La creación del Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS) en 2005, como heredero del antiguo European Center for Parallelism of Barcelona (CEPBA), fue un punto de inflexión histórico para la investigación y la innovación española en materia de supercomputación y bioinformática.

Con este centro, situado en un lugar realmente singular (una antigua capilla conocida como Torre de Girona), España trataba de situarse a la vanguardia internacional en I+D+i. Hoy en ALT1040 hemos asistido a la presentación de resultados del proyecto Consolider Ingenio 2010, que recibió el nombre de "Supercomputación y eCiencia" (SyeC).

Cinco años de investigación multidisplinar

La secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, Carmen Vela, ha destacado en el acto el "carácter multidisciplinar" de la investigación realizada en el Centro Nacional de Supercomputación. La supercomputación realizada en Barcelona se encuentra a la vanguardia internacionalUnas palabras que también ha afirmado Mateo Valero, director del BSC, que ha explicado que la labor de la entidad ha estado dirigida a ofrecer la computación de altas prestaciones a grupos de investigación de alto nivel en España.

Los 5 millones de euros recibidos en el proyecto Supercomputación y eCiencia han ido dirigidos a diferentes áreas temáticas, relacionadas con las ciencias de la vida, ciencia de materiales, astrofísica o ciencias de la Tierra.

Los recursos económicos con los que ha contado el centro a través del programa Consolider Ingenio 2010 han servido para convertir al BSC en una entidad de excelencia científica, como reconoció el programa Severo Ochoa.

La estrecha colaboración entre usuarios, desarrollares de software y hardware ha posibilitado el impulso de este centro, puntero a nivel europeo. Asimismo, la participación de 21 grupos de investigación, entre los que ha destacado Valero al 80% de los mejores grupos de I+D en ciencias computacionales en España, ha logrado hacer del BSC un centro de referencia en supercomputación aplicada.

Simulación y experimentación: dos campos destinados a entenderse

El avance científico ha vivido una auténtica revolución en los últimos cuarenta años. Tradicionalmente, el conocimiento mejoraba gracias al desarrollo de estudios experimentales realmente laboriosos. Pero la llegada del primer supercomputador hace cuatro décadas posibilitó que el binomio de la investigación experimental y las técnicas computacionales aumentaran exponencialmente los resultados de I+D+i.La investigación computacional permite mejorar el desarrollo de fármacos

El potencial de la supercomputación es enorme. De hecho, como ha destacado Valero, el BSC se ha situado a la vanguardia europea gracias a las más de mil publicaciones científicas conseguidas. Sin embargo, su actividad no se ha centrado únicamente en la investigación básica, sino que también ha jugado un importante papel en la transferencia de tecnología y conocimiento.

En ese sentido, grandes empresas como IBM, Nvidia, Intel, Iberdrola o Repsol han confiado en el trabajo del Centro Nacional de Supercomputación, y aunque actualmente el BSC solo mantiene una patente de este proyecto, lo cierto es que aún quedan muchos resultados científicos e innovadores por llegar. Por ejemplo, en el caso de Repsol, el BSC ha ayudado a mejorar la búsqueda y extracción de posibles pozos petrolíferos en México.

La finalización del proyecto Consolider no debería suponer, en palabras de Valero, "la conclusión de este megaproyecto de colaboración multidisciplinar". Sin duda, la labor del Barcelona Supercomputing Center - Centro Nacional de Supercomputación ha permitido grandes avances en el desarrollo de fármacos o el conocimiento de procesos moleculares relacionados con el cáncer.

La visualización de increíbles mecanismos biológicos, como el funcionamiento de un corazón, se consiguió con la iniciativa Alya Red, también realizada en Barcelona. El vídeo realizado fue galardonado por la National Science Foundation de Estados Unidos el año pasado:

El trabajo del BSC, sin embargo, no ha estado únicamente centrado en medicina. Los recursos computacionales también han servido para el diseño de parques eólicos (para así conocer la posición óptima de los aerogeneradores) o el estudio de frenado de fluidos, para así conseguir coches y aviones más seguros, que a la vez gasten menos combustible.

En el ámbito de la astrofísica, el Centro Nacional de Supercomputación también ha participado en la misión Gaia de la Agencia Espacial Europea (ESA), que trazará el mapa tridimensional más preciso de la Vía Láctea. El supercomputador Mare Nostrum ha permitido incluso avances importantísimos en ciencia de materiales, pues ha modelizado algunos materiales que todavía no existen, para conocer cómo funcionarían y nos servirían en áreas como la electrónica.

Los resultados científicos y tecnológicos han convertido a esta entidad en un centro de excelencia investigadora. La colaboración entre grupos, la internacionalización y la transferencia de tecnología y conocimiento son tres de los pilares que han posibilitado, sin duda, el éxito del Barcelona Supercomputing Center.