Normalmente no somos capaces de entender lo importante que es el sentido del tacto. Esto se debe a que normalmente nunca dejamos de tenerlo presente. Para nosotros es tan común que no le prestamos excesiva atención. Sin embargo, cuando perdemos la capacidad de sentir lo que tocamos, perdemos la propiocepción, la capacidad de sentirnos, o incluso la nocicepción, la capacidad de sentir dolor, estamos ante un grave problema. No es solo la incomodidad que se siente cuando se te duerme un miembro. Hablamos de no poder andar bien, conducir, agarrar cosas o evitar un daño. Por eso, cuando se diseña un miembro prostético siempre se trata de paliar la necesidad de "sentir" lo que toca dicho miembro con ordenadores. Pero, ¿y si pudiera añadirse la posibilidad de sentir mediante una piel artificial?

Diseñando una piel artificial

Diseñar un dispositivo capaz de sentir no es fácil. Primero, ha de estar bien conectado al cerebro de manera que produzca las señales correspondientes y bien moduladas. Esto requiere un un profundo conocimiento neurológico. En segundo lugar, los sensores han de ser poco intrusivos, cómodos y muy, muy sensibles. La piel es uno de los órganos más sensibles en los mamíferos y no lo es por nada. Esto requiere de una gran técnica biofísica. Por último, y aquí radica la genialidad del invento, debe ser un material flexible, dinámico y resistente, orgánico y que no provoque rechazo. Vamos, lo que viene a ser una piel artificial de verdad. Pues La piel artificial tiene varias capas que interpretan la señal y la "traducen" para nuestras neuronasprecisamente eso es lo que han conseguido en la Escuela de Ingeniería Química de Stanford, donde la Dra. Zhenan Bao, quién ha dirigido la investigación, ha conseguido increíbles resultados con su prototipo de piel artificial.

Para ello, ha desarrollado un componente en varias capas. La primera de ella es capaz de sentir mecánicamente y producir una señal eléctrica que es convertida en la siguiente capa en un estímulo bioquímico compatible con los nervios humanos. De esta forma se traduce la señal a algo que nuestro cerebro puede entender. Además, la piel artificial y sus mecanismos se doblan sin problema, adaptándose a la perfección con el tejido, gracias a las técnicas más pioneras en impresión 3D biológica.

La piel artificial por ahora solo puede sentir la presión, pero es un grandísimo comienzo. Ésta es capaz de distinguir entre un apretón firme de manos de una caricia, lo que muestra su gran sensibilidad. Pero este es solo el comienzo. Las intenciones el equipo, como explica la Dra. Bao, es la de poder crear una piel artificial capaz de detectar temperatura y señales de dolor además de la presión. Con esto, podría construirse una prótesis de piel especialmente diseñada para los miembros biónicos, de forma que se consiguiese una mejor integración de estos.

Miembros más Human friendly

Actualmente ya se ve con mejores ojos la inclusión de miembros biónicos en la sociedad. Pero las prótesis todavía generan rechazo en algunas personas. Es algo visceral y natural en el ser humano, que ve un añadido artificial extraño. La piel artificial diseñada en la laboratorio permitiría cubrir un miembro prostético con un simulado de piel diseñado a medida de cada cual, minimizando el impacto visual y permitiendo un aspecto mucho más "human friendly", si se permite la expresión. Pero no se queda ahí la cosa. El problema de los miembros prostéticos, algunos de los cuales están en un estadio increíble de desarrollo, es que no siempre desarrollan correctamente la capacidad de tacto.

O si lo hacen, lo hacen de manera artificial, usando computación externa y complicadas maniobras con el propio miembro, que no deja de ser una herramienta adaptada, pero no un brazo 100% integrado. Con el uso de un dispositivo como esta piel artificial sí que se podría trabajar en una integración completa de la prótesis. Y es que la propia piel sería dinámica y sensible, directamente conectada al cerebro, lo que podría permitir un La piel permitiría un control más preciso de un supuesto miembro biónico conectado a ellafeedback con el que controlar el miembro biónico. Este sería mucho más preciso así, en vez de dependiente de un procesamiento externo.

Ya hace tiempo que las compañías dedicadas al diseño de prótesis están trabajando en cómo solucionar este asunto, mejorando la integración. Pero depender de un dispositivo externo y sensible como es esta piel podría ser el paso que se necesitaba para soltar todo el potencial y ayudar a que las prótesis se integren mejor. Por supuesto, todavía queda tiempo y técnica que desarrollar tanto con este descubrimiento como con el resto de miembros prostéticos. Es algo lógico. Pero las posibilidades parecen increíblemente interesantes.