Un conjunto de astrónomos de la Universidad de Arizona han anunciado uno de los proyectos científicos más ambiciosos de los últimos tiempos. Bajo el nombre de Event Horizon Telescope se busca capturar por primera vez la imagen de un agujero negro.

Event Horizon Telescope: en busca de la primera imagen de un agujero negro

La idea de los investigadores es crear un instrumento virtual del tamaño de la Tierra. Event Horizon Telescope sería un esfuerzo en común, una red mundial de radio telescopios lo suficientemente poderosos como para tomar la fotografía de un agujero negro supermasivo en el centro de nuestra galaxia, en la Vía Láctea. Según Dimitrios Psaltis, uno de los investigadores:

Hasta ahora nadie ha tomado una imagen de un agujero negro. Con este proyecto vamos a intentar conseguirlo.

Aún así, se trata de un objetivo difícil de alcanzar. La teoría de los agujeros negros dice que son regiones finitas del espacio en cuyo interior existen concentraciones de masas lo suficientemente elevadas como para generar un campo gravitatorio tal que ninguna partícula material, incluyendo la luz, puede escapar de ella. Una teoría que se postuló por primera vez cuando Einstein desarrolló la relatividad general y demostró que la luz era influida por la interacción gravitatoria.

Hasta ahora, los astrónomos han detectado muchos agujeros negros en nuestra galaxia y más allá a través de medios indirectos. Se cree que la mayoría, si no todas las galaxias, albergan un agujero negro supermasivo en su núcleo (agujeros con masas de varios millones de masas solares), aunque nunca se ha obtenido una imagen, objetivo que el Event Horizon Telescope intentará cambiar. El investigador principal del proyecto, Sheperd Doeleman (MIT), hablaba sobre el proyecto estos días:

Hasta hace cinco años, esta propuesta no habría parecido creíble. Ahora tenemos los medios tecnológicos para tomar una primera imagen.

La idea es crear una red de hasta 50 radio telescopios de todo el mundo que funcionen en conjunto para llevar a cabo el trabajo. Según Doeleman:

En esencia, estamos haciendo un telescopio virtual con un espejo tan grande como la Tierra. Cada telescopio que utilizamos se puede considerar como una pequeña porción de un espejo enorme. Con cada uno de ellos podremos empezar a capturar una imagen.

Lo que intentará el equipo es apuntar el Event Horizon Telescope en el agujero negro supermasivo en el centro de la Vía Láctea, a unos 26.000 años luz de distancia y con una masa estimada de 4 millones de soles. Una enormidad que los astrónomos explican así:

Para ver algo tan pequeño a tanta distancia se necesita un telescopio muy grande, y para ello lo único que podemos hacer es convertir la Tierra en un telescopio.

De tener éxito, los astrónomos esperan conseguir una imagen del contorno del agujero negro, algo así como la sombra que deja. La relatividad general predice que la sombra del agujero negro debe ser un círculo perfecto, por esta razón las observaciones del Event Horizon Telescope podrían proporcionar una prueba de la teoría de Einstein.

No sólo eso, el equipo espera seguir añadiendo más instrumentos en el Event Horizon Telescope, de forma que la imagen construida del agujero negro sea cada vez más nítida. Cada telescopio en la red dejará constancia de sus observaciones en discos duros que serán enviados a un centro de procesamiento en el Observatorio Haystack del MIT.