Tal como se anunció tras la compra de ONO, y como parte del proceso de integración de las estructuras de ambas empresas, Vodafone España y Vodafone Ono han comunicado a los representantes de los trabajadores la apertura de Procedimientos de Despido Colectivo que afectarán a un máximo de 1.300 empleados, iniciándose el procedimiento de consultas a partir del 1 de septiembre.

La integración de ambas compañías, además de las sinergías derivadas de la fusión, ha tenido como consecuencia una serie de redundancias derivadas de la integración de ambas organizaciones, motivo por el cual ambas compañías han anunciado la puesta en marcha de estos Procedimientos de Despido Colectivo que, junto con la caída de ingresos y de EBITDA de ambas compañías en los últimos años, acompañada de una fuerte inversión en redes de nueva generación, exige mayores niveles de eficiencia.

El ajuste de plantilla es un paso necesario dentro del plan de integración y forma parte de las iniciativas abordadas para lograr que la organización resultante sea eficiente y competitiva.

Por su parte, ONO ya hizo un recorte en su plantilla en 2008 que afectó al 30% de la misma y se saldó con la salida de la compañía de 1300 personas, tras lo que se comprometió con los representantes y trabajadores en convenio colectivo a no despedir a nadie más hasta 2015.

Tanto Vodafone España como Ono emplazan al 1 de septiembre para comenzar la búsqueda de acuerdos con los representantes de los trabajadores para la puesta en marcha de este ERE que afectará 1.300 personas, el 20% de la plantilla.