Uno de los mayores retos a los que se enfrentan los fabricantes de electrónica de consumo, y más concretamente la industria del sector mobile, es lograr salir de su zona de confort y brindar productos que sean algo más que chips y pantallas, que sean productos codiciados por la gente de a pie, valorados más allá de sus funciones en software y la potencia de su hardware.

Los smartwatches son el mejor ejemplo, al principio concebidos como un pequeño ordenador, un chip de pantalla y correa que apelaba a ser reloj producido y distribuido por Pebble. Con la entrada de más fabricantes, como Motorola, se comenzó a entender que los relojes, aunque tuviesen electrónica dentro y fuesen compañeros de nuestros smartphones podrían ser relojes diseñados y concebidos como los tradicionales.

Apple ha sido la más destacada en este aspecto, no solo por la inmensa repercusión en la industria de todo lo que salga de su firma, sino por su concepción del reloj: varios tamaños, correas y materiales propios de relojes de alta gama, no de ordenadores.

Por suerte, los fabricantes Android se empiezan a atrever también con ese tipo de productos: relojes que cualquier persona estaría feliz de vestir, pero que, además, son inteligentes. Y digo además porque primero están concebidos como reloj y luego como ordenador. El Huawei Watch es el mejor dentro de esta categoría: fabricado con materiales de reloj tradicional, aspecto elegante y moderno y con componentes de su parte inteligente acordes a lo visto en la gama alta este año.

Huawei Watch

Por eso no me sorprende que en Amazon el Huawei Watch para su reserva a 999€ la versión más cara (no es precio oficial, pero suele serlo), aunque a muchos otros sí, hasta parece que les indigna que algo que tiene, a priori, las mismas funciones que un reloj inteligente de 200€ cueste cinco veces más. Y es que esos relojes no tienen como objetivo captar geeks o entusiastas de la electrónica, sino a un campo mayor. No comprendo porqué cuesta tanto entender que no solo la calidad "digital" de un producto inteligente es lo que cuenta, más aún cuando lo vamos a vestir y va a ser parte de nuestra vida. Es el dispositivo que siempre tendremos con nosotros, seña de nuestra identidad y personalidad.

Además de ese problema de concepción por gran parte de los entusiastas del sector móvil, me preocupa la concepción y adopción de Android Wear, un sistema operativo de Google para relojes inteligentes que ha sido adoptado por numerosos fabricantes, pero que tiene una cuota de mercado muy baja. Por un lado tenemos que el mercado de smarwatch es diminuto, y por otro que no hay diferenciación clara, lo cual es y será un problema para los fabricantes como lo es Android en la actualidad.

Por eso muchos fabricantes están adoptando un sistema de lanzamiento dual: Samsung con Tizen y LG con WebOS por ejemplo. Huawei ha apostado por un reloj premium de 999€ destinado a los poseedores de un smartphone Android en exclusiva, cuya cuota de mercado es gracias a dispositivos de gama entrada.. Y es que, pese a que el Huawei Watch es el mejor Android Wear en materiales, elegante y con un diseño imperecedero a la moda, el mercado de usuarios que pueden querer comprarlo es muy reducido. Por eso es normal, que a la gran mayoría de usuarios de Android (por cuota y porcentaje, nada más) le parezca caro un reloj que en realidad no parece que lo sea.

Actualización: el precio de reserva (no es el oficial) es el acorde a todo lo filtrado con el precio del Huawei Watch de la gama más alta.

Dínamo

Dínamo es el nuevo podcast de Hipertextual donde hablamos, discutimos, analizamos y nos obsesionamos con Apple.