Que las famosas células madre hayan dejado de ser una promesa para convertirse en una firme realidad en medicina regenerativa es algo que pocos dudan ya. A nivel mundial, son varios los ensayos clínicos que tratan de demostrar su potencial terapéutico para reparar tejidos dañados por algún tipo de enfermedad.

Si a su interés científico le sumamos las largas listas de espera en busca de un trasplante que, por desgracia, a veces nunca llega, lo cierto es que las células madre se convierten en una necesidad médica de primer orden. En ese contexto, el uso de estas herramientas celulares para reparar el corazón está siendo estudiado por diferentes grupos de investigación desde hace ya varios años.

El último que se ha subido al carro de los ensayos clínicos para probar las células madre en reparación cardíaca ha sido la Mayo Clinic, una de las entidades médicas más prestigiosas a nivel mundial. Los primeros estudios de seguridad realizados en humanos invitan al optimismo, puesto que la utilización de este tipo de células mejoraba en un 25% el flujo cardíaco.Son varios los ensayos clínicos que tratan de demostrar su potencial terapéutico

Estas conclusiones iniciales han de llevarse a la terapia de pacientes afectados por graves síntomas relacionados con fallo cardíaco. Debido a su importante interés para la salud de millones de personas en el mundo, la agencia reguladora de los medicamentos en Estados Unidos, más conocida como FDA, ha decidido autorizar los ensayos clínicos de este centro hospitalario.

Estos estudios comenzarán este mismo año, y en ellos intervendrán 240 pacientes afectados por diversos problemas cardiovasculares. De confirmarse los buenos pronósticos, la tecnología con células madre podría ser aprobada en la Unión Europea en 2016, según anuncian responsables de Mayo Clinic y de la compañía biotecnológica belga Cardio3 BioSciences.Los expertos recomiendan cautela ante esta tecnología tan esperanzadora

A pesar del optimismo al que nos invita el tratamiento con células madre, lo cierto es que es fundamental no echar las campanas al vuelo demasiado pronto. Los beneficios terapéuticos deberán ser demostrados estadísticamente a través de este estudio, cuyos primeros resultados podrían conocerse en 2015.

Sin duda, la autorización del estudio por parte de la FDA es una buena noticia para la medicina regenerativa. Aunque ha de tomarse con cautela, puesto que son varios los ensayos clínicos que ya tratan de demostrar el potencial terapéutico de las células madre en reparación cardíaca, lo cierto es que cada vez estamos más cerca de que puedan ser usadas en la práctica clínica de manera habitual.