Silicon Valley, la meca del emprendimiento tecnológico, podría tener los días contados como único enclave para el lanzamiento de los proyectos más innovadores de nuestros días. Muchos los ha llamado clones o copias del original valle californiano, pero ¿por qué no darles una oportunidad como nuevos territorios con otras oportunidades y opciones?

Si bien la ubicación elegida por los promotores de Silicon Valley fue más que meditada, principalmente por sus grandes espacios libres que permitirían el crecimiento de infraestructuras casi sin límites y por su alto porcentaje de industrias dedicadas a la fabricación de equipamiento para computadoras hicieron que esta zona fuese idónea para instalarse. En pleno siglo XXI estos criterios podríamos decir que han pasado a mejor vida, y lo que mantiene al "Valle del Silicio" es más una cuestión romántica y de tradición, un alto número de inversores paseando por sus calles y mucho dinero en movimiento.

Sin embargo, el emprendimiento tecnológico es cuestión global con ecosistemas similares a Silicon Valley surgiendo en todas las partes del mundo, según el último informe de la consultora Compass. No revela nada nuevo respecto a la influencia de la era digital en el emprendimiento o en cuestión de importancia del sector en la economía, pero si abre nuevas fronteras geográficas, mucho más amplias de lo que pensamos.

Silicon Valley sigue siendo la primera, eso no es una sorpresa, pero ¿qué hay de Nueva York y Los Ángeles? Segundas en el ranking general, pero que incluso superan al líder en el alcance de mercado de sus startups. O incluso Boston, que se encuentra tercera en posicionamiento y fundación de nuevas entidades.

¿Pero podemos salir de Estados Unidos y seguir en la cumbre del emprendimiento? Tel Aviv, en Israel, que está considerada como un lugar natural para las startups, ya ha encontrado en la ausencia de recursos naturales la oportunidad de innovar en otros sectores, convirtiéndose en lugar de referencia incluso para Google.

Londres, Berlín o Singapur, muy citada últimamente en el mundo de las startups como la meca del emprendimiento en Asia, y que dan nuevas oportunidades a nuevos emprendedores en nuevas ubicaciones lejos del dorado americano.

Otros centros de emprendimiento fuera de Estados Unidos y de las estadísticas

A pesar de no salir en los rankings o estadísticas, existen otras muchas localizaciones bastante prometedoras fuera del Nuevo Mundo, que aunque no salen en estadísticas también pueden ser opciones, al menos en algunos años ya que la mayoría aún están solo en los papeles.

En España la lucha estaría entre Madrid y BarcelonaTenemos la opción rusa en la ciudad de Skolkovo, como siempre haciendo la competencia a las cuestiones norteamericanas, que aunque aún está en pañales, y habrá que ver su legislación, tiene todas las papeletas de ser una buena opción para los emprendedores del país más grande del mundo.

Podemos viajar también para emprender al continente africano, en la ciudadela Konza Techno City a una hora y media de Nairobi, y en un exótico paraje en mitad de la sabana. Tampoco está operativa y no sabemos qué potencial creativo tiene este continente, pero si tienen reservadas 200 hectáreas es porque aunque sea un poquito si que confían en su material, aunque muchas fuentes apuntan a que las razones de este proyecto faraónico responden a un capricho de algunos gobiernos dictatoriales más que a una cuestión emprendedora.

También existe la posibilidad de iniciar startups en Porto Digital en Brasil, que tiene una lucha abierta con el debate entre lo público y lo privado, o en New Songdo, en Corea del Sur, que propone un estilo de vida 100% digital.

¿Silicon Valley en España?

España, para variar, se sale de las estadísticas pero en este caso es para no aparecer en ella. De hecho, en ninguna. Con la cantidad de startups floreciendo en nuestro país, y dejando a un lado el mito de la burbuja, y sabiendo lo que nos gustan los proyectos monumentales cabría pensar que tendríamos al menos un pequeñito intento de Silicon Valley. Pero no es así.

Dentro de nuestra geografía obviamente contamos con algunas ciudades más avezadas en cuestión de número de emprendedores y de inversores, Barcelona o Madrid, pero nada comparable a lo que encontramos en Estados Unidos.