Cualquier aficionado a la franquicia Pokémon habrá fantaseado alguna vez con algo parecido a encontrarse las criaturas de dicho universo en la vida real. Con eso y con un RPG de grandes dimensiones en una consola de sobremesa. Y, como era de esperar vista la trayectoria de Nintendo y The Pokémon Company, nos llegará antes lo primero que lo segundo. Pero con matices, claro.

Pokémon GO será un juego de realidad aumentada con lo que, aunque muy espectacular y llamativo, el tráiler no se acerca lo más mínimo a la experiencia real que podamos tener cuando el juego se lance en 2016. Así, tendremos que utilizar nuestro móvil a modo de mapa/escáner con el que dirigirnos a unos puntos determinados de nuestro mundo físico (bosques, montañas, pueblos, ciudades, etc.) para descubrir un Pokémon en cuestión y tener la posibilidad de capturarlo: el ejemplo más claro para hacernos una idea puede ser la saga Invizimals lanzada en PSP y PSVita. No será igual que lo que vemos en el tráiler promocional pero, bien ejecutada, la idea puede suponer un antes y un después tanto en el mercado de los videojuegos para dispositivos móviles como para la franquicia en sí.

Pokémon GO

Cabe recalcar que gran parte del desarrollo está corriendo a cargo de Niantic, creadores de Ingress, una suerte de MMO de realidad aumentada que ya probó suerte con muchos de los conceptos que, parece, veremos en Pokémon GO. Pese a su llamativa propuesta y su sobresaliente puesta en escena, Ingress nunca ha llegado a calar entre el público mayoritario (pese a contar con más de diez millones de descargas) pero si hay una franquicia con el tirón suficiente como para llevar la realidad aumentad al público masivo, esa es Pokémon.

Hasta la fecha, son más de 260 millones los juegos de Pokémon vendidos

Metiéndonos en lo jugable, es lógico empezar por la mecánica de captura: el núcleo cualquier juego Pokémon parece relativamente fácil de imaginar viendo los fragmentos finales del vídeo; por ejemplo, veremos a Charizard en la pantalla de nuestro móvil y tendremos la posibilidad de lanzarle la PokéBall que elijamos, con mayor o menor posibilidad de captura, evidentemente. Imagino que aquí la proximidad también jugará un papel importante y que muchos Pokémon huirán si nos acercamos más de la cuenta.

También dejan claro que otros puntos clave de la franquicia, como intercambiar y pelear, estarán presentes en Pokémon GO. El primero, fácil de imaginar, será la forma idónea de conseguir todos aquellos Pokémon que no aparezcan en la zona por la que nosotros nos movemos; lo segundo, algo más complicado de encajar en un proyecto así, es más que probable que sirva para que nuestros Pokémon suban de nivel y terminen evolucionando. ¿Contaremos con la amplia lista de técnicas y ataques vista en la saga principal? Parece que combatir también servirá para reunirnos con otras personas con el fin de derrotar y conseguir Pokémon determinados, al más puro estilo de las raid de un MMO convencional. Queda claro que el aspecto social será santo y seña de Pokémon GO pero me es difícil imaginar a un grupo de mujeres y hombres rondando la treintena reunidos en la calle para capturar un Pokémon. ¿Y a vosotros?

Pokémon GO Plus

Pokémon GO será free2play y llegará a iOS y Android en 2016 junto al llamado Pokémon Go Plus, un wearable Bluetooth desarrollado por Nintendo y que servirá para avisarnos de la presencia de Pokémon cercanos sin la necesidad de echar mano a nuestro smartphone.

Pokémon parece la saga perfecta para dar los primeros pasos en la realidad aumentada

Como aficionado de la franquicia de videojuegos desde su primera entrega (la serie es harina de otro costal), no puedo evitar emocionarme un poco con el concepto de este Pokémon GO. Y teniendo en cuenta el tirón de la franquicia y el equipo que hay detrás del proyecto (Junichi Masuda, game designer de muchos de los títulos principales, está totalmente involucrado) resulta difícil no emocionarse con aquello que podamos encontrarnos en Pokémon GO el próximo año.

El primer paso para que todo funcione como debería es el de plantear de forma acertada el negocio del free2play ya que Pokémon Shuffle, el primer experimento al respecto, no nos deja ser muy optimistas al respecto. Una vez hecho esto, el distribuir con tino los Pokémon por las distintas partes del mundo será vital para que millones de jugadores vean en Pokémon GO un juego al que volver constantemente: es evidente que no podremos capturar las 721 especies sin salir de nuestro pueblo o ciudad (de hecho, en encontrar criaturas nuevas en nuestros viajes y desplazamientos estará una de las claves de Pokémon GO) pero sí se debería poder acceder a una amplia muestra de Pokémon (varios tipos, distintas generaciones, legendarios, etc.) con las que empezar a completar nuestra PokéDex particular.

Aunque sea algo utópico, que la localización de cada Pokémon sea estudiada para que encaje con su personalidad, tipo o apariencia sería una gran noticia. Que gracias a Pokémon GO visitemos puntos de interés de nuestra localidad, también. Ahora, imaginad que para capturar a Ho-Oh debamos ir a un templo cercano o que tengamos que viajar hasta la montaña más importante de nuestra localidad para hacernos con Kyogre. Y quizá, quién sabe, viajar a esa misma montaña en pleno invierno nos llevara a encontrarnos con Articuno. Las posibilidades aquí son infinitas.

Todavía queda mucho y no contamos con más de un par de imágenes del juego en movimiento pero Pokémon GO parece el proyecto soñado por muchos durante tantos años. Confiemos en que The Pokémon Company, Niantic y Nintendo no decepcionen.

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