Foxconn, una de las ensambladoras más famosas del mundo por ser la encargada de fabricar el iPhone -entre otros dispositivos- va a poner en marcha un plan para reforzar el montaje del nuevo modelo del smartphone de Apple siguiendo el estándar de otras industrias, como la automovilística, utilizando un millón de robots que ayuden con las tareas de ensamblaje.

Los curioso de todo esto es a diferencia de otras industrias, estos robots -apodados Foxbots-, pueden montar por si solos 30.000 dispositivos con unos costes entrelos $20.000 y los $25.000 dólares, por lo que van a permitir aumentar el número de dispositivos que salen de las fábricas para abastecer una demanda de un dispositivo que a poco más dos meses de su llegada a los mercados, se espera supere las de las generaciones anteriores.

Los costes de implementar estos robots son muy reducidosEn este sentido, parece que Apple ya ha estado probando sistema de automatización para el montaje de sus baterías, y ahora querría implementarlo en el total de la cadena de producción, al menos para el monaje de las partes menos sensibles de los dispositivos, puesto que el control de calidad y el examen correcto del montaje todavía tiene que pasar por las manos de un humano.

Con el aumento del interés de los consumidores por el nuevo modelo de iPhone de Apple, que se espera que aumente el tamaño de su pantalla hasta las 4,7" pulgadas, la demanda esperada también está aumentando con vistas a reemplazar parte de los disposivios antiguos como el iPhone 5 o el 4S -aún a la venta- por lo que Apple necesita aumentar sus tiempos de abastecimiento para evitar situaciones como las de las temporadas anteriores.

De hecho, según el último informe interno sobre este tema, Foxconn tenía intenciones de reemplazar a una gran parte de sus trabajadores con robots, lo que convertiría a esta planta de ensamblaje en una de las más automatizadas del mundo. Si tenemos en cuenta que Foxconn es como una gran ciudad en la que sus trabajadores viven y trabajan -a veces no en las mejores condiciones- la implantación de estos robos, en un país donde la renta per cápita es de las más bajas de los emergentes, puede poner en peligro la ya maltrecha situación de los trabajadores chinos.