La noticia sobre la compra de Microsoft de las divisiones de dispositivos y servicios de Nokia implica, a priori, muchas consecuencias. Con esta decisión se pone fin a muchos años de teléfonos móviles bajo la marca finlandesa, a partir de ahora, dispositivos "Lumia" y "Asha" vendrán directamente de Microsoft. Una unificación que puede ayudar a que la compañía de Redmond se expanda en el mercado de los smartphones y que termina con la historia de teléfonos Nokia.

Tras la salida del Nokia 1020, nuestro compañero Javier Lacort hizo un repaso por la historia de la compañía que ahora conviene releer. Tras un liderazgo indiscutible, llegaron años oscuros para la compañía, una montaña rusa de la que es muy difícil levantarse pero que con las últimas decisiones empezaban a remontar.

Nokia

Microsoft no fue, inicialmente, una empresa enfocada en el hardware, una de las especialidades de Nokia. En los últimos años ha lanzado productos exitosos como la Xbox junto con Kinect y dispositivos como el Surface, que aunque ha recibido buenas críticas en cuanto a hardware, no termina de encontrar su lugar en el mercado de las tablets.

Con Windows Phone la apuesta parecía diferente y empezaron las alianzas con diferentes compañías de hardware, siendo Nokia una de las apuestas más fuertes. Finalmente han repetido la operación que Google hizo con Motorola y han adquirido una marca que realiza buenos productos para poder potenciar el software y el ecosistema de la compañía. Tengo mucha curiosidad por ver que productos veremos a raíz de esta nueva alianza.

Torres más altas han caído (moraleja)

Muchos usuarios guardan un especial cariño por la compañía finlandesa. En mi caso "Nokia" es un sinónimo de teléfono móvil, recuerdo con cariño los primeros terminales que tuve y la posibilidad de comunicarme en cualquier momento. En aquel momento la compañía finlandesa era un producto casi de culto, sus dispositivos eran los más deseados.

Me acuerdo de mi Nokia 3210, se lo había comprado a un compañero de clase holandés que llegara ese año. Sustituyó a mi primer teléfono móvil, un Ericsson GA 628. El 3210 a su lado parecía el teléfono móvil de Batman, con un cuidado acabado y unas dimensiones ideales para la época. Aunque ahora pueda parecer algo ridículo, la inclusión del clásico videojuego Snake fue una revolución en su momento, sacabas tu teléfono del bolsillo y parecía que podías hacer miles de cosas, y en aquella época, era cierto.

Nokia

Con el paso de los años Symbian se convirtió en una especie de muerto viviente que empezaba a oler. Posteriormente, empezaron a incluir Windows Mobile en sus teléfonos, un sistema operativo más avanzado que Symbian pero al que le esperaba la misma suerte. Todos sabemos cómo continúa la historia, la llegada de Blackberry y sobre todo del iPhone fueron el puñetazo que acabó dejando K.O. a la empresa, quedando totalmente desorientados y sin saber cómo volver a levantarse.

Nokia ejemplifica la constante renovación que padece este mercado
La hegemonía de Nokia duró mucho tiempo y fue hace pocos años, aunque en tecnología el tiempo no perdona tanto como en otros sectores. La superioridad con la que iOS y Android dominan el mercado hoy en día es algo que tiene una fecha de caducidad. Cuando alcanzas una cumbre, o rápidamente empiezas a buscar otra para escalar (cosa que es difícil en ese momento) o lo único que te espera es empezar a descender. Nokia ejemplifica la constante renovación que padece este mercado, todo tiene su momento, y eso no durará eternamente.

Jaque mate y despedida

El movimiento de Microsoft coincide con el ligero aumento de popularidad de la compañía finlandesa. Los usuarios siguen prefiriendo un iPhone o un terminal con Android antes que elegir un teléfono Nokia, pero la compañía estaba empezando a generar interés gracias a sus últimos lanzamientos y anuncios. Nadie discute el hardware que presentan sus dispositivos y Windows Phone 8 es un empuje más a la calidad del terminal, lo único que le falta es ir mejorando todas las carencias que presenta su ecosistema y generar más expectación.

Muchos trabajadores de la compañía han empezado a publicar en las redes sociales mensajes de cariño, mezclados con preocupación y entusiasmo de pasar a formar parte de Microsoft. Es el caso de Marc Kleinmaier, responsable del ecosistema en Norteamérica, el cual expresa en un tweet la incertidumbre que están viviendo en estos momentos. Muchos han empezado a comparar este importante movimiento con algunos anteriores: la compra de Skype por parte de Microsoft o la adquisición de Motorola por parte de Google.

Al igual que expresa John Kneeland, director de proyectos en Nokia, en el anterior tweet. Este artículo quiere recordar y agradecer los momentos que hemos vivido con la compañía finlandesa a lo largo de tantos años. Nosotros hemos cambiado y el panorama tecnológico ha cambiado, esas dos constantes seguirán con el paso del tiempo. Independientemente de dónde estemos ahora o dónde estaremos más tarde: Nokia, adiós y gracias.