Dos equipos internacionales han utilizado las imágenes del telescopio ALMA para entender cómo afectan los agujeros negros a galaxias cercanas.

En particular, se han fijado en observar los chorros emitidos por algunos agujeros negros gigantes, viendo cómo se comporta el gas generado en aquellos no demasiado activos, y la evolución de galaxias próximas en función de su actividad.

Y es que en palabras de estos investigadores, todas las galaxias, incluso la Vía Láctea, cuentan con agujeros negros. En el pasado, estos tuvieron una enorme actividad, "comiéndose" (literalmente) toda la materia que estuviera en sus proximidades.Agujeros negros poco activos pueden seguir influyendo en galaxias cercanas

Actualmente, muchos de estos agujeros negros han perdido buena parte de su actividad, sin embargo, los chorros que aún emiten siguen influyendo en la evolución de galaxias cercanas.

Determinar cómo es el influjo de estos agujeros negros ha sido el interrogante principal de estos investigadores, que han publicado su trabajado en el último número de la revista Astronomy & Astrophysics.

En particular, las imágenes del telescopio ALMA se centraron en la observación de la galaxia NGC 1433 y en el estudio de la posible influencia de un agujero negro poco activo, además de un objeto muy distante y activo, denominado PKS 1830-211.

Los astrónomos vieron con sorpresa que cerca del centro de esta galaxia, se podía encontrar en el gas molecular adyacente una estructura espiral muy llamativa, de fuertes y brillantes colores. Las imágenes obtenidas gracias al telescopio ALMA permitieron observar por primera vez el chorro de gas emitido por el propio agujero negro.

Para entenderlo mejor, podemos comparar la actividad de este agujero negro con la propia digestión que realizamos a diario. Y es que en los períodos de máximo dinamismo de estas estructuras, se observa cómo literalmente engullen todo lo que está próximo a ellos.Se observó por primera vez la indigestión de un agujero negro

Sin embargo, en este caso, gracias al trabajo del telescopio ALMA, se pudo determinar por primera vez ciertos períodos de "indigestión" del agujero negro, que tiene como resultado la emisión de estos chorros de gas molecular.

El envío de estos chorros por parte del agujero negro se extiende a lo largo de 150 años luz. Como explica Françoise Combes, autora principal del estudio, "las imágenes de ALMA han permitido ver la emanación molecular de este tipo más pequeña que se ha observado hasta la fecha en otra galaxia".

Las fotografías obtenidas fueron, sin embargo, fruto de la serendipia, ya que inicialmente los investigadores estudiaban el objeto PKS 1830-211, hasta comenzar a ver el proceso de indigestión del agujero negro.

Este es uno de los primeros resultados de la red de telescopios ALMA, cuya inauguración tuvo lugar hace algo más de medio año. Sin duda, son muchos los descubrimientos que aún debe realizar ALMA sobre el origen de los planetas o trabajos relacionados con la actividad de los agujeros negros. Sus investigaciones solo acaban de comenzar.