¿Eres un directivo y necesitas cambiar de coche? ¿No puedes gastar lo que vale un Audi del segmento E pero necesitas los mismos atributos? ¿Quieres además que el aire que desprenda sea el de la conciencia social y la ecología por encima del precio? Estas preguntas no me las hago yo, se las ha hecho Lexus para determinar cómo debería atacar al mercado el Lexus GS300h. Y para que pudiéramos comprobarlo decidimos recorrer casi 250 kilómetros en un sólo día con dos unidades, una con el acabado Luxury y otra con el F Sport.

Antes de nada, ¿qué supone la llegada del GS300h a la gama Lexus?

Lexus se marcó este mismo año un objetivo, abandonar el diésel y apostar por las mecánicas híbridas. Un planteamiento muy bien realizado en las gamas bajas, CT e IS, pero faltaba por llegar al GS un modelo de acceso híbrido que completase al GS400h. Tomando la mecánica del IS300h para el Lexus GS300h han conseguido ofrecer por 52.100€ la alternativa que muchos directivos esperaban a los clásicos Audi, BMW y Mercedes Benz.

El lanzamiento del Lexus GS300h representa la apuesta de la marca a las necesidades del mercado al ofrecer una mecánica respetuosa con el medio ambiente a un precio muy ajustado. Este modelo representa la segunda generación de la gama full hybrid y es el esfuerzo de Lexus para situar este sistema al frente de la industria. Eficiencia, bajas emisiones y un mantenimiento muy asequible. Estas son las tres condiciones que se puso la marca a la hora de crear el coche.

Que quede claro, Lexus apuesta por el lujo y la ecología.

El Lexus GS300h se sitúa en el corazón del segmento E-Premium, dominado por las mecánicas de 2 litros diésel de sus competidores alemanes. La oferta japonesa llega con un precio similar pero con unas emisiones de CO2 de 109 gramos por kilómetro recorrido así como NOx y PM (Partículas de Materia) extremadamente reducidas.

La llegada del GS300h a Lexus supone disponer de una berlina de representación racional, renegando al GS450h a los que busquen las prestaciones con un toque ecológico. Pero lo más importante del Lexus GS300h no es que no sólo tiene un precio acorde a la competencia (y eso que no son híbridos) sino que su mantenimiento es bastante asequible. El embrague está diseñado para durar lo que nos dure el coche, lo mismo sucede con la batería, y los frenos se cambiarán cada 90.000 kilómetros. Además, los neumáticos durarán más kilómetros al tener un reparto de pesos 50:50. A la hora de ofrecer estas características a los responsables de flotas de las empresas (el 75% de los clientes de este modelo) la marca quiere dar en la cartera, en donde duele, y concienciar que no sólo supone un cambio de imagen sino un ahorro a largo plazo.

Todavía no he mencionado el consumo dentro de este compendio que busca el ahorro. 4,7 litros a los 100, y aviso, es posible ver registros de 5,2-5,5 con relativa facilidad, un hito para un coche con 223 caballos y un peso de 1.770 kilogramos.

Por encima de la mecánica, la calidad y la tecnología

Si una cosa queda clara al montarse en el Lexus GS300h es que no estamos ante una berlina generalista. Lexus apuesta por el lujo, por la calidad, por la excelencia, y eso se nota en cada bordado, en cada botón. En los detalles se esconde la grandeza de este coche.

Con el acabado Luxury disfrutaremos de equipamiento de alta gama, caso del sistema de sonido envolvente Mark Levinson Premium (en exclusiva para Lexus), un paquete de seguridad más que completo con sistema de monitor del ángulo muerto, control de crucero adaptativo, asistente de permanencia en el carril, entre otros, pantalla de 12,3" y la ya clásica interfaz táctil.

Detalles como la memoria de los asientos, por lo que tendremos mucho espacio para entrar y salir y cuando presionemos el botón tanto el asiento como el volante se colocarán a nuestro gusto, son los que hacen del Lexus GS300h la berlina para directivos que deben abandonar el aura de algunas marcas alemanas porque sus empresas no pasan por el mejor momento pero siguen necesitando un vehículo de representación.

El sistema de aire acondicionado está equipado con tecnología de purificación de aire "nano-e", exclusivo de Lexus. Pero uno de los detalles que me dejaron más impresionado fue lo bien que funcionaba el hotspot Wi-Fi que equipaba nuestra unidad. Poder disponer de una conexión a internet independiente de la del teléfono y a la que todos los ocupantes tienen acceso es uno de los diversos detalles que encontramos en este coche.

Comportamiento refinado sin dejar de lado un carácter deportivo

Durante los 250 kilómetros que recorrimos a bordo del Lexus GS300h disfrutamos tanto de la autovía como de las carreteras secundarias y trayectos urbanos. Pocas veces podemos probar en una presentación nacional así un coche, recorriendo tantos kilómetros, y eso es porque la confianza de Lexus es muy elevada.

La compra del Lexus GS300h está bonificada con subvenciones por ser ecológico.

Lo primero que llama la atención, al igual que en otros Lexus, es la dirección que presenta un tacto demasiado eléctrico, una característica en muchos modelos híbridos que sigue sin convencerme, no me ofrece seguridad. Todo lo contrario sucede con el sistema de frenado. A destacar la inclusión, como en el IS, de las opciones de conducción ECO, NORMAL, SPORT S y SPORT S+. Las mayores diferencias se encuentran en los extremos, con el ECO tenemos un vehículo que priorizará el uso eficiente, aunque hay que forzarlo con el botón EV a que de todo su potencial, si giramos la ruleta hasta la posición Sport esto cambia radicalmente. Tendremos bajo nuestro asiento todo lo que es capaz de ofrecer el Lexus GS300h, algo de potencia y una dirección algo más dura. Eso sí, olvídate de los consumos en este modo.

El conjunto de las suspensiones, tanto delanteras como traseras, está enfocado hacia el confort, y ni con el modo Sport tendremos un tarado realmente firme. La tecnología empleada es de alto nivel con una suspensión delantera de horquilla doble revisada y una trasera de brazo múltiple. En este apartado es donde se notan muchas más diferencias entre el acabado Luxury y el F-Sport al contar este último con una suspensión delantera y trasera perfeccionadas para mejorar la eficiencia del sistema AVS, maximizando el control de la carrocería y de la respuesta de la dirección.

El comportamiento general del Lexus GS300h es muy noble, dará igual por el tipo de firme por el que circules porque está pensado para ser sencillo de conducir, no invita a circular por un tramo de curvas con una sonrisa en la cara, no, es un coche para disfrutar del paisaje, de la compañía y de la buena música gastando lo mínimo posible.

Prueba en circuito

Varios días después de realizar esta prueba, Lexus organizó una visita muy especial al INTA (Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial) para que probásemos la gama híbrida recién estrenadas para sus berlinas, tanto el GS300h como el IS300h. Tres pruebas iban a marcar la jornada:

  • Un circuito de conos con zonas mojadas, un slalom y una prueba del alce.
  • Una prueba en la pista oval a 150 kilómetros por hora
  • Una vuelta rápida a un pequeño circuito

Estos tres breves test tenían la finalidad de enseñarnos, de la mano de los pilotos profesionales de Motorpress, que estas berlinas no sólo funcionan realmente bien en carretera, sino que en un circuito pueden ofrecernos mucho más de lo que imaginamos.

El trazado realizado con conos, muy ratonero, tenía que hacernos ver cómo se comportaba la dirección y la suspensión del coche al realizar movimientos bruscos, a baja velocidad y con curvas muy cerradas. Es un trazado pensado para coches muy pequeños y nosotros lo hicimos con grandes berlinas. En todo momento, y pese a no gustarme el tacto demasiado eléctrico de la dirección, la respuesta del Lexus GS300h fue mucho más noble de lo que esperaba. Con todos los controles desconectados hicimos una frenada de emergencia con el suelo completamente mojado, como era de esperar, el coche no se desvió de la trayectoria.

La intención al poner el coche a 150 km/h en una pista oval con el firme en relativo mal estado era testar cómo pueden Absorber las irregularidades del terreno, además, con un peralte muy pronunciado. Si os cuento que casi no se notaban la cantidad de baches y cambios de asfalto os mentiría, se notan, pero muchísimo menos que con un modelo convencional. El trabajo realizado por Lexus es sencillamente difícil de contar con palabras. Es posible ir cómodo, sin ruido aerodinámico más allá del producido por los neumáticos y los enormes retrovisores, a velocidades muy elevadas.

Para la última prueba contábamos con uno de los probadores de la revista Autopista, Daniel Cuadrado, que hizo de maestro de ceremonias al darnos una vuelta rápida al mini-circuito que tiene el INTA. En ella, vimos cómo el Lexus GS300h además de ser cómodo y seguro puede ser divertido. Contar con tracción posterior hace mucho y permite al coche entrar con bastante aplomo en curvas muy cerradas, las manos hacen mucho eso sí.

Ahorro por encima de todo

Como decía en la introducción, el ahorro cuando se adquiere un Lexus GS300h comienza en el momento de la compra, sigue cada vez que hay que parar a repostar y continúa con el mantenimiento. Integrar el motor de arranque y el alternador con el motor híbrido, emplear una cadena temporizadora para la distribución o una batería con una duración estimada de 15 años hará que el propietario pueda ahorrar entre 1.700 y 2.500 euros en el mantenimiento.

Además, gracias a las reducidas emisiones del Lexus GS300h en muchos países europeos su compra está bonificada con subvenciones, caso de Reino Unido, donde los propietarios de flotas pueden ahorrar 2.800 libras en tres años, o en Francia, donde se pueden conseguir ayudas de hasta 3.300 euros. En España tan sólo nos ahorraremos unos 600 euros en materia de impuestos de circulación durante cinco años.

Todo esto debe conseguir que las ventas de la gama GS lleguen a triplicarse el próximo año. En Lexus tienen muy claro que su cliente principal son los directivos, pero quieren que los clientes particulares puedan disfrutar de sus ventajas y no descartan conseguir una pequeña cuota de mercado en este segmento.