En 2011 se estrenaba la película «Another Earth», dirigida por Mike Cahill y protagonizada por William Mapother y Brit Marling. La historia trataba del descubrimiento accidental de otro planeta idéntico a la Tierra. La Agencia Espacial Europea quiere ahora emular este film mediante la misión espacial PLATO.

El proyecto que ha sido bautizado como Planetary Transits and Oscillations of stars, ha sido seleccionado por la ESA en su estrategia cósmica 2015-2025. La misión consistirá en desarrollar un observatorio especial para rastrear estrellas y planetas cercanos, mediante el uso de 34 telescopios pequeños.

Los dos objetivos principales de PLATO, por tanto, serán entender las condiciones por las que se produce la formación de un planeta, y además qué factores determinan la habitabilidad, entendiendo así cómo funciona el conjunto del Sistema Solar.

La misión PLATO tendrá como fin último el rastreo de sistemas exoplanetarios, que pudieran ser similares a la Tierra. Para ello, la ESA entiende que nos debemos fijar en el tamaño de los planetas observados, comparando también la distancia que los separa de las estrellas más cercanas, y viendo la probabilidad de que exista agua sobre su superficie.Encontrar planetas similares a la Tierra será el objetivo de la misión PLATO

Por tanto, la búsqueda de "otra Tierra", como se planteara en la película estrenada en el festival de Sundance, consistirá en la comparación de pares de sistemas idénticos al del Sol y la Tierra. PLATO podrá así entender la arquitectura completa del Sistema Solar, en comparación con otros conjuntos exoplanetarios.

Según ha informado la propia agencia espacial, la misión PLATO será lanzada en 2024, y tendrá una duración inicial de al menos 6 años. Su órbita se localizará en el punto L2, una región virtual del espacio situada a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, como si viéramos nuestro planeta desde el Sol.

Probablemente esta nueva iniciativa de la ESA cumpla a la perfección el guión de «Another Earth». Rastrear el universo con 34 telescopios individuales quizás nos brinde más de una sorpresa durante la próxima década. ¿Lo lograremos algún día?