Ya han acabado las presentaciones previas a la IFA 2014 (la feria en sí misma da comienzo hoy 5 de septiembre), que es lo que realmente teníamos ganas de ver. La feria realmente sirve como expositor de las novedades que ya se conocen y como punto de encuentro y de divulgación con vistas a hacer negocio. Así que ahora que ya hemos vuelto a la normalidad, es hora de hacer valoraciones y juicios. Esto ha sido la IFA para las marcas más destacadas que han aprovechado para hacer presentaciones en ella.

Sony: se cierra el círculo del ecosistema

Cuando se separó de Ericsson, Sony no tardó en conseguir su propio estilo, gracias sobre todo al diseño OmniBalance de sus Xperia high-end replicado en gamas menores. Sin embargo, le ha costado algo más de dos años pulir imperfecciones y carencias de sus terminales.

Ahora las pantallas de sus Xperia ya no son, en una palabra, terribles. Su diseño ha mejorado al pasar a ser más ergonómicos, con menos ángulos, y sobre todo han reducido los marcos de la pantalla, permitiendo por ejemplo que el exquisito Z3 Compact tenga un tamaño muy similar al iPhone 5s pero con un panel 0.6" mayor. Cierto es que aún queda trabajo, como eliminar el muy agresivo postprocesado de las fotografías, sobre todo en modo Automático o Automático Superior.

Por otro lado, Sony ha cerrado el círculo en esta IFA, ha redondeado su ecosistema. Ha pasado de tener divisiones que actuaban como islas independientes a tener sus líneas de productos conectadas. Hablo del nulo valor añadido que tenía hasta hace poco tener un Xperia, una cámara de Sony y una PlayStation, por ejemplo, puesto que ninguno actuaba de forma especial con el resto pese a venir del mismo fabricante.

Ahora, Sony ha aprovechado la primera batalla ganada de PS4 en la next-gen para catapultarla aún más mediante la integración de Remote Play en los Xperia. Jugar a los juegos de PS4 en la pantalla del Xperia con el DualShock 4 mediante un simple adaptador es una genialidad. Ok, quizás canibalice ventas de PS Vita, pero si una marca no se canibaliza a sí misma, acabará haciéndolo otra y será peor. Algo similar a lo que le ocurrió a Apple con los iPod cuando comenzó a vender el iPhone. Los resultados a la larga han sido mucho mejores.

Fin de la adolescencia en Sony.

Samsung: like Samsung

Una de cal, y una de arena. Palo, y zanahoria. Samsung lleva unos meses homenajeando a los amantes de las buenas pantallas con trabajos como el del Note 3, el Galaxy S5, o mi favorito, el de la Tab S. Ahora ha vuelto a hacerlo con el panel del Note 4, un terminal que sólo mejora -sobre el papel, a falta de ver la autonomía real que permite ese 1440p- lo visto con el Note 3. Y que trae, como dijo Craigh, metal. Como dije en las primeras impresiones, a veces Samsung vive de su imagen de marca. Con el Note 4 no es así: la refuerza.

Por otro lado, Samsung dio la cal con el Note Edge, un terminal que es un Note al 98 %, pero con un 2 % restante que empaña bastante lo demás. Hablo de ese borde de pantalla curvo, que se hace incómodo de manejar (para un zurdo ya es imposible) y presenta utilidades concretas, como los controles de cámara o las notificaciones mientras vemos vídeos, pero que no justifican la experiencia que da ese borde.

Cuando vimos los nuevos televisores de Samsung, como el curvo Ultra HD de 105", preguntamos que por qué un lanzamiento tan descomunal... y caro. Nos respondieron que es más bien un producto aspiracional que Samsung quiere presentar para demostrar de qué es capaz. Con el Galaxy Note Edge creo que aunque no lo dijeran sucede lo mismo: lo hacen porque pueden. Porque encontraron en un proveedor una pantalla con estas características y se animaron. Y porque aunque no sea un éxito de ventas, no van a perder demasiado. Ocurrió lo mismo con el Galaxy Round: vieron que era viable construirlo, fue presentado y nunca más se supo de él.

Es lo que echo de menos en el Edge: un sentido, una justificación real, una utilidad. Que el diseño responda a la función, y no al revés. En el caso del televisor que costará, literalmente, "lo que te cuesta una casa en la playa", siempre podrán regalarle uno a Cristiano Ronaldo para que suba una foto a Instagram y obtener publicidad en forma de "sólo Samsung es capaz de hacer un producto así". Con el Edge lo tendrán más difícil (y Messi es zurdo, por cierto).

Por otro lado, Gear VR, el dispositivo de realidad virtual que tristemente sólo puede funcionar aún con un Note 4, lo cual le hará perder alcance potencial. Digo "tristemente" porque me gustó mucho la experiencia con el dispositivo, y eso que acaba de ser presentado, y apenas hay títulos adaptados, y los que lo han hecho no han tenido demasiado tiempo aún. Es divertido, se agradece que la pantalla sea tan buena y con una resolución tan alta, y tengo bastantes ganas de volver a probarlo.

LG: Round II

Muy pocas novedades de LG para el público masivo en esta IFA. Casi todo ya había sido presentado, y los lanzamientos actuales van a públicos mucho más minoritarios, como el wearable para niños o la solución para reproducir música de forma colaborativa e inalámbrica. Lo que más llamó la atención fue el G Watch R, el segundo smartwatch circular que vemos.

Su diseño es mucho mejor que el del G Watch, pero Android Wear me sigue pareciendo insuficiente para justificar tres cosas: llevar un smartwatch en lugar de un reloj normal, pagarlo, y recargarlo cada noche. Quizás Google (o Apple, tos seca) dé con la fórmula en breve. Quizás Samsung con el Gear S y su conectividad 3G esté más cerca de lo que creemos. No creo que sea buena idea, al menos ahora, un smartwatch que sustituya al teléfono; pero sí que lo complemente y en algunos momentos pueda funcionar de forma independiente.

Huawei

Huawei ha conseguido llegar al tercer puesto como vendedor de smartphones a nivel mundial, pero tiene un problema: sus terminales siguen sin dar el verdadero salto a la gama alta. Más de uno en apuros querría tener este problema para tener la viabilidad asegurada (te estoy mirando a ti, HTC), pero los que valoramos la calidad por encima de la cantidad creemos que con este camino no es suficiente.

De todas formas, sus terminales sí han ido convenciendo cada vez un poco más. El Ascend G7 y el Mate 7 suponen mejoras notables respecto a sus predecesores. Veremos cómo salen y cómo acaba Huawei el año.

Motorola: [Embargado]

Me niego a juzgar lo que serán los nuevos Moto G y Moto X hasta que los pruebe, visto lo inesperado del rendimiento de los modelos de 2013. Pero hay algo que sí ha sido juzgado por fuentes sobradamente creíbles, y es el Moto 360.

Ver un smartwatch que parece un reloj de los bonitos nos puso a todos el hype por las nubes, parecía que ese sí iba a ser el smartwatch. Pero llegó la parte fea: pantalla LCD en lugar de OLED, la base de la esfera en perenne negro, y una batería que hay que cargar una vez al día, o incluso dos, como explicó por ejemplo Johanna Stern, de Wall Street Journal.

Lección para el futuro: juzgar de forma tan incontestable como una suegra menopáusica suele ser una mala idea. Y es lo que nos ocurrió con el Moto 360, quizás.

Microsoft: me gustan tus Lumia, me gusta Windows Phone, pero eres muy lento

La antes conocida como Nokia anunció lo esperado: dos dispositivos de gama media para complementar a los otros dos de gama baja vistos en los últimos meses. Vuelven a tener una familia más organizada (530, 630, 730, 830, 930 y variaciones acabadas en 5 con 4G) tras los experimentos vigentes en forma de phablet high-end, phablet de gama baja y teléfono-cámara del año pasado (1520, 1320, y 1020 respectivamente).

Va a ser imposible alcanzar a la competencia si se ha llegado más tarde y además se camina más lento. Eso es ahora Windows Phone.En general quedaron dos buenos productos a precios bastante comedidos, aunque con algunos "peros". Un smartphone de 400 euros con impuestos incluidos se supone que debería llevar algo más que un Snapdragon 400, aunque sea porque cuesta 2,5 veces más que un Moto G que lleva el mismo. De todas formas, las hojas de especificaciones, por suerte, valen cada vez menos.

Otro "pero": los usuarios de smartphones, en general, y en mi opinión, necesitamos carcasas y pantallas más resistentes a las caídas y golpes, conectividad 4G por defecto y no como opción, baterías más duraderas y mejoras en las interfaces de usuario. ¿En qué se ha gastado Microsoft / Nokia dinero de I+D? En selfies.

En hacer una aplicación para hacerse selfies y en mejorar la cámara frontal. No se les puede culpar en exclusividad porque no es la primera marca ni será la última en tomar el camino fácil. Antes lo hizo Sony, la propia Samsung, o Huawei en la presentación del P7 y aquel infame "groufies!". Pero si siguen tomando este camino, acabaremos perdiendo los usuarios.

Y... ¿de esto qué hay?

Es mi último asterisco: Microsoft es lento, muy lento. Ya no lo digo por los plazos que se tomaron para adaptar Windows Phone a paneles Full HD, a procesadores de Qualcomm, o a traer el Icon a Europa en forma de Lumia 930, y luego ya si eso ponerlo a la venta. El último ejemplo lo vemos con la nula integración de los Lumia con Xbox, y cómo Sony le ha adelantado por la derecha con su espectacular Remote Play en los Xperia. Es posible que tardemos muchos meses, si no años, en ver algo similar con Xbox One y Lumia. El mobile first de Nadella no debe englobar esto.

Me gustan los productos de lo que era y sigue siendo Nokia, me gusta Windows Phone, incluso me gusta Xbox One, pero no me puede gustar un ritmo de avance e integración tan lento.

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