Intel es una de las compañías de referencia dentro del sector de la tecnología y desde hace 50 años está a la vanguardia en el campo del diseño y fabricación de circuitos integrados y dispositivos semiconductores, una trayectoria de éxito en la que la compañía se prepara para nuevos retos y desafíos como un servicio de Web TV o el lanzamiento de netbooks con Android. El pasado mes de noviembre, la compañía anunció que Paul Otellini, CEO de la compañía, se retiraba este mes de mayo tras 40 años de trayectoria en Intel y se abría un proceso de transición para que el Consejo de Administración seleccionase un nuevo CEO entre el comité de dirección de la compañía. Andy Bryant, presidente del consejo de Intel, ha anunciado en el día de hoy el nombre del sucesor de Otellini: Brian Krzanich será el nuevo CEO de Intel.

La elección, según ha informado la compañía, ha sido por unanimidad tras evaluar a todo el equipo directivo de Intel en un proceso de selección y delibración que el propio Bryant catalogó como exhaustivo.

¿Quién es Brian Krzanich?

Brian Krzanich, de 51 años de edad, se ha convertido en el sexto CEO de Intel, una de las empresas con mayor influencia dentro del ámbito de los dispositivos electrónicos.

Krzanich, que tomará posesión de su cargo el próximo día 16 de mayo, no es un desconocido para la compañía, es un "hombre de la casa"; una persona que lleva vinculada a la compañía desde el año 1981. Hasta ahora, el nuevo CEO de la compañía ocupaba el cargo de COO, es decir, chief operating officer o, en castellano, responsable de operaciones; un puesto al que llegó en enero de 2012 y en el que estuvo al cargo de alrededor de 50.000 empleados que trabajan en el área técnica de la empresa, en los procesos de fabricación, en la gestión de recursos humanos, el área IT y en el área de estrategia de la compañía en China.

Con un puesto así, la verdad, tenía muchas opciones para hacerse con el cargo y era uno de los mejores situados dentro de los nombres que se han estado barajando en estos meses. Dentro de sus áreas de competencia, siempre vinculadas al ámbito técnico y de operaciones, trabajó en la reorganización de la cadena de fabricación de Intel (aumentando la productividad de las factorías) y también apostó por la introducción de obleas de silicio de 450mm (que eran más baratas) y la inversión de Intel en empresas como ASML para mejorar los procesos de fotolitografía necesarios para fabricar circuitos integrados.

Licenciado en Ciencias Químicas, Krzanich comenzó a trabajar en Intel en 1982, justo cuando terminó sus estudios en la Universidad de Estatal de San Jose y se incorporó al centro de la compañía en Nuevo México donde comenzó a trabajar en la fabricación de circuitos integrados y la mejora de los procesos de fabricación, un área en la que siempre ha estado trabajando pasando por los cargos de responsable de planta, responsable de calidad y pruebas y responsable de toda la producción hasta llegar al cargo de responsable de operaciones.

Intel campus

¿A qué retos se enfrenta el nuevo CEO de Intel?

Si bien Intel tiene una trayectoria de casi 50 años, el panorama actual no es nada simple y el nuevo CEO se encuentra un contexto complicado y un mercado muy competitivo en el que se tendrá que mover ya que, según los últimos datos, los beneficios de la compañía han caído alrededor de un 25% en el último trimestre.

Ayer mismo, la compañía anunció que va a realizar una inversión de alrededor de 12.500 millones de dólares en equipamiento e instalaciones con la idea de mantener uno de los valores y ventajas competitivas de Intel: fabricar microprocesadores y hacer que sean unos de los más avanzados del mercado. Teniendo en cuenta que Krzanich, precisamente, procede del área de operaciones y se ha encargado de la producción de dispositivos, no es descabellado pensar que el desarrollo y fabricación de procesadores sea uno de los aspectos que más se cuiden en esta nueva etapa.

Quizás podamos pensar que el dominio de Intel está muy claro en el segmento de los procesadores pero con el peso que están tomando los dispositivos móviles en detrimento de la venta de PCs hace que la arquitectura ARM tenga un peso muy significativo en el mercado y sea una gran amenaza para Intel (una buena prueba de ello es que Windows soporte los procesadores con arquitectura ARM). Por tanto, dentro del desarrollo y fabricación de procesadores, los dispositivos móviles suponen una oportunidad en la que Intel aspira a entrar y donde, actualmente, solamente tiene una cuota de mercado de alrededor del 5% frente el 95% de ARM y los fabricantes a los que ha licenciado su arquitectura.

Otro aspecto importante, también relacionado con la fabricación de procesadores, es el lanzamiento al mercado de los esperados procesadores Haswell que esperan activar el mercado de los ultrabooksabaratando el coste de los dispositivos y así superar la barrera de entrada que están encontrando los usuarios con el precio de venta de estos portátiles ultraligeros. De hecho, una de las promesas de Otellini (que seguirá vinculado a Intel como consejero y asesor) era que el precio de los ultrabooks iba a bajar y harían subir las ventas de PCs alrededor de un 40% durante 2012, algo que no llegó a ocurrir (y de hecho han seguido bajando).

Intel es mucho más que procesadores, un aspecto que nuestros compañeros de Gizmología comprobaron hace unos días, y de hecho dentro de la cartera de proyectos de la compañía también se encuentra el lanzamiento de un servicio de WebTV en el que Intel pretende entrar marcando la diferencia con la oferta actual de contenidos a la carta y ofreciendo una experiencia en la que el set-top-box se convierte en algo inteligente capaz de ofrecernos contenidos afines a nuestros gustos. Un proyecto bastante curioso con el que Intel pretende hacerse hueco en un nuevo segmento de mercado.

El nuevo CEO de Intel no tomará posesión de su cargo hasta el próximo día 16 de mayo, una nueva etapa para la compañía en la que tendrá que enfrentarse a un mercado muy competitivo y enfrentarse a los retos que plantea la era Post-PC-