Esta semana conocíamos la puesta en marcha de Titán, un supercomputador desarrollado por el Laboratorio Nacional Oak Ridge de Estados Unidos y que tiene como principal misión dar soporte a más de 60 investigaciones científicas en las que se espera que su capacidad de proceso pueda dar un gran impulso. La estructura de Titán es, en mi opinión, impresionante y gracias a AnandTech podemos sumergirnos en su infraestructura y conocer algo más sobre su construcción. Trabajar en el desarrollo de un supercomputador es un reto tecnológico nada trivial y, desde luego, un proyecto apasionante; algo que ha quedado patente en un vídeo que ha publicado el equipo que trabaja en el supercomputador zBox de la Universida de Zurich que, para mostrar al mundo el trabajo llevado a cabo en la última actualización del sistema (zBox 4) ha compartido un timelapse en el que ver una buena parte del proceso de construcción:

El zBox 4 (que es la última actualización del zBox) es un supercomputador ubicado en el Instituto de Física Teórica de la Universidad de Zurich (Suiza) que se ha construido totalmente a medida (algo que podemos apreciar en el vídeo) y concentra 384 procesadores Intel Xeon E5-2660 a 2,2 GHz (de 8 núcleos cada uno, es decir, 3.702 núcleos), 26 TB de almacenamiento distribuido en 192 discos duros SSD de 128 GB y 12,3 TB de memoria RAM distribuidos en 192 placas base que pueden alojar 2 procesadores cada una.

Esta nueva versión del zBox comenzó a plantearse en la primavera del año pasado y se retrasó un poco el proceso a la espera de que se lanzasen al mercado los procesadores Intel Sandy Bridge E5 de 8 núcleos y las placas base con soporte para 4 canales de memoria, con la idea de construir un supercomputador con "lo mejor disponible en el mercado". Así que, al final, los trabajos comenzaron durante esta primavera y se terminaron el pasado mes de septiembre.

El zBox 3, el modelo anterior, tenía 576 núcleos (con procesadores Intel Core 2) y 1,3 TB de RAM y aunque la infraestructura no era nada despreciable aunque procedía de "pequeñas" actualizaciones y ampliaciones y, por tanto, había alcanzado su cota máxima de prestaciones y no era posible realizar más actualizaciones o mejoras. Por tanto, el zBox 4 además de un salto tecnológico ha supuesto el diseño y construcción de un nuevo supercomputador desde cero (materializándose en 4 nodos).

Personalmente, uno de los detalles más interesantes de este proyecto es que se ha llevado a cabo gracias a la colaboración de estudiantes voluntarios, doctorandos, profesores y aficionados al mundo de la computación, por tanto, la mano de obra ha tenido como fuente el crowdsourcing más que realizarse en el marco de un trabajo académico o de investigación. ¿Y cuál será el destino del zBox 4? Esta supercomputadora será un apoyo para los investigadores en la realización de simulaciones basadas en modelos complejos, por ejemplo, en simulaciones sobre la formación de la materia oscura.

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