Telefónica

En 2013, Movistar inició una reorientación estratégica. El objetivo era sencillo de enunciar, pero complejo de realizar: mantener el primer puesto en el mercado de las telecomunicaciones españolas. Y es que la compañía mostraba algunos signos de debilidad que, con el paso del tiempo, podrían acabar traduciéndose en la pérdida de liderazgo, por lo que era el momento de reaccionar y tratar de revertir la situación. Para ello, la multinacional liderada por César Alierta estableció los nuevos pilares de su estrategia comercial, entre los cuales destacaba uno por encima del resto: la televisión de pago.

En numerosas ocasiones, Movistar ha intentado adentrarse en el mercado de los contenidos multimedia –basta ver el difunto Imagenio–, pero todas las apuestas parecían un tanto descafeinadas: falta de contenido interesante, precios elevados, dificultades técnicas, etc. En ningún momento llegó a despegar como los altos dirigentes de la compañía española deseaban, por lo que, en este nuevo intento, era necesario empezar prácticamente de cero.

Movistar comprendió que el negocio de las telecos pasa, cada vez más, por los servicios complementariosPor una parte, solventaron los problemas de precios mediante ofertas convergentes: teléfono móvil + teléfono fijo + televisión + ADSL/fibra. Todo en un mismo pack y con precios realmente competitivos. De esta forma, Movistar TV –que es como renombraron a su servicio de televisión de pago– pasaba a ser un servicio más en lugar de un mero complemento, lo que se traduce en un mayor número de abonados.

Por otra parte, Movistar comenzó a mejorar la oferta televisiva. Incluyó los canales de pago más populares (como Fox, National Geographic, etc.) y entró en la subasta de contenidos. La apuesta en ese sentido ha sido fuerte: con el paso de los meses, se ha hecho con los derechos televisivos de la Fórmula 1, del mundial de motociclismo, de diversas competiciones futbolísticas, de series clave como Juego de Tronos… Los principales reclamos del público han ido llegando a Movistar TV.

Por si esto fuera poco, la plataforma de la teleco española también contará con la amplia oferta de contenidos de Digital Plus, quien hasta ahora ha sido su principal rival. Y es que, tras ser aprobada por los diferentes organismos reguladores, han cerrado definitivamente el acuerdo de compra de 725 millones de euros por el cual Telefónica se hace con el 100% de las acciones de Digital Plus (anteriormente en propiedad del grupo PRISA). Mediante esta operación, inevitablemente, Telefónica consigue múltiples beneficios que le permiten expandir y enriquecer sus planes en el mercado de la televisión.

Los puntos clave de la operación

  • 725 millones de euros por el porcentaje restante de las acciones. Esa es la cantidad que Telefónica ha pagado para hacerse con la totalidad del control de Digital Plus y, de forma paralela, con todos sus acuerdos de distribución televisiva. Una inversión relativamente baja a la que ha contribuido –desde el punto de vista de Telefónica– la devaluación que ha sufrido PRISA y Digital Plus durante los últimos meses.

  • Movistar se hace con los derechos de los principales eventos deportivos y de ficción. A los acuerdos ya establecidos por Movistar de forma independiente, ahora debemos sumar los de Digital Plus, los cuales incluyen platos tan suculentos como la NBA, la UEFA Champions League, Euroliga, competiciones internacionales de fútbol (entre los que se incluye, obviamente, las ligas españolas), balonmano, atletismo, bádminton… Y series exclusivas como Orange Is The New Black, House of Cards, Game of Thrones (aunque Movistar ya tenía una serie de acuerdos con HBO relacionados con esta serie), Silicon Valley, Masters of Sex, The Newsroom, etc. El catálogo ha aumentado exponencialmente.

El fútbol y los eventos deportivos son uno de los grandes beneficios de la compra de Digital Plus.
  • El 84% de los ingresos de la TV de pago y el 70% de los clientes totales. Con la fusión de ambas plataformas, Movistar se hace con el 84% de los ingresos de este sector, así como con el 70% de los clientes adentrados en el mundo de la televisión de pago. Una situación difícilmente reversible por el resto de las compañías participantes en este sector.

  • La CNMC impone una serie de condiciones para aprobar la operación. Las dos más relevantes son la reducción de los periodos de exclusividad a 2 años y la apertura del 50% de sus canales premium al resto de distribuidores de contenidos. Es decir: Movistar no podrá mantener la exclusividad de una serie o evento deportivo durante más de dos años y, además, debe tener las puertas abiertas a la negociación con otros distribuidores (como Vodafone u Orange) para incorporar algunos de los canales premium en las plataformas rivales.

  • Expansión brutal de su cobertura. Uno de los grandes problemas de Movistar TV es su dependencia de la conexión a internet. En aquellas zonas donde el ancho de banda no es lo suficientemente rápido como para soportar de forma fluida la transmisión de datos requerida por Movistar TV, la teleco española se ve obligada a no ofrecer dicho servicio. Afortunadamente, con la adquisición de Digital Plus, la situación cambia drásticamente, pues podrá hacer uso del sistema satelital empleado por Digital Plus hasta ahora y llegar así a cualquier zona de la geografía española. Independientemente de la conexión a internet disponible.

El imperio de Movistar, cada vez más difícil de derrocar

Carrier Aggregation y LTE-Advance, las dos últimas innovaciones de Movistar en el campo de la telefonía móvil. Otro plus que le sitúa en la cabeza de las telecos españolas.

Movistar cuenta, históricamente, con una de las redes más avanzadas tanto en telefonía fija como móvil. Actualmente, son el líder indiscutible en cuanto a redes de fibra óptica –incluso tras las fusiones de Orange-Jazztel y Vodafone-Ono–, tanto en expansión como en velocidades máximas. Asimismo, también es una de las tres grandes en cuanto a redes 4G LTE en el territorio español: están iniciando el despliegue de LTE-Advance con Carrier Aggregation y el porcentaje de población con acceso a su red 4G LTE es bastante elevado.

Un imperio difícilmente derrocableY por si esto fuera poco, ahora, con la compra de Digital Plus, también es líder indiscutible en la distribución de contenidos multimedia, algo en lo que ninguna otra teleco puede rivalizar con Movistar –recordemos que la fusión de Movistar TV y Digital Plus supone el 84% de los ingresos y un 70% de cuota de mercado del sector–.

Así pues, la multinacional de César Alierta cuenta con un imperio difícilmente derrocable: una de las redes de fibra óptica más avanzadas, una de las redes 4G LTE más rápidas y fiables, numerosos acuerdos con compañías externas (como Evernote o Spotify) y una plataforma de contenidos rica, completa y difícilmente superable por sus rivales más cercanos. Al menos a corto plazo.

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