Aunque muchos Gobiernos hablen de sus estrategias de modernización, la realidad es que en determinados aspectos siguen anclados en modelos arcaicos. Uno de los asuntos que lleva años anclado en el pasado son los derechos de autor; es decir, el copyright. Por mucho que los Gobiernos hablen de la mejora en la velocidad de acceso a Internet o se pongan como propósito aumentar la cuota de uso, cuando se aborda esta materia terminan imponiendo un canon o persiguiendo a los gestores de páginas web. Parece que Neelie Kroes, responsable de la Agenda Digital para Europa, se ha propuesto dar un paso al frente y adaptar el marco regulatorio sobre los derechos de autor al contexto actual y hacerlo compatible con Internet y los nuevos modelos de difusión de contenidos.

¿La Comisión Europea quiere reformar el copyright? Pues sí y, la verdad, eso es una muy buena noticia porque se ha propuesto romper con el viejo modelo de negocio de las entidades de gestión y, en cierta medida, romper un poco con los lobbies y el negocio de los derechos.

Hace tiempo que, en el discurso de Neelie Kroes, venimos oyendo la expresión "mercado común"; de hecho, en Europa tenemos un mercado común y se han eliminado las fronteras entre países miembros, sin embargo, en lo que respecta a telecomunicaciones o derechos de autor no hemos evolucionado en este aspecto. Precisamente, la idea de la Comisión Europea es establecer un mercado común para los derechos de autor; algo así como una licencia europea que sea válida en cualquier país y evite que un servicio como Spotify tenga que conseguir una licencia distinta para operar en cada país miembro de la Unión Europea.

Consulta pública sobre el copyright

Evidentemente, reformar el marco legal que sustenta el copyright en Europa es algo complejo; el lobby de los contenidos sigue teniendo mucho peso y también existe un gran gap que lo separa de los usuarios. De la misma forma que hace unos años la Comisión Europea preguntó abiertamente qué opinaban los operadores sobre la neutralidad de la red, sobre el copyright se han planteado una fórmula similar y han abierto una consulta pública con la que esperan recoger opiniones de todos los actores implicados (productoras, artistas, entidades de gestión e, incluso, usuarios).

La idea es adaptar la legislación sobre copyright al contexto actual; es decir, adaptarlo a la era de Internet y fomentar este canal como un potente distribuidor de contenidos. Licensing Europe, que es como se llama este proyecto, tiene como objetivo la armonización de la gestión de derechos de autor en toda la UE, definir un mercado común, establecer un marco de operación con respecto a los contenidos digitales (distribución a través de Internet) y romper con la fragmentación en la gestión de derechos de autor.

Neelie Kroes

La visión de la Comisión Europea

Aún es pronto para "lanzar las campanas al vuelo" pero ya iba siendo hora de definir unas nuevas reglas para el juego y, por tanto, se hacía necesario reformar el copyright en la región. La industria de los contenidos lleva año jugando con unas reglas obsoletas que han dejado de ser válidas y la culpa no es de Internet o de los usuarios; en mi opinión, la culpa está en el inmovilismo que siempre han demostrado.

Licensing Europe parece que aspira a cambiar las cosas y, a primera vista, disminuir un poco el abismo que separaba a los usuarios de la industria y, claro está, a favorecer a los nuevos negocios digitales para que el copyright sea un lastre de sus operaciones. Con la fragmentación que existía en la gestión de los derechos de autor, los servicios globales (los que se ofrecen a través de Internet) encontraban múltiples trabas administrativas para poder operar y, con respecto a la gestión de derechos, hemos llegado a ver situaciones absurdas en las que las entidades de gestión abusaban con las licencias y exprimían negocios por, simplemente, poner la radio (algo que ocurría mucho con la SGAE española).

Licensing Europe y el dominio público

Si la reforma del copyright es interesante en lo que se refiere a los contenidos audiovisuales, Licensing Europe aspira a reformar otros ámbitos que, si salen bien, tendrían también muchísimo impacto.

Por un lado, parece que hay intención de establecer un marco legal que inste a los Estados miembros a digitalizar su patrimonio cultural para que éste esté accesible a través de Internet.

Además, y lo más interesante en mi opinión, parece que al fin hay intención de actualizar el negocio del copyright en el mundo de la investigación científica. No tiene sentido que los resultados de una investigación financiada con fondos públicos termine en una revista a la que deba uno suscribirse y pagar por el acceso. En este sentido, la Comisión también quiere pulsar las opiniones de los actores implicados y modelar nuevas licencias que permitan el acceso a los artículos dentro de la UE sin tener que pasar por múltiples paywalls.