Si aún no conoces Ingress, no debes preocuparte ya que el juego está en una fase de Beta privada en la que sólo puedes jugar por invitación. El juego es producido por Google y desarrollado por Niantic Labs. Es un juego de realidad virtual en el que debes proteger tu ciudad de los ataques a la mente de las personas, todo esto destruyendo o hackeando portales virtuales situados en distintos puntos de tu ciudad. Así es, jugando Ingress tendrás que moverte en un tipo rally para poder alcanzar los objetivos y salvar a la humanidad.

Actualmente, el juego lleva más de 5 millones de descargas desde Google Play. Un número bastante significativo tomando en cuenta que Ingress está en Beta privada. Pero esto no acaba aquí, Ingress se sincroniza con otra aplicación llamada Field Trip desarrollada también por Niantic Labs en la que puedes descubrir nuevos lugares que visitar en tu ciudad. Esta aplicación trabaja con la data de tu teléfono y lo hace muy parecido a Google Now y sus Google Cards ya que, cada que te sugiera un espacio, te notificará con una tarjeta.

Lo interesante aquí es que ambas aplicaciones son del mismo desarrollador y, además, se sincronizan entre ellas. Primero Ingress te hace moverte por toda tu ciudad buscando portales y, después, Field Trip te sugiere a dónde ir basándose en la información que recogió mientras te movías de portal en portal. Interesante, ¿no?.

Obviamente si no bajas Field Trip en tu smartphone, no estás predispuesto a este tipo de información. Sin embargo es una buena manera de ver cómo podrían ser los anuncios dentro de los juegos de realidad virtual o realidad aumentada.

Hoy en día vemos muchos juegos que, a pesar de descargarse de manera gratuita en tu tienda de aplicaciones favoritas, vienen repletos de publicidad. Muy invasiva, por cierto. Sin embargo, si quieres dejar de verla, tienes que pagar. En este sentido, muchos nos hemos acostumbrado a ver los anuncios, sin embargo, otros sí deciden pagar el precio por la app sin publicidad.

Ahora, imagina que juegos como Ingress empiezan a vender publicidad. No te pondrían un anuncio en la cara mientras destruyes el portal, sino que te llevarían directamente a un lugar al que visitar. Por ejemplo, una cafetería en la que tengas que pedirle al barista una clave para poder acceder al portal y, de paso, ver si se te antoja un café. Y tú, ni te diste cuenta.

Aunque aún no sabemos si Ingress vaya a instituir este tipo de mensajes, es bueno pensar a lo que nos podemos enfrentar antes de realmente tener que lidiar con eso. No obstante, si a mi me preguntan, yo seguiría jugando Ingress y accediendo a los portales in importar a dónde me lleve el juego. A final de cuentas, si compro un café o no, será decisión mía. ¿O no?