Windows 8 supuso un cambio de paradigma en el sistema operativo de escritorio de Microsoft: el interfaz Metro. Un cambio que relegaba a un segundo plano el clásico escritorio que nos llevaba acompañando durante muchos años y el famoso botón de inicio para apostar por un mosaico de aplicaciones, feeds y demás contenidos que, aunque coherentes con la experiencia en Windows Phone y Windows RT, supone un cambio muy radical. Si bien las opiniones sobre Windows 8 y el interfaz Metro andan bastante divididas, parece que los chicos de Microsoft podrían estar replanteándose el interfaz de usuario en Windows Blue y ofrecer al usuario la posibilidad de arrancar en modo escritorio directamente o en modo Metro.

¿Marcha atrás en Microsoft? La respuesta a esta pregunta, en mi opinión, no es tan simple y podría valer la fórmula del "sí pero no". Para empezar, nos encontramos ante un rumor basado en un extracto del código de Windows Blue que está circulando por la red; una filtración de la que parece deducirse que el usuario tendría la posibilidad de decidir si quiere seguir arrancando su equipo con el interfaz Metro o bien rescatar el escritorio y el clásico botón de inicio para que, al arrancar el equipo, vuelva a tener el entorno de trabajo tradicional.

Si este rumor se materializa finalmente en Windows Blue, nos encontraríamos ante una actualización que haría a Windows 8 un sistema mucho más polivalente, puesto que el interfaz Metro podría seguir siendo utilizado por los usuarios que lo encuentran cómodo y coherente con la experiencia en dispositivos móviles (de hecho cada vez vemos más equipos de escritorio y portátiles en el mercado con pantallas táctiles) y, por otro lado, podría ayudar a que Windows 8 llegase a todos aquellos que prefieren seguir usando Windows 7 o XP (y eso que el soporte termina en abril de 2014) porque la experiencia en Metro les parece farragosa e incómoda.

Creo que es importante que no perdamos de vista que nos encontramos ante un rumor basado en una versión de testing que podría distar mucho de la que veamos llegar al mercado, de hecho, no es raro que las compañías prueben cosas que luego terminan descartando por decisiones estratégicas.

En este caso, la estrategia de Microsoft sobre este concepto de "experiencia unificada" tendrá mucho que decir al respecto y sopesar si vale la pena ceder en la relevancia del escritorio para ganar una mayor penetración de Windows 8, por ejemplo, en el sector empresarial (donde las migraciones de sistema operativo son procesos que se planifican con bastante antelación y se ejecutan de manera gradual). Son muchas las empresas que siguen usando entornos en Windows XP y Windows 7 y el escritorio es algo más que un simple interfaz; el salto a Metro es un cambio sustancial que, para algún que otro responsable IT, supone demasiado riesgo para la productividad y un mal recuerdo de la introducción de Windows Vista en los entornos profesionales (muchos fabricantes vendían equipos con Vista y ofrecían el downgrade a XP de manera gratuita).

Para el próximo mes de junio se espera que podamos ver un avance de Windows Blue (o Windows 8.1, como parece que también se le conoce), con lo cual puede que en el evento que organiza Microsoft veamos si realmente esta actualización de Windows 8 vuelve a poner en valor el escritorio y permite a los usuarios más reacios a Metro trabajar de la manera "más tradicional". De todas formas, esto no quiere decir que Windows se retracte de Metro ni mucho menos, al menos yo no lo vería así; simplemente es una buena forma de adaptarse a las exigencias del mercado y retrasar un poco el abandono del escritorio clásico y transformar el proceso en algo gradual y no en el salto abrupto que era el cambio de Windows 7 a Windows 8.

No obstante, esta separación de usuarios entre "Escritorio" y "Metro" no es una derivada exclusiva de Microsoft y Windows 8, aún hay muchas aplicaciones para Windows que siguen ancladas al escritorio y no dan el salto a Metro y, por tanto, también contribuyen a ralentizar la adopción de este nuevo paradigma.

Particularmente, esta posibilidad de elegir me parece muy interesante y es una estupenda forma de ofrecer Windows 8 a estos dos sectores de usuarios tan separados entre sí; una buena forma de relanzar la implantación de Windows 8 que creo que podría verse muy bien acogida en el seno empresarial y también en el de los particulares que andan algo más alejados de los interfaces táctiles y siguen sin ver clara esta coherencia entre sistemas operativos de equipos de escritorio y dispositivos móviles.