Probablemente, muchos conozcan la película de nitrato a raíz de la película Malditos Bastardos. En el filme de Tarantino (que, por si no la has visto, se avecina un spoiler) se nos muestra cómo una película de tales características era capaz de arder más rápido que el papel, algo que propició ese épico desenlace contra el ejército nazi.

Por lo tanto, el producto se catalogó como inflamable, y como consecuencia de ello no se podía transportar sin tomar las precauciones necesarias. De hecho, incluso se impedía subir en tranvía si el pasajero llevaba consigo tal producto.

Malditos Bastardos
"Malditos Bastardos"

¿Qué es el nitrato de celulosa?

Para comprender adecuadamente por qué se utilizó dicho producto, creo que se debe empezar por conocer algunas de sus características. Así, el nitrato de celulosa es un producto que procede de la unión del ácido nítrico con el algodón, teniendo además una apariencia similar (en su estado sólido).

Con respecto a los antecedentes del también llamado como "algodón pólvora", como se revela en el documento Nitrocelulosa en explosivos: propiedades y caracterización química (2009) elaborado por unos estudiantes de la Universidad de Alcalá, podemos decir que la realizó Henri Braconnot en 1832, el cual fue el primero en experimentar la reacción de la celulosa con el ácido nítrico.

Incendio en los laboratorios de película Hendersons
Fuego en los laboratorios de película Hendersons

Sin embargo, el descubrimiento real se le atribuye a Christian Friedrich, quien en 1846 mejoró el invento convirtiéndolo en un producto algo más estable. Aunque como veremos posteriormente, seguía sin serlo.

No obstante, el nitrato de celulosa no fue únicamente empleado como base para el celuloide, sino que debido a sus características, éste será aplicado para otros muchos fines. Uno de los campos donde tendrá su aplicación será en el sector armamentístico y militar, ya que será un elemento que permitirá la creación de diferentes tipos de explosivos.

Su aplicación en el cine y la fotografía

pelicula nitrato 3

Según afirman Antonio Bereijo Martínez y Juan José Fuentes Romero en “Los soportes fílmicos, magnéticos y ópticos desde la perspectiva de la conservación de materiales” (2001), “con la invención del celuloide o nitrato de celulosa comienza la historia del soporte material cinematográfico.”

Debido a la necesidad de poder hacer varias fotos sin tener que cambiar de negativo, se empezaron a realizar una serie de investigaciones para poder crear una película química que se pudiese enrollar sobre sí misma. Esto permitiría el nacimiento de los carretes y los rollos de película, algo muy útil si tenemos en cuenta que anteriormente se empleaban placas de vidrio como soportes.

La comercialización de este tipo de celuloide no llegará hasta 1889, cuando Eastman Kodak popularizó el invento basado en nitrato de celulosa. A pesar de los riesgos que entrañaba, el producto fue utilizado por cineastas y fotógrafos hasta que su producción fue descontinuada en 1951, aunque se tardó algo más hasta que oficialmente se dejase de utilizar este tipo de producto y se sustituyese por el acetato de celulosa.

Los riesgos

Como ya hemos podido comprobar, los peligros de utilizar una película química tan inestable eran numerosos. De hecho, incluso existe un comunicado por parte una organización inglesa que vela por la salud y bienestar laboral, la Health and Safety Executive, donde se dan una serie de indicaciones para las personas que aún conserven algunas de estas películas en su poder.

Entre los riesgos señalados, se nos cuenta cómo se trata de un producto que con mucha humedad se puede descomponer, y que con demasiado calor puede entrar en combustión. A pesar de que las condiciones extremas propiciaban estos problemas, en ocasiones solo era necesaria una temperatura de 38 ºC para que la película de nitrato empezase a descomponerse o arder.

Además, una vez que se producía el incendio éste era muy difícil de apagar, ya que el material no necesita oxígeno para mantener la llama, y mojar el producto con agua lo único que provocaba era que el fuego se avivase.

La conservación de muchas obras creadas entre 1889 y 1950 ha sido algo difícil

Estas condiciones provocaron que la conservación de muchas de las obras creadas entre 1889 y 1950 haya sido algo difícil. Los numerosos incendios, como el de un almacén de la 20th Century Fox en 1937, han causado (entre otros factores, como la desintegración) que actualmente no podamos ser partícipes de miles de documentos creados durante dicho periodo.

No obstante, incluso en nuestros días, aún permanecen muchos fans acérrimos de una fotografía que, aunque no es tan perjudicial como aquella basada en el nitrato, sí que sigue empleando productos químicos. No se debe negar que la fotografía química posee algunas características (como la calidad del negativo de 35mm) que son dignas de admiración, pero tampoco que con la llegada de la era digital los productos son mucho más fáciles de conservar y, por fortuna, de una forma mucho más segura.