obsoleta de la nave. Y es precisamente gracias a esta pasión que pone John Boyega y el resto de personas que ayudan a crear la maravillosa saga que es Star Wars.