Durante la CES 2014 ha habido un BOOM en cuanto a wearables: smarwatches, gafas inteligentes, pulseras cuantificadoras, etc. Rizando más el rizo, os presentamos un dispositivo que apuesta por algo diferente: poner un smartphone en tu muñeca, sustituyendo a cualquier smartwatch y coincidiendo con la visión futurista que veíamos hace unos años en obras de ciencia ficción.

Neptune Pine es un dispositivo que acaba de conseguir superar la cifra que buscaban en Kickstarter para poder llevarlo a cabo. De los 100.00 dólares que necesitaban, han conseguido recaudar más de 800.000, una cifra que demuestra el interés que ha generado este producto.

Tal y como se puede ver en su vídeo promocional, apuestan por sustituir por completo al smartphone, no se busca ser un complemento y se apuesta por una experiencia nueva. Está basado en Android Jelly Bean, por lo que soportará muchas de las aplicaciones disponibles en el Play Store.

De esta manera, se pueden hacer llamadas, videollamadas, escribir mensajes, jugar, etc. todo desde este reloj-smartphone. Esta no es ninguna idea nueva, recordemos que a finales de la década del 2000 aparecieron dispositivos como el LG GD910, el cual apostaba por combinar ambos productos. Combinarlo con un smartphone ofrece más posibilidades, al tener "al alcance de tu mano" todo el universo de aplicaciones disponibles.

¿Esto está realmente pasando?

A pesar de su éxito en Kickstarter, no deja de llamarme la atención este producto. Me atrevería a decir que los smartphones ocupan el primer puesto de la "pirámide tecnológica" y dudo mucho que los usuarios quieran sustituir su iPhone 5s o Nexus 5 por un producto como el Nectune Pine.

Dudo que pueda sustituir a un iPhone 5s o un Nexus 5
Pasamos muchas horas "pegados" a nuestro smartphone. Dudo que sea muy cómodo o ergonómico estar todo el tiempo con el brazo levantado cada vez que queramos interactuar con este dispositivo (algo que se convertiría en verdadera gimnasia si lo queremos realizar cuando estemos acostados).

Eso no significa que los smartphones no puedan ser sustituidos, pero trasladarlos a la muñeca con un hardware "discutible" no me parece la experiencia más revolucionaria del mundo. De todos modos, viendo el auge de los wearables, no me extrañaría que en los próximos meses veamos más propuestas similares.