Uno de los temas más delicados y polémicos de las últimas semanas ha sido todo lo relacionado a PRISM, el programa de vigilancia que se desveló mantiene la Agencia Nacional de Seguridad de los Estados Unidos (mejor conocida como la NSA) sobre los ciudadanos no solo de su país sino de muchísimos, gracias a tener acceso a plataforma tan importantes como las de Facebook, Google, Apple y Microsoft, con el supuesto fin de prevenir ataques terroristas al vigilar solamente "personas extranjeras de actitud sospechosa", sin embargo, el espionaje de la NSA iría mucho más allá al tener su lupa incluso en sus propios ciudadanos, y según un último y polémico reporte, también en personajes diplomáticos de distintos países.

Y es que el día de hoy ha salido a la luz pública, desde el reconocido medio de información británico The Guardian, una serie de información basada en documentos con los que se han hecho, gracias a Edward Snowden, mismo que se encargó de filtrar los detalles de PRISM, donde se desenmascara un protocolo de vigilancia que habrían mantenido en conjunto la NSA y la GCHQ (inteligencia británica) en un encuentro del "Grupo de los 20" (G20), algo que sin duda se trata de información muy delicado.

Según los documentos desvelados por The Guardian, la comunicación de los gobernantes, diplomáticos y políticos extranjeros habría sido vigilada por la GCHQ en conjunto con la NSA, mediante un sistema de espionaje basado en el uso de servicios falsos de internet.

Esta vigilancia se habría llevado a cabo en un evento que el G20 llevó a cabo en el año 2009 en la ciudad de Londres. Allí, y mediante diferentes tácticas de espionaje, la inteligencia británica habría monitoreado los correos electrónicos, mensajes y llamadas telefónicas de los miembros diplomáticos del G20 (la mayoría mediante dispositivos BlackBerry), donde incluso se conoce que habrían intentado interceptar llamadas encriptadas del ex-presidente ruso, Dmitry Medvedev, cuyo caso en concreto se desconoce si fue exitoso.

De resto, uno de sus principales objetivos de vigilancia era la actividad del Ministro de Finanzas de Turquía y su gabinete de diplomáticos presente en el evento, todo esto con el aparente fin de tener ventaja estratégica en los debates y negociaciones.

En los documentos filtrados por Edward Snowden se habla de que "La operación fue un éxito", lo que da a entender que muchos de sus cometidos fueron logrados y, al menos este experimento de vigilancia a diplomáticos les ha traído buenos (y cuestionables) resultados.

Debemos recordar que la GCHQ está involucrada en el programa PRISM de Estados Unidos. Por otro lado, el "Grupo de los ocho" (G8) estará llevando una cumbre esta semana en Reino Unido, por lo que el caso podría repetirse, así que esta noticia tan delicada y polémica estará dando mucho de qué hablar en los próximos días, ya que el tema de la vigilancia a políticos y diplomáticos suele ser tomada más en serio por los gobiernos que el de los "ciudadanos comunes", lamentablemente.