Al final la historia va a tener un final complicado para Volkswagen tras las declaraciones de su responsable en EEUU, que entona el mea culpa tras el escándalo del trucaje de las emisiones contaminantes. Resulta que, en pocas palabras, el pasado viernes saltaba al público la noticia de cómo el fabricante de automóviles trucó sus coches para evitar los límites a las emisiones que impone la normativa estadounidense.

El funcionamiento de este trucaje de Volkswagen era bastante sencillo: instalaron un sistema en sus coches diesel entre 2008 y 2015 que era capaz de detectar el momento en el que los vehículos eran sometidos a pruebas de emisiones para el regulador, permitiendo un control falso de las emisiones de humo que luego se apagaba cuando el coche estaba circulando con normalidad, con una diferencia de casi 40 veces el nivel de contaminación. Y el responsable de la compañía en suelo estadounidense ha sido bastante claro y contundente, entonando en todo momento el mea culpa para la compañía en declaraciones recogidas por EL PAÍS:

La hemos cagado por completo. Hemos sido deshonestos con la EPA, hemos sido deshonestos con el consejo de la ARB, hemos sido deshonestos con todos ustedes. Tenemos que arreglar los coches para evitar que esto vuelva a suceder y tenemos que hacer esto bien. Este tipo de comportamiento va totalmente en contra de nuestros valores" - Michael Horn, presidente de Volkswagen USA.

Ahora el drama que se viene para la compañía, que en este momento se deja un 20% en el valor de sus acciones -o lo que es lo mismo, cerca de unos 15.600 millones de euros-, es la sanción que le puede recaer por estas prácticas, que se calcula en torno a los 38.000 a 40.000 dólares por vehículo vendido, lo que serían cerca de 18.000 millones de dólares para el conjunto de las ventas en el período en el que el regulador ha detectado el trucaje de las mediciones de contaminación.

De momento nada es definitivo, pero haber trucado los vehículos va a ser un dolor de cabeza para la compañía a medio plazo, que ya ha aprovisionado 6500 millones para hacer frente al escándalo en sus primeras etapas. Eso sí, en cuanto sepamos la cifra oficial actualizaremos con más datos, pero de momento los modelos del Jetta, Beetle, Audi A3, Golf, y los Passat de 2014 y 2015 en sus versiones cuatro cilindros diesel tendrán pasar ahora por el taller, con el lógico coste que supone para la compañía.

Y por si fuera poco, el coste de este trucaje parece que no va a ser solo económico, puesto que según ha confirmado Tagesspiegel, el CEO actual de Volkswagen será reemplazado por Matthias Mueller, CEO de Porsche, este mismo viernes.

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