Cuando hablamos de benchmarks hablamos de pruebas de rendimiento. Son esas herramientas y aplicaciones que utilizamos para medir "los números" y el potencial que nos ofrece el procesador y los componentes de un dispositivo electrónico, ya sea computador, tablet o smartphone. Las últimas semanas Samsung ha estado involucrado en ciertas noticias bastante polémicas luego de que se descubriera que manipula los benchmarks Android en dos de sus más populares terminales: el Galaxy S4 y el Galaxy Note 3, con la intención de hacerlos parecer aún más potentes de lo que son en la típica batalla de "quién tiene los números más altos".

Sin embargo, y aunque el fabricante surcoreano ha recibido críticas bastante severas por su manipulación de benchmarks Android, los chicos de Anandtech (quienes descubrieron los resultados inflados en los benchmarks del Galaxy S4) se preguntaron: ¿acaso es Samsung el único que hace esto? La respuesta ha sido clara: No.

Prácticamente todos los fabricantes Android inflan sus resultados en pruebas de rendimiento, para hacer parecer sus terminales más potentes, incluso en un mercado donde los procesadores de cuatro y ocho núcleos, y los 2 GB de memoria RAM, se han convertido en el "estándar" de la gama alta.

Primeras impresiones del Galaxy S4

Solo Motorola y la familia Nexus no manipulan sus resultadosLos expertos en tecnología han analizado algunos de los smartphones y tablets más populares del mercado con diferentes herramientas y metodologías para comprobar quién hacen trampa y quién no, y los resultados de sus análisis afirman que prácticamente todos manipulan los benchmarks Android de sus buques insignias. Samsung, LG y HTC, por ejemplo, incorporan códigos en el software de sus dispositivos para que el CPU y la GPU de estos reaccione de manera distinta cuando son sometidos a pruebas mediante aplicaciones conocidas como AnTuTu, Quadrant o Geekbench.

De hecho, solo han encontrado "honestidad", por así decirlo, en los dispositivos de Motorola, como el nuevo Moto X o el Moto RAZR i; además de en la familia de terminales Nexus de Google y en la consola portátil NVIDIA Shield, dado que ninguno de estos hace trampa en las pruebas. De resto, todos los dispositivos que analizaban mostraban resultados engañosos.

Es una lástima que un fabricante se preste para semejante práctica tan deshonesta. ¿De qué sirve hacer creer al público que tu procesador tiene los números más altos si cuando descubren tu trampa pierdes credibilidad en todo aspecto? ¿Acaso no es mejor ofrecer potencial pero también diferenciarte al ofrecer una experiencia de usuario sin igual?

No me cansaré de repetir que los benchmarks ya no importan para las comparativas de móviles, y ahora menos que nunca, cuando realmente desconocemos si los resultados que nos dará una prueba de rendimiento son sinceros o sencillamente el fabricante nos quiere ver la cara de tontos. Si así es en los smartphones y las tablets, ¿cómo podemos estar seguros de que no tienen años haciéndolo en los computadores?