El 4G lleva casi año y medio en España desde que las operadoras fueron implantando esta tecnología desde mayo de 2013 en adelante. Como en todo despliegue, se produce primero en grandes ciudades, y sin cobertura completa capaz de alcanzar las velocidades prometidas en buena parte de las poblaciones. Mientras se libera de una vez la banda de 800 MHz que mejorará notablemente la cobertura LTE, también en interiores de edificios, algunas operadoras están preparando el siguiente salto: LTE Advanced, también abreviadas como LTE-A, 4G+ o 4.5G.

Más allá de lo que prometían, queríamos comprobar la velocidad real en la calle.Movistar fue la primera, seguida recientemente por Vodafone, en desplegar la tecnología LTE-A en algunas zonas de Madrid a modo de piloto. Teóricamente, el LTE-A es capaz de alcanzar velocidades de descarga de hasta 300 Mbps. En las pruebas de campo de Movistar se alcanzó un máximo de en torno a 150 Mbps de descarga en algunas zonas concretas. No obstante, la banda empleada actualmente es la de 2.600 MHz, cuya cobertura es variable en función de la carga de red, interferencias, variación de multitrayectos, etc.

La velocidad de subida es bastante más estable y no sufre las variaciones que sí notamos en las pruebas de descarga. Principalmente porque hay menos usuarios subiendo contenido a la red que descargando.

Las pruebas

lte-a movistar 02
Hemos accedido a las zonas de Madrid donde se han habilitado las antenas LTE-A. El smartphone escogido no ha sido casual: un Huawei Ascend Mate 7. En prácticamente cualquier demo de LTE realizada por operadores anteriormente se han usado terminales de esta marca. A día de hoy, nadie como Huawei logra exprimir tanto la conexión LTE gracias a que son ellos mismos quienes desarrollan la tecnología de las antenas, así que conocen mejor que nadie la infraestructura.

Con la ayuda de SpeedTest de Ookla hicimos más de 100 pruebas en diferentes ubicaciones de varias zonas de Madrid en dos franjas diferentes del día para tratar de compensar la saturación de la red.

Las pruebas dejan velocidades pico por encima de los 100 Mbps de descarga. La mayor velocidad conseguida en descarga fue de 114.38 Mbps, mientras que en subida alcanzamos los 28.25 Mbps. Un resultado superior a la mayoría de conexiones de fibra óptica domésticas actuales, con 100 Mbps de descarga y 10 de subida. El ping se situó en todo momento por debajo de los 40 ms, lo cual también mejora bastante los resultados de pruebas anteriores del LTE en fases primarias. Ahí no alcanza todavía a la fibra óptica, y con la tecnología actual difícilmente lo hará, pero de momento ha bajado la latencia.

A la izquierda, pico de velocidad en descarga. A la derecha, en subida.
A la izquierda, pico de velocidad en descarga. A la derecha, en subida.