Eres quien eres por los recuerdos que tu cerebro es capaz de almacenar a corto y largo plazo. Gracias a nuestra increíble memoria, podemos guardar piezas de información de manera transitoria, con el objetivo de identificar los datos que recibe nuestro cerebro cada segundo, y así poder decidir qué hacer en cada situación.

Esta forma de archivar nuestros recuerdos a corto plazo se denomina memoria de trabajo, y es importante, por ejemplo, para analizar las capacidades de comprensión lectora o análisis matemático de una persona. Hasta el momento, los investigadores solo podían determinar cómo funcionaba el cerebro de un individuo a través de técnicas de neuroimagen, como el uso de la resonancia magnética.

En otras palabras, una única fotografía servía hasta ahora para realizar estudios estructurales y funcionales del cerebro. De esta manera, la medicina podía detectar problemas de desarrollo cognitivo de manera temprana en niños, y así conseguir diagnosticar y tratar (en el caso de que fuera posible) estas dificultades en los más pequeños.

Predecir nuestra memoria futura: ¿es posible?

Una investigación realizada por científicos del Instituto Karolinska de Suecia pretende ahora revolucionar las técnicas clásicas de neuroimagen. Es decir, no ser capaces únicamente de evaluar el desarrollo cognitivo individual en el presente, sino también ser capaces de predecir el funcionamiento de nuestro cerebro en el futuro.La neuroimagen actual aún no predice nuestro futuro desarrollo cognitivo

Su trabajo ha sido publicado en la revista Journal of Neuroscience. En este proyecto, participaron 62 voluntarios sanos, cuyas edades variaban entre los 6 a los 20 años.

En todos los casos, se evaluó previamente si los individuos presentaban algún tipo de problema neurológico, como por ejemplo dislexia o síndrome por déficit de atención e hiperactividad.

Antes de realizar el estudio por resonancia magnética de su cerebro, los participantes tuvieron que completar algunos test cognitivos, entre los que se incluía uno capaz de determinar su nivel de memoria de trabajo. Posteriormente, los científicos suecos analizaron el cerebro de los participantes mediante dos exámenes de neuroimagen, uno de tipo estructural, y otro de tipo funcional.

Una vez que se consiguieron todos estos datos, los participantes tuvieron que volver dos años después al centro a realizar los mismos test cognitivos. El objetivo no era otro que evaluar si, efectivamente, la técnica de resonancia magnética combinada podría ayudar a determinar la memoria de trabajo de los individuos en el futuro.

Se podrían detectar problemas cognitivos de manera más temprana

Los resultados de este trabajo permitieron determinar que los test cognitivos no eran capaces de predecir la memoria de trabajo en un plazo de dos años. Sin embargo, los análisis por neuroimagen sí que ayudaban a interferir en esta importante capacidad cognitiva, de forma que los resultados observados 24 meses después eran similares a los datos conseguidos mediante las dos resonancias magnéticas practicadas.Su aplicación clínica en medicina aún tardaría unos años

Las conclusiones de este trabajo suponen un gran avance para la neurociencia. Aunque sus resultados todavía no podrían ser aplicadas en medicina, ya que deberían ser analizadas y estudiadas en ensayos clínicos, lo cierto es que las herramientas y algoritmos desarrollados por el equipo de Henrik Ullman podrían ayudar a detectar determinados problemas neurológicos de manera más temprana.

Asimismo, los pacientes participantes en esta investigación tenían una corta edad, de forma que el diagnóstico de algunas dificultades cognitivas serviría para poder tratarlas antes. Como comentábamos, será difícil que estas dos técnicas sean aplicadas de manera inmediata en centros hospitalarios, pero quizás en unos años podamos beneficiarnos de estos avances clínicos.