Uno de los efectos secundarios asociados a los tratamientos de quimioterapia en pacientes con cáncer es la pérdida de pelo. Para evitar y minimizar este hecho, la compañía sueca Dignitana ha desarrollado un innovador producto, denominado DigniCap, que consiste en una gorra que proporciona frío al cuero cabelludo de los pacientes, y que trata de reducir el grado de alopecia que estos sufren.

La pérdida de pelo es considerada como uno de los efectos más visibles de los tratamientos médicos contra el cáncer. Dependiendo del tipo de quimioterapia que estos individuos reciban, el grado de caída de pelo será mayor o menor, pero por lo general, la alopecia suele comenzar entre dos y tres semanas después del inicio del tratamiento.

Hasta ahora, no existía ninguna herramienta preventiva de esta pérdida de cabello. Lo único que podían hacer los pacientes afectados, siguiendo las instrucciones del National Cancer Institute de los Estados Unidos, era disimular la alopecia, mediante la utilización de pelucas o cortes de pelo.

Sin embargo, la alopecia asociada a la quimioterapia suele provocar un gran estrés emocional en los pacientes que la sufren. Por este motivo, desde hace tiempo se han desarrollado diversas iniciativas para prevenir este efecto secundario. Uno de estos proyectos es DigniCap, una gorra realizada en silicona, para proporcionar un sistema de frío a los pacientes que reciben el tratamiento.

¿Pero por qué aplicar frío reduciría la alopecia asociada a la quimioterapia? Según la empresa sueca, reducir la temperatura del cuero cabelludo permite alcanzar un nivel de perfusión reducida, así como la disminución parcial de los niveles de sangre y actividad metabólica que tienen las células del pelo. De manera global, estas tres aproximaciones conseguirían reducir la cantidad de fármacos quimioterapéuticos que llegan al cuero cabelludo, de forma que disminuiría la pérdida de pelo posterior.

Sin embargo, estos efectos aún no han sido completamente probados. Por ello, la FDA ha aprobado el primer estudio clínico sobre DigniCap, que permitirá comprobar si las afirmaciones de la compañía sueca son ciertas, y de serlo, conseguir su aplicación en la práctica clínica.

DigniCap consiste en un sistema de dos gorras (externa e interna), complementadas con una unidad de control y refrigeración, de forma que la parte delantera y la posterior de la cabeza de los pacientes puede ser enfriada de manera independiente. En los primeros estudios realizados, DigniCap presentó un buen nivel de aceptación, pero ahora debe superar la prueba de fuego de la agencia norteamericana.

Para ello se realizarán, según el estudio aprobado por la FDA, pruebas en 110 personas afectadas por cáncer de mama (en lo que se conoce como estadio I ó II), que serán sometidas de manera regular a los tratamientos convencionales de quimioterapia, al mismo tiempo que prueban la eficacia de DigniCap.

Con el tiempo confirmaremos si las buenas predicciones sobre DigniCap son ciertas, pero sin duda, el paso dado por la FDA sobre este gadget médico da nuevas esperanzas a los pacientes afectados con cáncer, para reducir uno de los efectos secundarios más visibles de la quimioterapia.