La investigación es un pilar fundamental para la creación de un futuro capaz de superar la problemática actual con el posible desabastecimiento de ciertos materiales en los próximos 25-30 años. Uno de ellos es el cobre, un material que ahora mismo se emplea en todo el mundo como conductor de la electricidad, por ello la Universidad de West England está investigando con nuevas formas de conducir la electricidad, y una de ellas es usar lechugas como como conductoras de electricidad.

El proyecto de investigación inicial quería emplear el moho del fango como conductor pero como este elemento es muy frágil debido a su gran dependencia de las condiciones ambientales los investigadores pensaron en usar plantas porque son más robustas y resistentes. Además, la dependencia de las condiciones climáticas es mucho menor y pueden sobrevivir en un ambiente hostil.

El experimento, que puede leerse en Arxiv, consistió en utilizar una planta de lechuga con cuatro días de edad para conectar dos electrodos. Tras aplicar una corriente eléctrica descubrieron que la planta de lechuga es similar a tener un cable ruidoso. Su potencial de salida oscila por lo que no es útil para el diseño de sensores u ordenadores como demostró el análisis de las frecuencias de oscilación. Pero no deja de ser una primera prueba y Andrew Adamatzky, el responsable del experimento, promete no quedarse ahí y continuar trabajando.

Según Adamatzky, se deben desarrollar técnicas de enrutamiento confiables entre las raíces de las plantas y los componentes de silicio. El primer paso para que emplear lechugas como conductoras de electricidad sea una técnica viable es encontrar una forma de usar estas plantas como alambres, usando para ello sus raíces.

El objetivo final de este estudio es poder fabricar cables eléctricos capaces de conducir perfectamente la electricidad, similar a lo que se conseguiría usando un cable de cobre.

La computación verde o ecológica está todavía en una fase muy temprana del desarrollo pero lo más importante puede ser toda una revolución. Ya sabíamos que las plantas sirven para una gran variedad de propósitos, pero emplearlas como conductores de electricidad en un futuro es algo, cuanto menos, desconcertante.