A diez días de terminar su mandato, el presidente **Felipe Calderón** [respondió al Senado](http://www.eluniversal.com.mx/notas/884541.html) sobre [los cuestionamientos](http://vivirmexico.com/2012/10/senado-acta) emitidos respecto a [la firma de México](http://alt1040.com/2012/07/mexico-acta) del **Acuerdo Comercial Anti-Falsificación**, realizada en julio de 2012. Calderón afirmó que su decisión de suscribir ACTA **no representa una falta de respeto a los legisladores** (a pesar del punto de acuerdo que [exhortaba al Ejecutivo a no firmar](http://alt1040.com/2011/06/tango-down-mexico-se-baja-del-acta)), ya que legalmente no estaba obligado a informar a los senadores sobre los acuerdos que negocia.

El presidente mexicano justificó la firma de ACTA como parte del **combate a la piratería y la falsificación de marcas.** De acuerdo con el mandatario, esto representa hasta nueve por ciento del Producto Interno Bruto nacional. En sus argumentos, equiparó la falsificación de bienes -como ropa y calzado- con la copia y descarga de archivos. Para Calderón, ACTA es un acuerdo positivo, pues desde su perspectiva, incentiva la innovación (?) y protege las libertades civiles (???).

Si bien Calderón juzga que legalmente no estaba impedido a celebrar el acuerdo, la realidad es que implicó **un acto autoritario** de desoír no sólo al Senado, sino a decenas de expertos que debatieron en torno al tema; y sobre todo, a millones de mexicanos que **demostraron su desacuerdo con ACTA**. Al igual que los defensores de este acuerdo, esgrime comentarios de un discurso que obvia los problemas que conlleva este instrumento en término de violaciones a la privacidad, la libertad de expresión, el acceso a la salud y otros temas de índole social.

Los legisladores emitieron hace un par de semanas una serie de dudas sobre el papel del país en el acuerdo, dirigido principalmente a **la Secretaría de Economía y la de Relaciones Exteriores**. Ambas respondieron a través de la Subsecretaría de Enlace Legislativo, en [un documento de 16 páginas](http://www.senado.gob.mx/sgsp/gaceta/62/1/2012-11-20-1/assets/documentos/RESPUESTAS_ACUERDO_COMERCIAL_ANTIFALSIFICACI%C3%93N.pdf), del cual se pueden extraer algunas respuestas significativas. Por ejemplo, en la parte de la postura de México ante ACTA, destaca:

>La aprobación del ACTA representaría para México una serie de ventajas relacionadas con **estándares legislativos más sólidos**, fomento a la información y competitividad en el país, atracción de inversión nacional y extranjera, y mayor cooperación con países con los que México no tiene acuerdos en esa materia (Australia, Corea, Marruecos, Nueva Zelandia y Singapur).

Llama la atención la parte de «estándares legislativos más sólidos», que básicamente es un eufemismo para hablar de **la reformulación de leyes acorde con las condiciones que impone ACTA**. ¿Para qué? Para garantizar [la adopción de otros tratados comerciales](http://alt1040.com/2012/07/acta-mexico-tpp). Igual, destaca que se mencionen países como Nueva Zelanda o Singapur y Australia; todos, miembros de TPP. [¿Otra puerta trasera?](http://alt1040.com/2012/11/tpp-puerta-trasera)

Así mismo, el documento indicó que la firma se dio «en ejercicio de la soberanía del Poder Ejecutivo, **sin desconocer por ello la opinión emitida por el Grupo Plural del Senado**». En efecto, es notorio que para el Ejecutivo sólo se trató de una opinión, sin considerarla como una resolución representativa -y mucho menos, como un órgano de presión-.

Resulta alarmante que, según las respuestas, México **no haya impuesto reservas a la firma de ACTA**, pues no se contemplan en la suscripción al acuerdo. Palabras más adelante, indica que, al no estar obligado por ley a rendir cuentas ante el Senado sobre los acuerdos que se negocian, el Ejecutivo acude a su soberanía «con un planteamiento que no merezca un rechazo en automático». Así mismo, pone presión al Senado sobre las consecuencias de no aprobar ACTA, aduciendo la pérdida de competitividad económica y el perjuicio contra «creadores, inversionistas y generadores de empleo».

Al final, Calderón (y el Poder Ejecutivo, en general) sólo confirman las sospechas: que a la negociación de ACTA poco le importó la reacción general -formulada a través del Senado- y ha dejado para la siguiente administración la tarea de decidir si continúa por esa vía. A juzgar por los argumentos esgrimidos y [el reciente apoyo](http://vivirmexico.com/2012/11/pena-nieto-tpp) que formuló **Enrique Peña Nieto** a TPP, parece que el apoyo federal continuará. ¿Logrará esta vez el Senado frenar la entrada de México al acuerdo; o como señala el texto, pesarán más los supuestos beneficios?

Ahora en Hipertextual

Suscríbete gratis a Hipertextual

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Enviaremos todas las mañanas un correo electrócnio con las historias y artículos que realmente importan de la tecnología, ciencia y cultura digital.