Uno de los culebrones del verano en telecomunicaciones lo están protagonizando KPN, América Móvil y Telefónica, en torno a rumores de compra que se están sucediendo en los últimos días, donde básicamente las dos últimas pelean por la primera. Ahora el giro viene de América Móvil, la operadora mexicana de Carlos Slim, quien ha anunciado que lanzará una OPA (oferta pública de adquisición) por la operadora holandesa, KPN. Actualmente ya posee un 30 % de la compañía, porcentaje que tenía acordado no superar hasta que a finales de julio decidiera romperlo, como un amigo traicionado, al ver que ésta vendía su filial alemana E-Plus a Telefónica. Y ahora se lanza a por ese 70 % restante por unas cifras en torno a los 7.200 millones de euros, ya que el valor actual de la empresa es de unos 10.300. Que América Móvil quiere comprar KPN puede acabar provocando una burbuja de precios que ningún comprador desea, pero que necesitan para disuadir al rival. El primero, Carlos Slim.

América Móvil quiere entrar en Europa como seaEste triángulo financiero está teniendo consecuencias para todos, pero sobre todo para KPN, cuyas acciones han aumentado casi un 20 % tras tener a dos gigantes mundiales de las telecomunicaciones tras de sí. Ahora quien quiere su parte del pastel europeo es Carlos Slim, dueño de América Móvil. Ya lo comenzó a catar hace poco más de un año cuando adquirió ese 30 % de KPN, pero por motivos de diversificación geográfica quiere salir fuera de América a continuar dando rentabilidad a sus accionistas, motivo principal por el que América Móvil quiere comprar KPN. Y a finales de año sugirió que llegarían nuevos acuerdos estratégicos entre ambos. KPN ha sido su primera inversión fuera del continente latinoamericano y ahora pretende continuar expandiéndose.

Ahora Carlos Slim necesita urgentemente, cuanto menos, zancadillear la posible venta de KPN a Telefónica, más que comprarla directamente (por eso la OPA con la que América Móvil quiere comprar KPN). La primera medida ha sido de libro: subir el precio artificialmente, aunque esto puede explotarle en las manos y acabar teniendo un precio desmesurado. El interés por Europa es tan fuerte que incluso la mayor operadora de América Latina puede permitirse entrar en una guerra fría que de momento le ha costado una bajada del 7 % en bolsa. Igual que el motivo de esta OPA, que viene como respuesta a la compra de E-Plus por parte de Telefónica, siendo E-Plus la operadora más débil de Alemania.