ISIS usó telegram

La compra de WhatsApp por parte de Facebook desencadenó una reacción curiosa en una porcentaje relativamente interesante de usuarios que decidieron dejar buscar alternativas, tal vez por temores de privacidad, tal vez como protesta, tal vez por ese extraño fenómeno de pertenencia a herramientas que se usan todos los días.

Menos de dos días después del anuncio de adquisición, Telegram comentaba vía Twitter que había recibido medio millón de nuevos usuarios en el servicio. Pero nada los preparaba para lo que vendría días después.

El pasado 22 de febrero WhatsApp sufrió una caída global del servicio que dejó a sus usuarios sin poder enviar mensajes por más de cinco horas. En aparente desesperación, millones de personas se lanzaron a crear una cuenta en Telegram para mantener comunicación. Eran tantas personas en un periodo de tiempo tan corto que también cayeron. De acuerdo a la compañía, uno de los picos más altos fue 800 mil usuarios en menos de cuatro horas.

La caída terminó con un saldo negativo en imagen y confianza hacia WhatsApp (sumado a la mínima comunicación que mantiene la compañía) pero con casi 5 millones de usuarios nuevos para Telegram:

5 millones de usuarios nuevos en menos de un día es un número bastante interesante para un startup pero insignificante si comparamos a los 420 millones de usuarios activos que tiene WhatsApp. Lo realmente valioso para Telegram es el posicionamiento logrado en las tiendas de aplicaciones de los principales ecosistemas móviles.

En el caso de la App Store de iOS y Google Play para Android, Telegram se ha levantado hasta el número uno del ranking de apps gratuitas de un gran número de países. En España ha estado por días pero la evolución en otras regiones es muy interesante. La analícia ofrecida por App Annie muestra una tendencia contundente en la región Latinoamericana, tanto por la adquisición pero sobre todo por la caída, la cual catapultó la app a la cima:

Telegram (App Store)
Telegram (Google Play)

Hoy Telegram mantiene el primer lugar de prácticamente todos los países Latinoamericanos, junto a Suiza, Alemania, Austria, Países Bajos y otros países. Recordemos que tan solo en España están creciendo a un ritmo de 200 mil usuarios diarios.

Pero agregar usuarios a un servicio, aunque sea gratuito, no es garantía de éxito. De hecho garantiza nada. Los registros es el primero de muchos pasos, Telegram necesita trabajar fervientemente en la retención y luchar contra la teoría del bar lleno que favorece a WhatsApp.