El MWC 2014 ha cerrado sus puertas tras 5 días de actividad frenética; días en los que hemos visto lanzamientos como el del Samsung Galaxy S5 o el Nokia X. Más allá de los lanzamientos "estrella", este MWC 2014 se ha caracterizado, en mi opinión, por dos aspectos extremadamente relevantes; por un lado, los mercados emergentes, que han cobrado un importante peso en la industria y, por otro lado, la seguridad.

Afortunadamente, tanto las empresas como los usuarios, estamos dándole cada vez más importancia a la seguridad y la privacidad. Quizás Edward Snowden nos haya hecho ver las cosas de una manera distinta pero, lo que está claro, es que la industria está apostando fuerte por mejorar la seguridad de nuestros dispositivos móviles.

Aunque genere controversia hablar de la era Post-PC, la realidad es que los dispositivos móviles se han convertido en la principal vía de acceso a Internet para muchos usuarios y, de hecho, almacenamos muchísima información de carácter personal en smartphones y tablets y también usamos estos dispositivos a la hora de realizar pagos electrónicos. Todos estos casos de uso, al final, han provocado un importante cambio en la industria que, en este MWC, nos ha mostrado dispositivos móviles seguros o la inclusión de la biometría en smartphones como el S5.

Samsung ha incluido, igual que hizo Apple con el iPhone 5s, un sensor de huellas dactilares; un sensor bien situado en el botón Home que permite al usuario asegurar su dispositivo o identificarse, de manera segura, en servicios como PayPal. Samsung ha apostado fuerte por la biometría y el sensor del S5 aspira a convertirse en una pieza clave a la hora de realizar transacciones seguras porque, además del acuerdo con PayPal, el fabricante coreano aspira a que el uso de su sensor sea integrado por otros muchos servicios.

La biometría no es lo único que hemos visto en este MWC 2014 dentro del ámbito de la seguridad, Samsung también mostró la nueva versión de Knox. El nuevo Knox 2.0 de Samsung llega dispuesto a convertirse en una potente "capa de seguridad" para los dispositivos empresariales; una solución para separar "datos personales" de "datos profesionales", cifrar la información de los dispositivos o monitorizar los procesos del dispositivo para evitar el malware.

GeeksPhone y Silent Circle unieron sus fuerzas y en este MWC presentaron un smartphone Android cuya seña de identidad es la seguridad. BlackPhone, que es el nombre de este dispositivo, es un smartphone Android que tiene un coste de 629 dólares y ofrece a los usuarios un terminal con una versión modificada de Android (llamada PrivatOS) que se caracteriza por garantizar la privacidad de nuestros datos. PrivatOS ofrece búsquedas anónimas, navegación privada, VPN, almacenamiento seguro de archivos en la nube de SpiderOak e, incluso, eliminación remota de los datos de nuestro teléfono en caso de emergencia.

Quizás nos pueda parecer un terminal caro pero el BlackPhone es un buen ejemplo de una nueva gama de dispositivos móviles que, poco a poco, irán llegando al mercado. La seguridad es un aspecto al que le damos mucha importancia (tanto a nivel personal como a nivel profesional) y somos más exigentes con las especificaciones y funcionalidades de aplicaciones y dispositivos. Sin ir más lejos, Boeing también se ha lanzado a la senda de los smartphones seguros con el Boeing Black y, la verdad, no creo que sea el único caso que veamos llegar al mercado.

Cifrado de datos, biometría y versiones especiales de Android orientadas a "blindar" los dispositivos; tres detalles que hemos visto en el MWC 2014 y que, poco a poco, veremos cada vez más presentes en el mercado.