Probablemente te sientas identificado en la siguiente situación: un amigo o familiar te recomienda una serie nueva que no has visto, la cual tiene muchas temporadas por delante. Tantas temporadas que te da pereza simplemente empezarla, a no ser que tenga un argumento que realmente te enganche. Por tanto, quizás te interese más esta lista con series cuya una longitud total es mucho menor que una serie convencional, pero que son igualmente geniales en argumento.

Band of Brothers

La miniserie por excelencia. Tras la colaboración de Tom Hanks y Steven Spielberg en 1998 con Salvar al soldado Ryan, estos dos pesos pesados decidieron colaborar en un proyecto aún más ambicioso para recordar a aquellos militares norteamericanos que lucharon durante la II Guerra Mundial. Para ello se centró en la Compañía Easy de la 101º División Aerotransportada, la cual luchó con otras numerosas fuerzas de otros países durante el Día D y la posterior campaña Aliada por Europa.

Como una buena súper producción, Band of Brothers está plagada de actores muy conocidos: Michael Fassbender, Damian Lewis, Ron Livingston, Kirk Acevedo, Simon Pegg, David Schwimmer, Tom Hardy, Eion Bailey, James McAvoy... La lista sigue y sigue, y Band of Brothers está perfectamente ambientada, dirigida y escrita, aunque a veces peca de un excesivo patriotismo. Mi consejo es que veáis primero esta serie, y luego echéis un ojo a Hijos del Tercer Reich, de argumento similar pero viendo desde el punto de vista de la sociedad nazi, tanto en el ejército como en la población general.

The Company

Una de mis miniseries favoritas. Basada en una novela poco conocida de más de 1300 páginas, su línea argumental se centra en el contexto de la Guerra Fría comenzando en 1950 y terminando con la caída del muro de Berlín en 1989. Fue una de estas miniseries que tiró de músculo puro para sacarla adelante y generar traición, con protagonistas como Chris O'Donnell, el incombustible Alfred Molina, y un Michael Keaton que ha vuelto a las portadas con su reciente actuación en Birdman.

Con la amistad de tres compañeros de facultad que acabarán trabajando para la CIA o el KGB respectivamente, The Company repasa hechos muy relevantes en la Guerra Fría como el fracaso en Bahía de Cochinos, la sublevación de Hungría contra la URSS o la figura de Kim Philby, conocido espía doble británico. Desafortunadamente, no consiguió demasiada atención internacional, pero sí ha conseguido posicionarse como una miniserie de culto en la temática de espionaje. Personalmente la veo como una miniserie comodín: ¿No tienes nada que ver? The Company quizás sea lo que necesites.

Generation Kill

Otra miniserie con un trasfondo bélico como Band of Brothers, sólo que Generation Kill deja las playas de Normandía y la apertura del Frente Europa para centrarse en un conflicto más reciente: la primera fase de la Guerra De Irak denominada Operación Libertad Iraquí llevada a cabo por el Primer Batallón de Reconocimiento del Cuerpo de Marines, la punta de lanza del ejército de los Estados Unidos. La serie está narrada desde el punto de vista del periodista Evan Wright, el cual estuvo conviviendo con una unidad de dicho Batallón como investigación para un libro que estaba escribiendo.

La serie está plagada de talentos relativamente desconocidos como Alexander Skarsgård en el papel de Brad Iceman Colbert, James Ramsome como el divertido Cabo Pearson y Lee Tergesen en el papel del mencionado Wright. Lo más destacable de Generation Kill es la realidad tan cruda que transmite, retratando unos militares con miedos, prejuicios y malos modales que se alejan de la imagen de perfección y profesionalidad que a menudo intentan vender en otras producciones. Generation Kill es cruda, real y está perfectamente ambientada, y nunca está de más ver la perspectiva de aquellos que lucharon en aquel conflicto.

Sherlock

sherlock

De todas las series cortas mencionadas en esta lista, Sherlock es la que más justa ha pasado nuestro filtro para seleccionar qué series entraban o no en la selección final, especialmente debido a su formato engañoso de tres capítulos por temporada, pero de noventa minutos cada uno. Sin embargo, debido a su calidad en personajes y argumento y a que sólo tiene 3 temporadas, era otra obra que no podíamos pasar por alto.

Creada por el maestro Mark Gatiss, Sherlock se acerca al personaje de Sir Arthur Conan Doyle con una idea radicalmente distinta: un Sherlock Holmes del siglo XXI con smartphone, junto con un John Watson veterano de la Guerra de Afganistán. La combinación genera una serie con capítulos casi perfectos (excepto uno durante la segunda temporada), y las interpretaciones de Benedict Cumberbatch y Martin Freeman son excelentes. Si puedes permitirte noventa minutos a la semana, esta es tu serie.

House of Cards

El carismático Francis Urquhart. [Fuente](http://www.thedailybeast.com/articles/2013/01/17/rewind-bbc-s-iconic-political-thriller-house-of-cards-still-captivates.html).
El carismático Francis Urquhart. Fuente.
Sí, House of Cards también entra en este catálogo de series cortas, aunque no nos referimos a la versión americana interpretada por el genial Kevin Spacey, sino a la miniserie en la que se inspira basada a su vez en la novela homónima de Michael Dobbs. Ambientada en los años 90 y con el carismático Ian Richardson como cabeza de cartel, el leitmotiv de ambición política permanece sin alterar, aunque se trata del Partido Conservador en lugar del Partido Demócrata que vemos en la versión americana.

En esta versión de House of Cards nos encontraremos en los momentos posteriores al fin del mandato de Margaret Tatcher, y en el que el personaje interpretado por Richardson, Francis Urquhart, comienza sus manipulaciones y engaños para convertirse de miembro del Partido a cabeza del mismo y llegar así a ser Primer Ministro de Gran Bretaña. En la serie además vemos el característico gesto de hablar directamente al espectador mirando a la cámara, movimiento que ya vimos en su remake americano. Muy recomendable.

True Detective

True Detective

Con su segunda temporada ya confirmada, quizás no podamos considerarla como serie corta per se, pero debido a que su nueva temporada no tendrá nada que ver con la primera, permite pasar nuestro filtro de series cortas. Considerada junto a Fargo (otra serie que deberías empezar a ver) como una de las mejores series de 2014, True Detective se centra en un caso llevado por dos detectives del estado de Louisana a lo largo de diecisiete años.

En términos de actores, True Detective trajo potencia de fuego de sobra con Woody Harrelson y Matthew McConaughey para los dos papeles protagonistas, con secundarios de lujo como Michelle Monaghan, Rory Kittles o Kevin Dunn. Una banda sonora genial, unos monólogos del carismático Rusty Cohle (McConaughey) que te hacen pensar, y un argumento que engancha desde el primer minuto, True Detective es obligatoria para ser vista si eres un seriéfilo.

¿Cuál es tu serie corta favorita?

Sin embargo estas elecciones son puramente personales, y si crees que hay otras que consideres que merezcan estar aquí, no dudes en dejar tus series cortas favoritas en los comentarios y así ampliar el catálogo disponible para aquellas personas que quieren seguir disfrutando de series pero no siempre tienen tiempo para ellas.