Low Cost. Con este sencillo término ya nos tienen ganados prácticamente al 70%.

Hace unos días podíamos leer la noticia de que una nueva línea de autobuses, mejor dicho, que una startup de autobuses, FlixBus, llegaría a España en noviembre con precios que hasta ahora no podríamos haber pensado. Desde 5 euros nos prometen viajar a casi 400 ciudades de 15 países diferentes de Europa. ¡Genial!-pensaron algunos-; pero, ¿en detrimento a qué? -pensaron otros- La empresa alemana, creada en 2011, nos proporciona wifi gratuito, tres maletas por persona, películas actuales durante el viaje, asientos más cómodos donde nos quepan las piernas, cancelación y modificación de los billetes de forma gratuita. Aquí ya estamos con el 90% del aforo en nuestras manos.

El precio de los billetes se basa precisamente en el modelo de negocioLos restantes hemos seguido dudando, ¿cómo es posible que se alcancen estos precios sin renunciar a los beneficios? Lo primero que podíamos pensar es que la calidad del servicio se reduce, pero de hecho, se incrementa. Por lo que queda descartada. La segunda opción estaba en la búsqueda de partners que añadan publicidad durante los viajes. Tras hablar con un portavoz de FlixBus, también la quitamos de la ecuación. Según Bettina Engert, responsable de la comunicación de la entidad, la clave está en la anticipación:

"Hemos implementado un sistema de fijación dinámica de precios, como las aerolíneas, por lo que nuestras tarifas van aumentando gradualmente."

Es decir, el viaje nos costará 5 euros el primer día, pero según nos acerquemos a la fecha en la queremos viajar el precio irá aumentando gradualmente, por lo que aquí tenemos que tener en cuenta la palabra desde. Los viajes serán más baratos que la media, pero no tanto. Y, por supuesto, en fechas señaladas sube el importe. En cualquier caso, el éxito con este modelo se alcanza, según ellos, "mediante una rápida expansión, altos niveles de confort, buen servicio, fácil reserva y sobre todo, precios atractivos", porque la competencia es muy grande.

Por otro lado, también se han comprometido con el respeto al medio ambiente a través de la contratación de flotas de autobuses con bajas emisiones y dando la opción al usuario de pagar un plus para compensar el impacto de CO2 de su viaje. Este último punto, en nuestro país, queda un poco en el aire...

España: un terreno peligroso

Las tarifas para España aún no están disponibles, pero mirando con las que ya operan en el resto de Europa se confirman esos bajos precios que prometen. De hecho, algunos están a 1 euro. ¿Por qué más económico allí? Pura cuestión geográfica: nuestro país está más alejado del resto de los destinos, y la compañía milagros no puede hacer y menos en España que, según palabras de la portavoz "no es un blanco para nada fácil".

Y sobre todo, teniendo en cuenta los precedentes que tenemos con BlaBlaCar y su litigio con Confebus. Con los cuales también hemos tenido la oportunidad de hablar en referencia a la entrada de un nuevo jugador en el mercado. Rafael Barbadillo, presidente de Asintra, entiende que "las tarifas que ofrece la compañía son lícitas por tratarse de una empresa privada y legal". En este último caso refiriéndose a BlaBlaCar. El hecho de que conecten con ciudades de Europa tampoco les supone ningún problema puesto que nos les quita público, ni tampoco les hace la competencia. Si quisiesen entrar a operar entre ciudades condales entonces "tendrían que cumplir con las normativas del sector para España y presentarse a concurso, como todos". Y en este caso ya no hagan tanta gracia sus precios competitivos, y quizá no sean tan buenas palabras.