En este caso, totalmente absurda pero con un final feliz. Resulta que el caso del vídeo del bebé norteamericano que lleva entrando y saliendo de YouTube casi el mismo número de veces que ha entrado y salido de las diferentes cortes judiciales de los Estados Unidos ha tenido, de momento, un final que pone un poco de cordura a esto de derechos de Copyright en YouTube.

Si hace pocas semanas era una discográfica la que retiraba su propio vídeo de YouTube por infringir su Copyright, ahora es la historia de esta madre, en su lucha por mantener el vídeo de su hijo en YouTube, la que tiene tintes todavía más absurdos.

En febrero de 2007, Stephanie Lenz de Pennsylvania subió un vídeo de 29 segundos a YouTube en el que salía su bebé bailando y de fondo, como suele ser habitual en más de un vídeo, sonaba una canción en concreto que, por circunstancias de la vida, estaba protegida por derechos de Copyright, y era de nada más y nada menos que de Prince, "Let's go crazy".

La historia sigue un año después, cuando un representante de Universal Music Group asignado a emitir avisos de Copyright en YouTube para lo que se considerase cualquier tipo de "uso significativo" (que en la jerga de derechos viene a decir más de un segundo largo y no distorsionado) de su material con derechos de autor, se encuentra con el clip y determina que la canción era el tema central del vídeo y por tanto debería ser eliminado, y de acuerdo con la ley federal, el video fue retirado de inmediato.

Pongo especial hincapié en el que señor de UMG determinó que el tema central de vídeo no era en absoluto el bebé, pues consideró que al durar 29 segundos, y tener la canción de Prince en todo momento de fondo, el bebé no era más que una excusa para reproducir la canción. Absurdo, ¿eh?

Lo interesante de todo es que Lenz dio guerra y llevó a UMG a los tribunales con una resolución a medias. Más tarde, y en apelación posterior, UMG argumentó que la acción de retirada era totalmente legal, ya que entendieron que los derechos de autor habían sido violado.

Ahora, y viene el desenlace, la Corte de Apelaciones entra en acción y determina que UMG no había actuado con diligencia y que ni siquiera consideraron emitir una orden antes de la retirada del video advirtiendo la situación, por lo que son responsables de daños. El vídeo a vuelto a YouTube no si antes poner de relieve el nivel de absurdez al que se está llegando con los derechos de Copyright en YouTube, y que podéis ver sobre estas líneas.