El pasado mes de mayo, el Senado de México aprobó la reforma de Ley Federal de Telecomunicaciones de México; un importante cambio en el marco regulatorio del sector de las telecomunicaciones y la radiodifusión que tenía como objetivo romper con los monopolios para fomentar la competencia y la entrada de inversores extranjeros. Esta nueva Ley sentaba las bases para la creación del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), un organismo regulador que se encargaría de evitar monopolios, fijar precios, vigilar las operaciones de fusión o división de empresas del sector o regular conceptos como la calidad de los servicios.

Teniendo en cuenta que el mercado de las telecomunicaciones de México es, prácticamente, un monopolio privado en el que un número discreto de empresas se reparten todo el pastel; una de las primeras grandes actuaciones del IFT será la investigación de los dos "pesos pesados" del mercado de las telecomunicaciones de México: América Móvil y Televisa.

Para hacernos una idea de la situación del mercado, el 80% de los canales de televisión de México está controlado por 2 empresas, Televisa y Televisión Azteca, y en el ámbito de las comunicaciones, América Móvil, la compañía de Carlos Slim, controla el 70% del mercado de la telefonía móvil y el 80% del mercado de las líneas fijas que existen en el país.

Si controlas el 80% del mercado de las líneas fijas y el 70% de las móviles, en términos prácticos estás controlando el mercado y el monopolio de facto te permite controlar los precios y la calidad de los servicios en ausencia de un regulador que te controle. Precisamente, la ausencia de un regulador en el mercado ha permitido este tipo de situaciones y la inviabilidad a la entrada de nuevos operadores o inversores extranjeros; una situación que aspira a cambiar con IFT y con esta investigación abierta.

Tanto Televisa (la emporio televisivo de Emilio Azcárraga que controla un 60% de los canales de televisión) como América Móvil (con sus filiales y subisidiarias Telmex y Telcel) ya han sido notificadas por IFT de la investigación que determinará si, realmente, son actores preponderantes en el mercado (que es el término descrito para el monopolio en la reforma legislativa acometida este año). América Móvil ha confirmado que está siendo investigada e informó que en esta primera fase de la investigación se espera que tenga que aportar información sobre sus operaciones; por el contrario, Televisa ha anunciado que está estudiando la notificación recibida para preparar una respuesta.

¿Qué podemos esperar de esta investigación?

Que América Móvil y Televisa han montado sendos monopolios en México es algo más que evidente; ambas compañías se han visto beneficiadas por los "favores" de los gobernantes y concesiones de licencias muy ventajosas que han provocado que copen todo el mercado (y hayan estrangulado, prácticamente, a la competencia). En el caso de América Móvil, fagocitar la competencia implica fijar precios que pueden convertirse en abusivos y, además, te permiten bajar el nivel de la calidad sin que nadie pueda hacer ofertas mejores; un escenario que en nada favorecía a los usuarios a los que, literalmente, se les exprimía.

Televisa

Si tomamos como referencia el mercado de las telecomunicaciones en España en el que también se pasó por un proceso de liberalización; creo que podemos esperar un importante cambio en México. Es cierto que en España partíamos de una empresa pública que se privatizó (Telefónica) y partía con una gran ventaja (al gestionar las infraestructuras); sin embargo, la regulación hizo que el incumbente estuviese obligado a ceder el uso de sus infraestructuras a otros operadores (en régimen de alquiler) y que los precios estuviesen supervisados por el organismo regulador.

Quizás podríamos ver en México algo similar; una activación de la competencia si IFT obliga a América Móvil a abrir sus infraestructuras a otros operadores y, por supuesto, se regulan los precios para adaptarlos a la realidad del mercado. México necesita una reordenación del sector de las telecomunicaciones y, sobre todo, necesita un "árbitro" que cese el "exceso de poder" de estas empresas.

De todas formas, la investigación solamente ha empezado y aún queda camino por recorrer para ver si, realmente, consiguen parar el monopolio de América Móvil y Televisa.