Aunque nos pueda parecer algo sacado del mundo de la ciencia-ficción y cuando se habla del estudio de las ondas cerebrales lo primero que nos venga a la cabeza es algún gadget destinado al "control mental" (que por cierto sería ideal para negociar un aumento de sueldo con nuestro jefe), son cada vez más los proyectos de investigación que trabajan en el desarrollo de sistemas que permitan "traducir" las ondas cerebrales, es decir, la actividad eléctrica de nuestro cerebro y procesar dichas señales para que sirvan de entrada a sistemas que nos permitan controlar otros dispositivos o realizar una medida de parámetros físicos como, por ejemplo, nuestro nivel de cansancio o fatiga.

Aunque hayamos hablado en alguna ocasión de estos trabajos de investigación y, por ejemplo, la Duke University lograse hace un año que un par macacos rhesus moviesen un brazo artifical a partir de sus ondas cerebrales; cuesta creer que este tipo de tecnologías estén cercanas a convertirse en una realidad comercial, sin embargo, comienzan a verse productos que ponen al alcance de los usuarios este tipo de tecnologías de manera directa. Con la idea de conocer algunos ejemplos que implementan el control por ondas cerebrales, vamos a dedicar unos minutos a presentar 8 gadgets y sistemas que funcionan mediante el procesamiento de la actividad eléctrica del cerebro:

MindWave Mobile

Confieso que MindWave ha sido uno de los sistemas que más me ha llamado la atención en el último año, un sistema en forma de diadema que ha sido desarrollado por la empresa NeuroSky y que está disponible por apenas 100 dólares.

¿Y qué nos ofrece MindWave? Este sistema es capaz de realizarnos un encefalograma e interpretar las señales eléctricas generadas por nuestro cerebro para traducirlas a movimientos y gestos que se llevan a nuestro ordenador personal o nuestro smartphone, es decir, gracias a este dispositivo podríamos controlar nuestro teléfono móvil con la mente y no tendríamos que usar los dedos sobre la pantalla táctil de nuestro terminal.

El dispositivo, que tiene conexión vía Bluetooth, nos permite controlar el personaje de un videojuego son necesidad de aporrear un teclado o una pantalla táctil y, la verdad, nos hará parecer todo un caballero Jedi o parecernos al Profesor Charles Xavier de X-Men.

Brain Driver

Cuando hablamos de vehículos autónomos, una de las primeras imágenes en las que pensamos es el proyecto del vehículo autónomo de Google aunque no es el único proyecto que se está desarrollando y fabricantes como Ford o Toyota también caminan por esta senda que pretende que, con los años, dejemos de conducir. Sin embargo, desde AutoNOMOS Labs (una spin-off de la Universidad Libre de Berlín) están trabajando en un proyecto de conducción autónoma basante singular: Brain Driver.

¿Y qué es Brain Driver? Brain Driver es un proyecto de investigación que tiene como objetivo presentar una alternativa a la conducción tradicional ofreciéndonos la posibilidad de conducir nuestro coche usando la actividad de nuestro cerebro, es decir, conduciremos sin usar nuestras manos y, en cierta medida, nos pareceremos a Clint Eastwood en la película Firefox (en la que roba a los soviéticos un prototipo de MIG cuyo sistema de armas se controla con la mente).

Detectores de fatiga y sueño

Siguiendo con la senda de la conducción, la empresa NeuroSky junto a algunos fabricantes de automóviles con bastante peso en el sector (se habló de General Motors) lleva tiempo trabajando en el desarrollo de un nuevo tipo de asiento de coche que integre sensores con los que realizar un electroencefalograma al conductor de un coche y monitorizar su estado físico.

La idea es que el sistema empotrado en nuestro coche sea capaz de detectar que nos estamos quedando dormidos al volante o comenzamos a aparentar síntomas de fatiga, momento en el que nos avisaría para sugerirnos una parada para descansar (además de prevenirnos de un posible accidente al volante).

Controlar una silla de ruedas

El procesamiento de las ondas cerebrales también se ha convertido en una puerta con la que mejorar la calidad de vida de personas que sufren algún tipo de discapacidad. La Universidad de Stanford trabajaba en un sistema de comunicación vocal para Stephen Hawking pero, con un espectro de aplicación mucho más amplio, son varias las investigaciones que giran alrededor del control mediante ondas cerebrales de sillas de ruedas.

Silla de ruedas controlada por el cerebro - EPFL - Control por ondas cerebrales
EPFL

La Universidad de Tecnología de Sidney, el Georgia Tech o, incluso, Toyota son algunos de los centros de investigación que han desarrollado prototipos de sillas de ruedas que funcionan mediante órdenes generadas a través de las señales eléctricas de nuestro cerebro.

Realizar estudios de mercado de gran fiabilidad

La Universidad de Keio (Japón) también ha estado trabajando en el ámbito de los sistemas controlados mediante ondas cerebrales y, en este sentido, en vez de desarrollar un "actuador", desarrollaron un sistema capaz de procesar la información cerebral para evaluar a los que lo usaban y obtener una medida de su grado de interés por algo, su nivel de concentración, de estrés o de cansancio:

El sistema muestra en una pantalla una interpretación del estado del usuario frente a ciertos estímulos, un prototipo que no deja de ser una investigación en el ámbito de la Universidad pero que, con el tiempo, podría ser la base sobre la que construir sistemas para realizar estudios de mercado de gran precisión y sin necesidad de realizar encuestas a los usuarios que participen en una prueba o un piloto, simplemente, se podría ver en la pantalla "qué piensan".

Necomimi y Shippo

Necomimi es un "inclasificable" sistema que lleva el uso de sistemas basados en la actividad cerebral al terreno de la comunicación no verbal en situaciones, en mi opinión, algo singulares. Este sistema es un par de orejas que imitan las de un gato y que se controlarían mediante nuestra actividad cerebral con la idea de expresar, mediante su movimiento, nuestros sentimientos o lo que estamos pensando:

Una singular forma de "llamar la atención" que tiene un coste aproximado de 70 dólares y que también llega al mercado de la mano de NeuroSky.

Por cierto, también existe Shippo que sería el equivalente a Necommi pero en vez de usar unas orejas artificiales nos ofrecería una cola que se movería como la de un perro.

Muse

Muse es otro sistema parecido a MindWave que nos ofrece, por 199 dólares, la posibilidad de establecer una conexión entre nuestras ondas cerebrales y nuestro ordenador, nuestra tableta o nuestro smartphone. Este sistema dispone de una conexión Bluetooth y se encarga de realizar un encefalograma para medir la actividad de nuestro cerebro y enviarla a nuestro ordenador para procesarla y traducirla a órdenes o comandos.

El proyecto ha tenido un gran éxito en su ronda de financiación a través de crowdfunding y ofrece un SDK así como varias aplicaciones y juegos con las que poner en marcha este sistema y, con el tiempo, esperan que se lancen cada vez más aplicaciones optimizadas para ser controladas de esta forma.

Brain Wave TV

Si bien las smartTVs que salen al mercado, en muchos casos, nos permiten ser controladas desde nuestros smarphones y, la verdad, no hay necesidad de tener que levantarse del sofá para cambiar de canal; hace algunos años quizás no nos hubiese importado mucho haber contado con la tecnología que nos hubiese permitido cambiar de canal con solo pensarlo (y hoy en día tampoco nos importaría mucho).

Este es el concepto que Haier lleva presentando en el CES durante las dos últimas ediciones, un sistema que nos permita interactuar con nuestro televisor sin necesidad de usar gestos o tener que sostener un control remoto, simplemente, con nuestra actividad cerebral.