Hace algunos meses cuando el nombre de Edward Snowden no paraba de sonar en la web, dado a que fue la persona, ex-analista de la NSA de los Estados Unidos, que abrió los ojos al mundo sobre los casos polémicos de espionaje internacional que dicha agencia lleva a cabo, se dio a conocer que los presidentes de México y Brasil fueron espiados, entre muchos otros casos polémicos.

La presidenta del país latinoamericano famoso por sus playas, carnavales y fútbol, Dilma Rousseff no se tomó nada bien esta noticia y comenzó inmediatamente a modificar las legislaciones del país relacionadas a la red de redes, de una manera excepcional.

Esta semana finalmente el Senado ha aprobado la llamada "Constitución de internet", cuyo nombre oficial es "Marco Civil da Internet", la cual no es más que una ley excepcional, que vela por dos cosas:

  • El acceso igualitario a internet para todos los brasileños
  • La privacidad plena de todos los internautas en el país, y confidencialidad de sus datos

Personalidades como Tim Berners-Lee han catalogado de "revolucionaria" a esta leyPara ello han pautado algunas medidas como que las empresas más grandes de internet que manejan nuestros datos personales e información confidencial (dígase Google, Facebook, Apple, Twitter, Microsoft y pare de contar) podrán ser sometidos a cortes de Brasil al tratarse de casos relacionados a brasileños y su información, incluso si sus servidores no están en el territorio nacional caribeño.

Esta ley es sin duda revolucionaria e incluso personalidades tan importantes como Tim Berners-Lee, el padre de la web, o el mismo Snowden (que llegó a pedir asilo a Brasil) la han catalogado como una de las mejores respuestas de un gobierno ante amenazas a la privacidad de sus ciudadanos.

Aún falta que la presidenta Rousseff firme la ley pero ya está aprobada por el Senado, solo falta que otros gobiernos sigan este gran ejempo. Recordemos también que Brasil quiere desplegar su propios cables submarinos para evitar espionaje extranjero.

La privacidad en la web es un punto clave en la agenda de la presidenta Dilma Rousseff.