En un estudio pionero, sobre todo en cuanto a tamaño, 500 policías de Londres patrullarán la ciudad en el día de hoy con una cámara adosada a su cuerpo. Dichas cámaras, suministradas por Taser, son capaces de grabar durante 12 horas ininterrumpidamente y son lo suficientemente resistentes para aguantar el día a día de un agente.

Un estudio para ver cómo implementar esta tecnología
Estas cámaras con capaces de grabar con un campo visual de 130 grados, algo que ayuda a capturar un mayor rango de la escena. Las 500 cámaras se repartirán en 10 grupos, proporcionando 50 cámaras a los policías de cada barrio: Barnet, Bexley, Bromley, Brent, Camden, Croydon, Ealing, Havering, Hillingdon y Lewisham.

Este "experimento" servirá para pensar la manera de hacerlo, algo que el Comisionado Adjunto Mark Rowley resumen en: "estamos viendo cómo hacerlo, no si lo haremos". Esto significa que la policía de Londres está estudiando seriamente acelerar el proceso para que sus agentes se conviertan en una especie "CámaraCop", teniendo mayor información de lo que ocurre en las calles.

Nuevamente, nos encontramos ante el eterno debate de seguridad vs privacidad. En muchas ocasiones, el uso de este tipo de tecnología servirá para ayudar a personas que han sufrido algún tipo de percance, pudiendo utilizarse como evidencia (incluso de las actuaciones policiales). Pero al mismo tiempo, muchas personas lo verán como una manera de violar su propia privacidad.