Películas, música, lugares, libros... Millones de listas que recopilan otro tanto millón de propuestas para llevar a cabo en Navidad. Pero quizá lo más simple, sencillo y fácil son los cuentos. ¿Qué sería de una de las noches más mágicas del año sin esas pequeñas historias que hacen volar nuestra imaginación?

Imaginemos la nieve allí donde rara vez la vemos y saquemos al niño que todos llevamos dentro, algunos más que otros eso sí. Y ya de paso echamos un vistazo a esos clásicos que nunca fallan, pero que por su evocación a estas fechas podemos aprovechar para hacer un repaso. Puede servirnos también para conocer las primeras y originales versiones de esos cuentos que, con el paso de los años, ha ido perdiendo algunos puntos de dureza y realismo. Huyamos de las versiones edulcoradas y acerquémonos a las moralejas reales de esos cuentos de Navidad.

Y ya sabemos que todo empieza con "Érase una vez..."

Canción de Navidad

Muchos dirán que este cuento ya está más que visto. Cientos de versiones del clásico de Dickens se han plasmado de todas las formas posibles, pero ninguno como la historia real escrita del puño y letra de nuestro oscuro amigo Charles. La historia es la de siembre, hombre huraño que odia la Navidad y recibe la visita de los tres fantasmas. Pero si alguno no se ha atrevido a asomarse al mundo de las letras con este cuento descubrirá una verdadera historia llena de realismo y oscuridad que ha ido edulcorándose con el paso del tiempo, y que en muchos momento te hace pararte a meditar muchas cosas.


Chantal de Bruijne: Shutterstock

Rumpelstilzkin

Intenta repetirlo tres veces seguidas en voz alta y sin equivocarte. Si lo consigues, Rumpelstilzkin en persona se presentará ante ti con la oferta de concederte un deseo. Eso sí, a cambio de otra cosa. Pero recuerda que la magia siempre tiene un precio, y lo más seguro es que te engañe y te salga muy muy caro. Los Hermanos Grimm dibujaron a un personaje que nada tiene que ver con lo que se ha convertido en versiones posteriores. En la historia real, que no vamos a contar, la cosa va de codicia, mentiras, mucho oro y crueldad. Los niños de antes ya no son como los de ahora... Moraleja navideña: nunca prometas nada que no vayas a cumplir.

La Reina de las Nieves

¿Frozen? ¿Quién ha dicho Frozen? Efectivamente. Disney lo ha vuelto a hacer. Un cuento de Andersen de 1.848 que, de nuevo, nada tiene que ver con las versiones edulcoradas que han trascendido entre los más pequeños. En la versión real, Kay y Gerda cuentan sus aventuras y luchas para decidir entre el bien y el mal, con algunos puntos de sátira y realismo que no hemos podido ver en ninguna película hasta el momento. Para los amantes de la literatura, y del frío y la nieve, es una bonita historia dividida por capítulos, y en la que además no cantan con voces chillonas. Gracias.

Jagerion Caiph:Shuttertstock

El Soldadito de Plomo

¿Quién no conoce este cuento? Andersen vuelve a presentarse en una lista de cuentos de la mano de dos personajes que han pasado a lo largo de la historia como los protagonistas de una bonita historia de amor. Los juguetes tienen vida propia y sentimientos, ya nos lo dijo Pixar con Toy Story. Pero muchos años antes ya lo inmortalizó el soldadito de plomo y la bailarina, ambos con una sola pierna, que terminan separados por la crueldad del destino y reencontrándose en un último y triste momento. ¿Te imaginas leyendo este cuento bajo el árbol?

El Cascanueces y el rey de los ratones

Esto no es solo un cuento de Hoffmann, también lo podemos acompañar con la orquesta de fondo dirigida por el mismísimo Tchaikovsky. Se suele conocer la primera parte del título, pero se decidió que eso de los ratones no quedaba demasiado bien. Una historia de guerra entre el capitan cascanueces y sus soldados de juguete, contra todo un batallón de ratones con el objetivo de rescatar a la reina de los juguetes. La segunda parte del cuento es la conocida por todos: la de la historia de amor del Cascanueces con una niña.


Teri Virbickis:Shutterstock

Cartas de Papá Noel de Tolkien

Una forma diferente de ver al autor del Señor de los Anillos. Este libro, que no puede considerarse cuento del todo, es una recopilación de todas las cartas que el autor escribía a sus hijos en Navidad, con remite de Papá Noel, en las que cuenta todo el trabajo que los elfos mágicos estaban haciendo para fabricar los regalos. Pero no todo iba a ser amor y paz en estas cartas... Tolkien apunta a maneras con algunos pasajes en los que explica algunos ataques por parte de los trasgos, los cuales inspirarían su posterior legendarium. Un básico para los amantes de la Navidad y del autor, que ha pasado desapercibido con el paso de los años.

Hansel y Grettel

Otro clásico de los Hermanos Grimm. Ya de por sí la historia tiene delito; abandonar a tus hijos en mitad el bosque porque no tienes nada para darles de comer es algo mucho más duro de leer de lo que pensamos. Los dibujos no nos han transmitido esa sensación de angustia que los Hermanos Grimm supieron plasmar con los padres de estos niños. Ni que decir tiene que la parte de la bruja en el horno no es tan divertida como parece.


Kichigin:Shuttertsock

El Premio Gordo

Navidad en versión española. ¿No te ha tocado el premio gordo de la Navidad? Al protagonista de este relato de Blasco Ibáñez sí. Cuenta la vida de Jacinto, un hombre humilde al que le toca la lotería y descubre que no es todo tan bonito como parece y como su vida se desmorona por momentos. Atención al final del cuento, que seguro que a alguno le recuerda a algo.... Es el mejor cuento para desear que no nos toque el "Gordo", pero aún así tampoco nos importaría ser un poquito más afortunados en el azar.

Ahora solo tienes que dejarte llevar por la imaginación y recordar cuentos de cuando eras niño.

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