Cuando esta semana Google presentaba Android Wear, la primera pregunta que me vino a la cabeza fue, ¿dónde está el iWatch de Apple? Llevamos mucho tiempo esperándolo y tras ver los diferentes intentos de la industria por sacar un smartwatch medianamente interesante -todos ellos bastante decepcionantes salvo excepciones como Pebble- siempre me venía a la cabeza lo mismo: cuando Apple presente su smartwatch, veremos por primera vez algo interesante en esa línea y, a partir de ahí, empezarán a aparecer opciones interesantes por parte de la industria. Pero al parecer no, será Google quién se adelante y no veremos esa innovación en Apple que marcó tendencia.

Y es que cada vez vemos más signos de cómo Apple va perdiendo el brillo que todos estos años ha mostrado, parece que en Cupertino se han sentado a disfrutar de su vieja gloria mientras, poco a poco, vemos cómo la competencia va comiéndose parte de su terreno.

Android Wear no es Google Glass

No es que Google fuera menos innovadora que Apple, ni mucho menos, pero la llegada de Android Wear es mucho más importante de lo que parece: todos estábamos esperando un movimiento definitivo en este terreno por parte de Apple y ha sido Google quién ha impedido que esta vez sea Apple la que se lleve la medalla de llevar al mercado algo verdaderamente revolucionario.

Así pues, Google no sólo innova mediante proyectos estrafalarios como Google Glass, además sabe dar un golpe en la mesa: esta vez los que llevamos la batuta somos nosotros, los que marcamos tendencia y los que se van a convertir en la referencia en el terreno de los smartwatches. Y la diferencia fundamental con respecto a otras ocasiones es que no sólo se han preocupado por ser los primeros, sino por ser los mejores. La propuesta de Android Wear es muy atractiva y hay mucha inteligencia vertida sobre el producto.

¿Qué pasa con el iPhone?

innovación en apple

De repente, el iPhone interesa cada vez menos. Y este es otro problema de innovación en Apple. Sí, el lector de huellas dactilares está muy bien pero francamente, cuesta mucho creer en la utilidad de los 64 bits es más que cuestionable, sobretodo teniendo en cuenta que las exigencias de los usuarios y la tendencia del mercado va en otra línea: más batería y pantallas más grandes.

Apple siempre ha sabido combinar innovación con un punto conservador para que su ecosistema no se corrompa, pero parece que se está quedando atrás: los dispositivos con Android son cada vez más interesantes, la oferta permite elegir buenos dispositivos con distintos rangos de precios y Android Kit Kat es, con toda seguridad, uno de los sistemas operativos más pulidos y aún así innovador: compartir en redes sociales, gestión de multitarea y, en definitiva, más dinámico. iOS 7 prometía mucho y al final parece haberse quedado en una limpieza de cara, con deficiencias notables. Un buen ejemplo es las novedades en Siri, frente a la apuesta sólida de Google Now. No hay color.

¿Qué podemos esperar de Apple?

Apple Store
VillageMall (Facebook)

Decir que Apple está muerto sería más que arriesgado. Sus productos siguen siendo, para la gran mayoría, más que buenos. Su marca sigue vendiéndose sola. La calidad sigue manteniéndose frente a la competencia. Pero sí es cierto que Apple ha perdido esa aura de ir dos años por delante del resto. Se echa de menos sorpresas y detalles que nos dejaban de piedra. Y Google lo celebra.