En la actualidad, con un Windows 8.1 que no acaba de atraer a todos los usuarios hacia los que iba destinados, OS X Yosemite se ha erigido como el sistema operativo de escritorio más productivo hasta la fecha que podemos encontrar en el mercado. Aunque lamentablemente tiene una pega: tan sólo funciona en Macs de Apple. Es decir, si queremos disfrutar de OS X tendremos que adquirir obligatoriamente un iMac, Mac Pro, Mac mini, MacBook Air o MacBook Pro. Aunque en el caso del Mac mini, su diseño está hecho para poder ser accesible prácticamente a todos los bolsillos, no todos se pueden permitir gastar casi 600 euros/dólares en su nuevo ordenador. Para ello (y si queremos seguir disfrutando de OS X) tenemos varias opciones: centrarnos en el hardware y comprar "algo parecido" a un Mac, como lo que muchos fabricantes han intentado hacer como por ejemplo HP y Lenovo; u olvidarnos por completo del hardware y centrarnos en el software, realizando un dispositivo capaz de reproducir sin ningún tipo de problema OS X. Es el mundo del hackintosh.

¿Qué es un hackintosh?

En los primeros estadios de Apple, cuando no eran más que una compañía en alza pero ni por asomo se podían imaginar la envergadura que han alcanzado, era posible instalar Mac OS (el antecesor a OS X) en otros dispositivos fuera de los oficiales de Apple. Cualquier usuario con unas dotes informáticas avanzadas capaz de crear su propio ordenador a través de componentes compatibles, podía ejecutar Mac OS sin problema alguno. Incluso hubo muchos fabricantes (como Motorola) que lanzaron al mercado ordenadores capaces de instalar y ejecutar Mac OS, pero después de duras batalles legales contra Apple, el propio Steve Jobs fue el encargado de cerrar el programa de licencias para fabricantes terceros. Lamentablemente con el comienzo de OS X esta práctica se erradicó por completo, dando lugar a la Apple que conocemos ahora, donde la privación de las licencias y la opacidad en sus sistemas se ha convertido en una constante.

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Pero la comunidad de usuarios no lo quiso ver así y desde el minuto 1 después del cierre de las licencias de usuario para terceros, comenzaron a trabajar en diferentes proyectos para hackear OS X y poder ejecutarlo en otros ordenadores fuera de los Mac oficiales. Al fin y al cabo, la filosofía seguía ahí y tan sólo había que conseguir el método necesario para que el software reconociese el hardware al que iba instalado. Con la llegada de OS X, los fabricantes no pudieron instalar SO de Apple en sus dispositivos Algo que gracias a la colaboración de muchos fue posible. De aquí el comienzo de lo que se conoce como hackintosh: cualquier dispositivo, ya sea fabricado o no por uno mismo, capaz de ejecutar de forma precisa una versión real de OS X. Una definición formal que abarca un amplio universo de posibilidades.

Poco después de la privación de licencias por parte de Apple y el establecimiento de duras trabas legales a aquellos fabricantes que osasen lanzar al mercado un dispositivo fuera de los Mac capaz de ejecutar OS X, nació el Proyecto OSx86. Ya desde 2005, los usuarios y desarrolladores se han unido para colaborar en la realización de toda una serie de compatibilidades y tutoriales donde aprender cómo instalar OS X en ordenadores con arquitectura x86 y x64 pero que nada tienen que ver con el hardware de Apple. Esto, por supuesto, ha llevado a duras batallas legales por parte de la compañía de Cupertino que ha intentado destruir en varias ocasiones todo lo que tenga que ver con el Hackintosh, impidiendo que compañías puedan producir y vender a gran escala dispositivos compatibles con OS X, como el juicio contra Psystar que acabó con una aplastante victoria de Apple y un aviso para el resto.

¿Qué necesito para hacer un hackintosh?

Si después de descubrir qué es un hackintosh y la historia que hay detrás realmente tienes ganas de comenzar tu propio proyecto, debes saber que realmente vas a introducirte en todo un mundo de posibilidades. Y es que instalar OS X en un ordenador que no sea Mac no significa única y exclusivamente que tendremos que montarnos nuestro propio dispositivo. Presupuesto y compatibilidad, las dos variables más importantes del hackintosh El Proyecto OSx86 también te instruye en la instalación del SO de Apple en ordenadores ya fabricados por terceros pero totalmente compatibles (o al menos, en la mayor parte de sus componentes), incluidos muchos ordenadores portátiles. Aunque lo más habitual es realizar desde cero tu propio equipo.

Evidentemente en primer lugar es necesario que establezcas un presupuesto. Al igual que cuando montas tu propio PC-Windows, tenemos que saber cuál es el rango de precios al que nos vamos a atar y saber en qué nos tenemos que gastar cada dólar/euro (y hacerlo de forma eficiente). No merece la pena invertir una ingente cantidad de dinero en una excelente tarjeta gráfica si la CPU no está a la altura. Además es necesario estar atento a la compatibilidad de los componentes. Para ello es recomendable visitar la web-wiki de OSx86, donde podrás descubrir los ordenadores portátiles, de escritorio y componentes sueltos capaces de ejecutar una instalación de OS X de forma compatible.

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También encontraréis muchas otras webs de usuarios que en comunidad han ido recopilando tutoriales, hardware compatible y demás. En este punto recordar que hackintosh no es una práctica soportada por Apple por lo que todo lo que hagáis no tendrá un respaldo garantizado, es decir, os llevará tiempo y sudor hacer que todo funcione: desde elegir los componentes, ensamblarlos como si fuese un PC-Windows más, la instalación de los drivers y el sistema, etc. Además, dependiendo de la versión de OS X que queramos instalar, habrá más documentación o no. En el caso de OS X Yosemite, al ser de reciente lanzamiento, posiblemente no encontremos tanta información como de OS X Mavericks, la versión anterior.

¿Merece la pena?

Esta es quizás la gran pregunta (y la que posiblemente más esperabas): ¿merece la pena o no fabricar/instalar OS X en un hackintosh? La pregunta no tiene una fácil respuesta, puesto que en realidad se deberá a las necesidades de cada uno. En OSx86 también hay una larga lista con ordenadores de terceros a la venta compatibles con el SO de Apple Por ejemplo, si vemos que en la lista de dispositivos compatibles del Proyecto OSx86 disponemos de un portátil compatible con OS X Yosemite, ¿por qué no instalarlo? Un dual-boot para disponer de Windows-OS X en un mismo dispositivo, al igual que Boot Camp en el caso de los Mac de Apple. Lo mismo pasaría con un ordenador de sobremesa compatible. Instalar OS X sería un añadido interesante.

Otro caso ya es en el caso que tengamos que montar nosotros mismos un dispositivo. Aquí entran más otras variables como el presupuesto antes mencionado y nuestra pericia como técnicos para ensamblar todos los componentes. No hay que ser ningún Steve Wozniak para montar un ordenador con los componentes ya fabricados pero si que puede dar muchos reparos a cierto tipo de usuarios sin muchos conocimientos. Además el usuario puede optar por la virtualización de OS X en Windows sin necesidad de tener que instalar directamente en el sistema, haciendo que todo lo comentado hasta ahora quede en nada.

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Si realmente te animas a usar hackintosh debes saber que vas a disfrutar desde el primer momento, convirtiendo el propio camino entre el montaje del dispositivo hasta la ejecución del sistema en toda una aventura que te hará aprender más de cómo funciona el mundo de la informática. Además si eres capaz de manejar un presupuesto asequible y conseguir componentes a bajo precio, podrás montar un PC de sobremesa capaz de ejecutar OS X mejor que muchos iMac a la mitad del coste de este. Bienvenido al mundo hackintosh.